Nace en 1953, en Las Palmas de Gran Canaria, Gran Canaria, Islas Canarias, España, Diseñador gráfico y paisajista. Poeta, antólogo, compilador y editor. Antologías: La poesía no se detiene. Antonio Hernández Pérez. Antología (Ediciones Idea, SCT, 2007). Compilaciones: Elegías últimas a Miguel Hernández. Poesía desde Canarias (Fundación Canaria Archipiélago MMXXI, Las Palmas, 2010); Coplas canarias a la memoria de Federico. Poetas canarios a García Lorca (Cultura. Ayto. de Ingenio/ NACE ediciones, Las Palmas, 2012). En edición electrónica: Machado en los campos de Canarias. Poetas canarios a Antonio Machado (www.museodomingorivero.com, LPGC, 2013). Dirige la colección de poesía internacional ‘puentepalabras’, (Editorial Puentepalo, LPGC). Colabora en varias revistas literarias y culturales, nacionales y extranjeras Ha participado en numerosos encuentros nacionales e internacionales de escritores. Obra publicada: Islas (Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, 1986); Itinerarios (HECA ediciones, Canarias, 1988); Tránsitos (Cultura. Gobierno de Canarias, 1990); Desierto (Ediciones del Ayto. de LPGC, Canarias, 1994); Famara (Elguinaguaria edi-ciones, Lanzarote, Canarias, 1997); Sendas (Ediciones de El Museo Canario, Canarias, 1998); Exilios (Cardos ediciones, Canarias, 2000); Salmodias (menosletra ediciones digitales, Canarias, 2002); Humus (ultramarino ediciones, Canarias, 2004) y Huracán la Luz (Ediciones Santiago, Cuba/ Editorial Puentepalo, Canarias, 2006) y las plaquettes Rastros (ultramarino ediciones, Canarias, 1995) y Confluencias [con la poeta boliviana Konzuelo Villalobos] (ultramarino ediciones, Canarias, 2006). De próxima publicación ardor del agua (Gas editions, Canarias, 2013).
Memorial de la semilla
A pesar nuestro
en cada hornada
de la memoria fuego
a fuego se argenta
la semilla
Insiste y busca
florear no queda
ajena a los verbos
que fluyen
Se va en la corriente
que se aleja
o se viene en ella
invade el lodazal
y consta material
donde la naturaleza
todo lo renueva
pero no
la esperanzamos
A ras del terrero
la abandonamos
sin barbecho
ni buenas nuevas
la olvidamos en el surco
en espera de que brote
sin recuerdo de fatiga
y aún con todo
ella prende en nosotros.
(Del libro inédito Parte de lesiones, 2010-12)
Decadencia y final
Muere el poema para concederse existencia.
Mientras, es fulgente parásito que agoniza
en la cómplice transpiración, donde se dicta
violar el aire de los ensueños que se esencian
en el bosque urdido por brújulas agoreras.
Lanza al tiempo pétalos de sol gastado, vira
perfumes de metal en reflejos de cornisas;
campa en aguas llovidas de ríos sin ribera,
como besos de amantes ahogados en sangre
sin caricias. Al cabo, la hora sin pliegues cae
poema abajo, sobre ángeles de risas falsas
borrachos de licor de lágrimas. Llegan salvas
desde el fulgor morado de su verbo, y a pesar
de su rezume en celo es, de golpe, sólo el mar.
(Del libro inédito [golpe al mar], 2012-…)