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Escribir es escuchar.
Denisse Levertov
I
Montaigne habla de una ignorancia abecedaria que antecede a la ciencia y otra doctoral que la sucede. Ignorancia que la ciencia hace y engendra del mismo modo que deshace y destruye la primera. Acaso en la ignorancia doctoral con respecto de la ciencia empiece la ignorancia abecedaria con respecto de la poesía.
II
Las palabras legislan y mienten.
La vida corrige lo legislado y dice la verdad.
III
Alguien -no yo- ha cantado: "¡De prisa de prisa!". Y yo: "¿De prisa?" Y alguien nuevamente: "Sea la palabra anhelo la que reinicie la liviandad del día". Y nadie: "Sea el Anhelo, no la palabra; su circundante, no la cámara ritual donde lo anhelante perece".
IV
"El mundo es un puente -dijo, o pudo haber dicho, Jesús-. Pasad por él pero no os instaléis en él". De una sed desmedida de instalación nace nuestra incapacidad para acomodarnos en el mundo. De un insaciable terror a asumirlo como puente. De nuestra rencorosa cobardía de pasar.
V
Yo reconocería a Cristo por el olor.
VI
Nietzsche citando a Joubert: "El salvaje no es sino el antiguo moderno". Y Ortega y Gasset: "Es el hombre de Plutarco sin Plutarco". Así, el moderno de hoy es el futuro salvaje. Y siempre, el hombre de Plutarco sin Plutarco. El hombre moderno y el salvaje se tocan por el brillo de la calavera.
VII
"La única sabiduría que podemos pretender alcanzar es la humildad, la infinita humildad". Así habla Eliot de ese cosmético siempre faltando en el tocador del salvaje contemporáneo.
VIII
Faetón se estrella conduciendo el carro de Apolo.
Yo todavía me estrello conduciendo el carro estrellado de Faetón.
IX
Un cráneo de hombre:
depósito de lo que pudo ser un dulce maullido.
X
El gato -ha dicho alguien- fue creado por Dios para dar al hombre el placer de acariciar un tigre... ¿Entonces para qué fue creado el tigre?
XI
Todo el mundo ha amanecido una mañana convertido en un monstruoso incecto. Pocos han tenido el coraje de reconocerlo. Habría que llamarse Gregorio Samsa, cuya grandeza -si es que tuvo alguna- radica en haber aceptado sin falsas dudas su estado de miseria.
XII
La idea de lo que en otro cuerpo hubiera sido mi vida. El cuerpo de lo que en otra vida hubiera sido mi idea. La vida de lo que en otra idea hubiera sido mi cuerpo.
XIII
¿Cómo se vería el mundo si yo viajara sobre un rayo de luz? ¿Cómo se vería la luz si yo viajara sobre un rayo de mundo?
XIV
Cada día el que soy
traiciona al que fui.
El que fui
traiciona al que seré.
Cada día
de traición en traición
avanzo.
XV
"Si es débil -si soy débil, pues estas palabras de Flaubert parecen menos dirigidas a Lucrecio que a mí- es por no haber dudado bastante. Ha querido explicar ¡concluir!".
XVI
César: los que van a morir no te saludan. Más bien te compadecen. En sus cuerpos de condenados cambian a su favor las mil razones que tuviste para hacerlos matar.
XVII
¿Quién le teme a Virginia Woolf?
XVIII
¡Yo le temo a Virginia Woolf!
XIX
La mente en blanco
como la palma de la mano
que dice contener
las líneas de mi vida.
XX
Hay vocación en el miedo.
XXI
Así habla Breton, en Nadja, sobre el psicoanálisis: "Método que pretende expulsar al hombre de sí mismo y del que espero algo más que hazañas porteriles".
¡Hazañas porteriles!
¡Hazañas porteriles!
¿Alguno de los presentes espera algo más que hazañas porteriles?
XXII
¡Yo expulsado de mí para ser más yo!
XXIII
Dormir morir
soñar vivir.
No despertar no despertar.
Pero al cabo de muchos sueños
despertar.
Pero al cabo de muchas vidas.
XXIV
Está bien, señor George Ivanovitch Gurdjieff: "Sacrificar los importados yoes sucesivos que conforman mi personalidad hasta que aparezca, lentamente, el verdadero yo". Pero... ¿y si sacrifico mi verdadero yo y los mediocres sucesivos continúan viviendo?
XXV
Para que yo deje de ser yo y comience a ser, no el otro que quisiera o pudiera ser sino el otro que soy, es preciso que haya cambios de ser cambios de vida. Si en los principios "cambiar la vida" y "yo es otro" Rimbaud sentó las bases de una teoría, en el grito "cambiar el mundo" y "falsa conciencia" Marx sentó los principios de una acción.
XXVI
"Estoy desordenando tus libros", dijo. "No importa -contestó él-. Ya desordenaste mi vida. Qué más da que ahora desordenes mis libros".
XXVII
Los cuervos de la imaginación de los hombres
picotean los ojos de los hombres de la realidad.
XXVIII
En 1920 Fernando Pessoa se enamora de una empleada de comercio. "Mi destino -le anuncia en una carta de despedida- pertenece a otra ley, cuya existencia no sospecha usted siquiera". Tampoco la sospechaba Pessoa.
XXIX
Dice Sartre que uno escribe para sus vecinos o para Dios y que él escribe para Dios con la intención de salvar a sus vecinos. Yo no escribo, pero si lo hiciera, también escribiría para Dios, pero no con la intención de salvar a mis vecinos sino de salvar a Dios cuya vida peligra en la lengua de mis vecinos.
XXX
Narciso introduce su mano en la fuente.
No es el reflejo de su rostro el que se rompe.
Es su rostro,
que cae hecho pedazos sobre la imagen intacta.
XXXI
"Acaban de regalarme un teléfono para hablar con Dios" -Andy Warhol a Jim Morrison. "Pero tómalo tú, pues yo no tengo nada que decirle".
XXXII
¿Por qué se habla?
XXXIII
Las palabras no pueden
¡ay!
pero si las palabras pudieran...
Por
Rafael
Alcides
Yo no tengo ni teléfono, Amir. Ni teléfono. El correo me llega a través de una piadosa amiga. El electrónico. El otro, si es de afuera, del extranjero, sencillamente no me llega, y si me llega es abierto. Cosas del cartero, me imagino.
Por
Amir
Valle
Dicen que a la tercera es la vencida. Eso espero. Hace unos años, cuando en esa isla que llamamos Cuba no existían las revistas literarias digitales que hoy pululan, a cierto escritor se le ocurrió...
Por
Alejandra
Costamagna
"Hay hijos que nunca vieron a su padre, ni en fotos. Y hay otros que probablemente estén llenos de fotos de su padre, y sin embargo nunca lo hayan visto bien, o nunca se hayan tocado el alma"...
Por
Armando
de Armas
Ya a mediados del siglo pasado Carlos Gustavo Jung alertaba sobre la catástrofe que acecha a Occidente desde su flamante entrada a la modernidad; no por la modernidad misma, sino por la neurosis colectiva que produce el distanciamiento del hombre de lo numinoso...
Por
Edmundo
Paz Soldán
Hércules Poirot, el detective belga, andaba por el mundo resolviendo casos con arrogancia y displicencia. Bajo de estatura, calvo y con mostachos, Poirot era una figura cómica, una suerte de pariente cercano de Chaplin.
Por
Ladislao
Aguado
Cuando se produjo el fin de los sistemas comunistas de Europa del Este, los intelectuales(...) "No sabían reinventarse en condiciones libres, no sabían qué hacer con la libertad"...
Imagen de portada:
"José Martí"
Damaris Betancourt. 2005