La palabra en plenitud de Salvador García Jiménez

De la tesis doctoral “La palabra en plenitud de Salvador García Jiménez”, de María Josefa Espín López, Universidad de Murcia

Salvador García Jiménez, escritor español.

La voz espiritual: de lo humano a lo divino

Locura celestial de San Juan de la Cruz, del escritor ceheginero Salvador García Jiménez, ya alcanzó el éxito literario en 1992 con el título Las ínsulas extrañas, Premio de América por su calidad literaria, ahora publicada en la colección Caribdis, de Ilíada Ediciones.

Es importante destacar, una vez más, la trayectoria narrativa, poética y ensayística de Salvador García Jiménez. Hace treinta años que la profunda admiración por la personalidad y la obra de San Juan de la Cruz le llevaron a escribir sobre la esencia de la doctrina mística del carmelita surgiendo así entre el autor y el personaje una identidad emocional indiscutible.

No es la primera vez que García Jiménez convierte a escritores relevantes en personajes literarios, procedimiento que el autor inició con Kafka en La peregrinación, con García Lorca en La sangre desgranada de Federico García Lorca, y repetiría con Cervantes en La vida en ultratumba de Miguel de Cervantes (1616-2016). Y es que, en este momento de plenitud creativa, recurre a la biografía novelada, una modalidad narrativa de vanguardia. Lo novedoso y, al mismo tiempo paradójico, es que lo convierte en el género de la modernidad revitalizando el viejo motivo de reescribir los recuerdos de San Juan de la Cruz para superar la frontera entre la memoria y el olvido en un pacto de intimidad entre el yo, que escribe la historia, y sus lectores, convertidos en confidentes.

Tras la obra hay riguroso trabajo de investigación que atestigua la erudición de García Jiménez y la fiabilidad de los materiales consultados durante cuatro años: libros, protocolos en archivos, referencias de incalculable valor histórico, cultural y literario que convierten Locura celestial de San Juan de la Cruz en la interpretación más original del pensamiento de San Juan de la Cruz.

Esta biografía no es sólo un discurso de sí mismo, sino más bien un memorial de vida en el que San Juan de la Cruz rememora su realidad cotidiana describiendo en sus confesiones un tesoro incalculable de anécdotas que le permiten divagar, comentar y recordar la verdadera e histórica realidad que casi nunca aparece en los libros. Este dibujo de la realidad en el que el protagonista 254 es la voz y el confidente, testigo directo de su vida, ahora dibujado como un personaje novelesco, quizá sea uno de los valores más importante de este libro.

Presentación en la Universidad Católica de Murcia, 2022.

García Jiménez escribe Locura celestial de San Juan de la Cruz para recomponer verazmente las experiencias humanas y místicas del santo hasta convertirlas literariamente en ficción, vivificando escenas repletas de sensibilidad para manifestar que el amor humano y divino es el tema más bello.

El enigmático título, Locura celestial de San Juan de la Cruz, remite a los versos de Santa Teresa de Jesús “Cuando esto escribo, no estoy fuera de esta santa locura celestial”. Esta simetría permite a García Jiménez utilizar la cita dialéctica como referente intertextual para jugar con su significado, justificando no ser freudiano al aludir a San Juan de la Cruz mientras el santo ensueña esa locura de la fe que tiene y el amor a Dios.

El título es una metáfora de los sentimientos de San Juan cuando recuerda su vida en el lecho de muerte, momento en el que recupera secuencias de su vida mediante el más puro recurso cinematográfico conocido como flashback. A lo largo de toda la obra, el autor concreta el hilo narrativo en lo existencial del camino de purificación que es el testimonio de la fe del protagonista y que se muestra en las experiencias místicas que padece el santo motivadas por su amor a Dios, que busca la auténtica comunión con él, declarando en el delirio el sufrimiento y su ansia de Dios.

Lo más novedoso de la biografía novelada es que se superan los límites entre lo literario y lo no literario por el carácter híbrido del subgénero que permite trasvasar la realidad histórica y entrelazarla con lo literario para describir el itinerario vital del protagonista y que se reconstruye mediante secuencias biográficas con referentes históricos que se describen con gran carga afectiva y emocional.

García Jiménez escoge un narrador en primera persona para construir un relato autodiegético. De esta manera, la novela gana en intensidad porque la voz que cuenta la historia describe sus virtudes humanas desde el sacrifico y la entrega a Dios. En su monólogo con Dios, donde fluye la conciencia del personaje, San Juan encuentra en él al mejor intérprete para la difusión de sus vivencias que va desplegando a modo de crónica.

En el entramado literario del libro aparecen casos de intertextualidad en forma de citas textuales, referencias a predicadores de su tiempo, alusiones a 255 obras literarias de la liturgia sagrada y a sus poemas. García Jiménez combina la fidelidad de los datos históricos con pasajes verdaderamente imaginativos de inspiración literaria pura, como el capítulo sobre la levitación “Creen que una capa es para levitar”, inspirado en un texto manuscrito no publicado del beato fray Andrés Hibernón.

Juan de Yepes Álvarez, San Juan de la Cruz (Fontiveros, 1542 – Úbeda, 1591)

Resulta especialmente relevante la intratextualidad porque García Jiménez retoma historias, personajes y vivencias presentes en otras obras suyas. Ejemplo de esto lo encontramos en el capítulo “Zarzal de acero” cuando el escritor hace alusión a la reliquia de la Santa Pluma del Ángel San Gabriel, uno de sus sellos literarios recurrentes. Se basa también en un texto escrito por él anteriormente para crear uno nuevo en el cuento “Caelum Caeli”, incluido en la colección de cuentos Caelum Caeli (1989), que supone el germen del capítulo “Creen que una capa blanca es para levitar”, de su novela Las ínsulas extrañas (1992). Fray Juan Zarco de Gea se había atribuido a sí mismo la autoría de textos escritos por otros que publica en la prensa nacional durante años. El protagonista del cuento, el Padre Juan de San Ángelo, pasa a denominarse Fray Pedro de los Ángeles en la novela, hallamos diferencias en la alusión a ciertos personajes: “El hermano Gabriel”, en el cuento, frente a “Mi cándido Gabrielillo”, en la novela. Por otro lado, el escritor introduce en el capítulo “Zarzal de acero” de Locura Celestial a Martín de Ambel, protagonista de La gran historia de honor de don Martín de Ambel (1997), con el nombre de Javier Medina, un hermano de la Cofradía de la Santa y Vera Cruz, que en ambas obras acaba con la vida del alférez mayor por cuestiones de honor.

La complejidad estructural del relato se debe a que la narración no guarda una progresión cronológica lineal de la vida de San Juan, sino que es una superposición de aventuras en el tiempo y el espacio, en donde las reflexiones del hombre entregado a Dios, San Juan, se mezclan en pasado y presente. Romper el tiempo sucesivo constituye una novedad discursiva importante, porque desde un presente vivido San Juan evoca con la mirada retrospectiva las cantigas de su sufrimiento.

La obra se inicia con el capítulo “El mar, una sola lágrima de Dios”, que ofrece una mirada panorámica de la vida del Santo ya en el lecho de muerte y que cumple la función de exponer la experiencia de su vivencia espiritual. Los dieciséis capítulos sucesivos recogen anécdotas que emergen de sus 256 experiencias vividas. El simbolismo y la alegoría de los títulos de los capítulos contienen una variada temática existencial: el dolor humano por la injusticia, el descubrimiento de la muerte como elevación de la experiencia vital, el acercamiento a Dios que culmina en el ansia de inmortalidad, la espiritualidad referida a la reforma de la orden del Carmelo y la persecución por parte de sus compañeros descalzos, que lleva al lector a un proceso de catarsis.

Otra cuestión interesante es la ficción novelesca que García Jiménez introduce con la alusión inicial del título “locura celestial” referida a Santa Teresa y la carta contenida en el capítulo final “Alba y Úbeda” que refuerzan la circularidad de la obra. Es casi una fabulación, aunque algunos fragmentos han sido extraídos de cartas originales de Santa Teresa, constituyen una estrategia literaria que permite recomponer la vida que San Juan de la Cruz y Santa Teresa habían compartido juntos. Nueve años había tardado en llegar la carta después de la muerte de Santa Teresa. Recuero, el cartero, antes de fallecer confesó que había guardado la carta como reliquia, porque Santa Teresa había muerto en olor de santidad. Al final de sus días, arrepentido, decide entregársela a San Juan. Así parece que ambos personajes están muriendo al mismo tiempo gracias a la tardanza de la carta. Es extraordinaria la brillantez de la metáfora que cierra el final de la novela: “Cuerda arriba, lluvia arriba, me iré con los anzuelos que pudieran salir de las campanas y el musgo de las tejas a reclinar mi rostro en el amado” (2022: 254).

En la obra aparecen espacios reales explícitos, naturales y urbanos, que aportan verosimilitud y credibilidad al relato mediante descripciones detallistas y evocadoras. El motivo del viaje o del camino presenta dos interpretaciones posible: una externa, que se correspondería con lugares físicos y emblemáticos como la cárcel de Toledo, la plaza Zocodover de Toledo, Úbeda, Puerto de Cádiz, México, Caravaca de la Cruz, Murcia, Ávila, Granada, Medina del Campo, Toledo, Baeza y Lisboa, se convierten en el eje de un mundo novelesco y mítico habitado por además por personajes reales —los carmelitas descalzos que conviven con él, los enemigos que lo someten a prisión y las monjas—, que aportan historicidad a la biografía novelada; y otra interna o más personal, que constituye la espiritualidad. Por otro lado, podemos asegurar que la etapa de oscuridad que supone la estancia en prisión inspirará los mejores versos de San Juan.

Presentación en la Universidad Católica de Murcia, 2022.

El libro sorprende al lector por los símbolos, la acumulación de imágenes, la alegoría de los títulos de los capítulos, los leitmotiv referidos a los elementos de la naturaleza (la fuente como presencia divina y de unión mística, la fuente escondida que remite a la santísima trinidad y la noche oscura como símbolo bíblico), las citas en latín y el uso constante de la metáfora, conjunto de recursos que le permiten a García Jiménez expresar los sentimientos de soledad, angustia, sufrimiento y amor en una prosa llena de lirismo.

Otra clave del éxito de la novela es el carácter compilador de algunas escenas de vida en las que se observa variedad de registros que van desde el tono coloquial hasta los momentos de la máxima inefabilidad en la expresión de lo espiritual. Todo esto es posible gracias a la poderosa capacidad de fabulación del autor lo que le permite diluir los límites entre la fantasía y la realidad. Es por eso que esta forma de narrar muestra un equilibrio prefecto entre el ritmo, la técnica y el valor de la palabra.

Para concluir, podemos afirmar que Locura celestial es la metáfora de los sentimientos que atesora el corazón de San Juan de la Cruz, la vida de un hombre que emociona a través de sus confesiones sobre el eterno tema de la fe en la vida y en el amor a Dios, uniendo diferentes motivos temáticos como la crítica a las beatas, el papel de confesor con las monjas de Beas del Segura, los procesos de la Inquisición, la reforma de los carmelitas descalzos, las alusiones metapoéticas explícitas a sus poemas “Cántico” o “Noche oscura”, el descubrimiento de la Cruz de Caravaca, el sufrimiento, la enfermedad y el éxtasis místico.

Animo a descubrir con la lectura de la obra el proceso de identificación entre autor y personaje, subrayando que García Jiménez muestra en Locura celestial la crónica más personal de San Juan de la Cruz sobre el la unión de la vida y el espíritu, de lo humano y lo divino.


Locura celestial: elogio y censura

Locura celestial de San Juan de la Cruz se presentó el 25 de mayo de 2022 en el Monasterio de los Jerónimos de Murcia organizado por la UCAM. En la presentación intervinieron: el escritor, Salvador García Jiménez, José Alberto Cánovas Sánchez, vicerrector de Asuntos Religiosos de la UCAM, Juan Cano Conesa, catedrático de Lengua y Literatura, exprofesor de la UCAM y doctor con la tesis doctoral «Escribiendo sobre la pluma de un ángel: Las novelas de Salvador García Jiménez», publicada por la Universidad Católica de San Antonio de Murcia (2004), María Josefa Espín López, profesora de Lengua y Literatura en el Instituto de Bachillerato San Juan de la Cruz de Caravaca, doctoranda con su tesis «La palabra en plenitud de Salvador García Jiménez».

El 13 de junio se presentó también en la Casa de la Cultura de Caravaca de la Cruz en acto organizado por el Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz. El acto estuvo presidido el alcalde José Francisco García Fernández, el escritor, Salvador García Jiménez, el Padre Superior de los Carmelitas Descalzo de Caravaca, Pascual Almela Gil, el presidente de la Asociación Cultural San Juan de la Cruz, Francisco Romero Rodríguez y la profesora del IES San Juan de la Cruz María Josefa Espín López. En la velada el escritor desveló las claves del proceso de investigación cuando se hallaba escribiendo la biografía novelada de San Juan de la Cruz. Se produjo un intercambio de anécdotas curiosas, entre ellas, por ejemplo, los siete viajes que realizó San Juan de la Cruz a la ciudad de Caravaca, el lenguaje simbolista y repleto de lirismo de la obra.

Sin embargo, la intervención más interesante fue la de García Jiménez por el descubrimiento de la vinculación de San Juan de la Cruz cuando en uno de sus viajes visitó el Lignum Crucis o la relación con las monjas, los temas de la obra, etc. Sus primeras palabras fueron de homenaje a la Ciudad de Caravaca donde vino el santo con la misión de fundar un convento de su orden y como confesor de las monjas. Entonces recordó también la memoria de su madre por la vinculación con esta cuidad, así como al escritor Gregorio Javier y por último expresó su consideración con los desvalidos, en recuerdo de todos aquellos que sufren. No podemos olvidar que esta es una constante en su obra literaria:

Permitidme, por favor, que dedique estas palabras a la memoria de mi madre María Ángeles Jiménez Peñalver, que nació en Caravaca. Ya me gustaría mi ser hijo adoptivo de esta ciudad que se está convirtiendo en capital española del misticismo. Y permitirme también que recuerde a Gregorio Javier quien regaló el apelativo de la Cruz a vuestro pueblo con su novela Caravaca de la Cruz, amigo generoso y cariñoso que fue en el alba de mi adolescencia, con una cruz de oro sobre el cuello y unos cardos resecos en la mesa de su despacho. He venido casi como Frida Kahlo, a presentar estos cuadros de San Juan de la Cruz por el dolor de lumbalgia que arrastro. Ella fue en una camilla a ver en México la presentación de sus cuadros. Frida Kahlo para mi es una luz igual que lo es Teresa de Calcuta. Yo creo que San Juan de la Cruz si le hubieran preguntado en qué le hubiera gustado reencarnarse hubiera dicho en Teresa de Calcuta (García Jiménez, 13 de junio de 2022. [Presentación Locura celestial… en Caravaca]).

Presentación en la Universidad Católica de Murcia, 2022.

También expuso sus palabras más sinceras sobre sobre el tema de la censura de la novela, Locura celestial de San Juan de la Cruz, porque se le había prohibido presentarla en su pueblo, Cehegín. Así expreso con ternura su sentir:

He venido también con el dolorido sentir del desprecio que acaban de hacerme en mi propio pueblo, Cehegín. Cehegín me lo dio todo, la verdad, me dio el nombre de una calle, me puso el nombre para un concurso de cuentos, pero con esta novela cuando la UCAM y Caravaca me han tendido con sus alfombras rojas y su máxima generosidad, en mi pueblo me han dado dilaciones, vuelva usted mañana, en fin, no voy a presentar el libro más, pero bueno. Hubo un día en que yo en un libro dije que me sentía profeta en mi pueblo, está en el prólogo de ese libro que era del concurso de cuentos y ahora casi me alegra de no haberle corregido a Cristo el versículo. Cristo dice en San Lucas en 24.4 “Ningún profeta será bien recibido en su propia tierra”. Y pongo la voz también por toda la gente que se pueda sentir humildemente o no marginada. Yo, en realidad, no me siento marginado. Cehegín he dicho que me ha tratado bien, esto ha sido la corporación municipal y un concejal de cultura. Las cosas hay que decirlas. Dicen que soy polémico. No soy polémico, me gusta la verdad. A Cristo le gustaba la verdad. A Cristo cuando llegó del desierto a Nazaret, su tierra, comenzó a predicar y empezó la gente a gritar, hasta lo iban a echar y entonces lo dijo él. Eso de que nadie es profeta en su tierra lo dijo San Lucas en el 24.4 con las mismas palabras textuales que acabo de decir (García Jiménez, 13 de junio de 2022. [Presentación Locura celestial… en Caravaca]).

La crítica también ha sido acertada en esta ocasión Díez de Revenga publicó una espléndida crítica en La Opinión de Murcia con el título Un relato admirable sobre el autor del Cántico espiritual en el que califica la obra como biografía novelada, destacando la complicada estructura en capítulos que obedece a una ruptura temporal que “muestran los momentos estelares del trascurrir vital del santo renacentista, se ponen de manifiesto y se recuperan para Díez de Revenga, F. J. (22 de febrero de 2022). Un relato admirable sobre el autor del Cántico espiritual, el humanismo, los sueños y las luchas espirituales y carnales de San Juan de la Cruz”.

Díez de Revenga aprovecha para hablar del hombre, del religioso y del poeta, que tanta admiración ha recibido. Destaca aspectos relevantes de la obra, la vida del hombre llena de penurias, la referencia a lo poemas de la mística de renacentista de San Juan Noche oscura del alma, Cántico espiritual y Llama de amor viva, como obras maestras de espiritualidad y, la intensa labor de investigación de García Jiménez:

Se trata entonces de una excelente oportunidad para redescubrir no solo al hombre y al religioso universal (Juan Pablo II realizó su tesis doctoral en Roma, en 1948, sobre El tema de la fe en San Juan de la Cruz), sino también al excelso poeta que tanto admiraron muchas generaciones de escritores españoles y del hispanismo internacional hasta el presente. Biografía novelada completa y delirante que parte desde los días de la enfermedad y la agonía en Úbeda, cuando Fray Juan evoca todos los sucesos que trascurrieron en su complicada vida andariega, en una especie de confesión general previa a su comparecencia ante Juicio Final. Salvador García Jiménez también llevó a cabo, para documentar esta novela, un peregrinaje que le llevó, a recorrer durante cuatro años todos los conventos del Carmelo, en los que San Juan había estado, entre ellos el de Caravaca de la Cruz, que visitó en siete ocasiones. En la primera visita ascendió al castillo para besar el Lignum crucis: era noviembre de 1579, y así lo haría del mismo modo en las seis restantes ocasiones en que a Caravaca volvió (Díez de Revenga, 2022).

Presentación en la Universidad Católica de Murcia, 2022.

La vida del Santo vista desde el recorrido que hace San Juan desde sus últimos días representa la hondura del sufrimiento de uno de los tipos de personajes que suele escoger García Jiménez para sus novelas. El sufrimiento en prisión, el padecer por los poderosos que no lo quisieron, las idas y venidas por los caminos en su apostolado religioso, su enfermedad y algunas pocas anécdotas teñidas con el tinte de la ficción marcan el itinerario del recurso de su vida. Díez de Revenga alude a la escena final en que le llega la muerte:

Empeorada gravemente su salud, recibió la extremaunción y, sabiéndose próximo a la muerte, convocó al prior y a los frailes del convento, que acudieron a su celda, ya cerca de las doce de la noche. La escena, sigue sobrecogiendo tras la lectura de la novela de Salvador García Jiménez: llegan todos los frailes a la celda de Juan iluminándose con velas y cantando las oraciones de los muertos, el Miserere y el De profundis. Juan les pide que le lean el Cantar de los cantares y se entusiasma oyendo los poemas tan conocidos por él: ¡Qué preciosas margaritas!, exclama advirtiendo la hermosura de tales versos en su lúcida agonía. Al oír que la campana del convento sonaba, en ese momento, pregunta que a qué están tocando, y, cuando le dicen que tocan a maitines, pronunció una frase muchas veces recordada «Gloria a Dios, que al cielo los voy a decir», tras lo cual expiró. Acababa de comenzar el día 14 de diciembre de 1591 (Díez de Revenga, 2022).

En El Debate se publica una entrevista a García Jiménez titulada “El Misterio de la vida para un cristiano es descubrir cualquier atisbo de la existencia de Dios123” en la que se detallan algunos momentos vitales de la vida del Santo Desde su humanismo, sueños y luchas espirituales a través de la biografía. Explica García Jiménez la razón por la que eligió a san Juan de la Cruz:

Vine al mundo con un manto de misticismo, rezaba desde niño arrobado tratando de romper con la oración el muro que me separaba de los misterios del cielo. La comunión con el dolor de los demás me hizo caminar hacia el encuentro con san Juan de la Cruz, faro de inspiración para esta biografía. La primera autoficción de fray Juan de Yepes la publiqué en 1992, Las ínsulas extrañas, –Premio América de Novela–. Locura celestial… se enriquece con hallazgos totalmente inéditos. (García Jiménez, 2022)

Además, explica García Jiménez que el significado de los tratados que escribió en prosa Juan de Yepes para explicarles sus versos a las monjas que no entendían el significado de algunos conceptos de su poesía. El significado del título no se refiere a la locura que diagnostica un psiquiatra, el título remite a lo que dijo Santa Teresa de Jesús “Cuando esto escribo, no estoy fuera de esta santa locura celestial”, y con sus palabras precisa el significado:

El alma de fray Juan de la Cruz va como una loca enamorada detrás del Amado, como refleja en Cántico Espiritual. Para él, andar endiosado era estar lleno de Dios. La multitud de endiosados que vemos ahora presumir de cargos o dinero, nada que ver con aquello. (García Jiménez, 2022)

Presentación en la Universidad Católica de Murcia, 2022.

Puntualiza García Jiménez los detalles relativos a los viajes a Caravaca de la Cruz para fundar los conventos, los lugares emblemáticos que en la cuidad le recuerdan como El camino de san Juan de la Cruz desde Caravaca a Beas de Segura, la casa que habitó fray Juan convertida en Museo, su escultura en bronce y la hospedería del convento de Carmelitas Descalzos, “están encumbrando a Caravaca de la Cruz como capital del misticismo en España. En simetría, Caravaca se denomina de la Cruz por su Lignum crucis, alias de batalla que tomó fray Juan para conquistar el cielo”:

No olvidaría nunca a las jóvenes monjas que confesaba, intentando curar las dudas y la depresión de una de ellas, por recomendación de santa Teresa. Allí procuraría que los ojos no se le bajaran del cielo, que el olor a doncellez no le despertara más sentido que el olfato. Los fascinantes parajes de las Fuentes del Marqués rimarían con la «cristalina fuente» de sus versos. Sin embargo, no olvidaría hasta su muerte en Úbeda las horas que pasaba abrazado al relicario de su Lignum crucis en la pequeña iglesia del castillo, una astilla del madero de tortura que tanto había adorado. Gracias a una luminosa inspiración, pude poner en contacto en la novela a san Juan de la Cruz con el Lignum crucis, algo muy probable y casi seguro, en lo que nadie se había percatado hasta hoy (García Jiménez, 2022).

Ya hemos comentado que la biografía novelada sigue un orden inverso, esto es, San Juan recuerda su vida desde sus últimos días hacia el inicio de su vida. Es un relato de contrastes, como dice el autor va de “lo más transparente a lo más macabro”, pues cuando está agonizando sus hermanos están preparados para cortar su cuerpo pedazos para las reliquias. García Jiménez juega con el tiempo en retrospecciones y anticipaciones, para dilatar o contraer el tiempo:

Sigue la estructura tradicional de un flash-back fílmico. Durante los últimos días de su vida, Juan de la Cruz recuerda diversas estampas de su vida, en retroceso gradual hacia el pasado. En primera persona, en una autoficción, narra su estancia en la prisión en que lo retuvieron sus hermanos Calzados en Toledo, sus estudios universitarios en Salamanca, la vida con su hermano durante la infancia, la persecución cainita de sus propios compañeros de Orden, envidiosos de su santidad y de su pluma, etc. Descalzo no, pero sí con el alma desnuda, he ido descubriendo episodios inéditos de su vida. Rescaté de los fondos de la Inquisición el proceso de una de las novicias que él confesaba en Beas de Segura, una ilusa iletrada que, pretendiendo ser como santa Teresa, se inventó milagros espantosos, como el del Niño Jesús que entraba cada noche en su cuarto para acostarse con ella, llegando a regalarle un anillo de desposada. En las cárceles del Tribunal de la Inquisición la castigaron con doscientos azotes antes de echarla (García Jiménez, 2022).

Presentación en la Universidad Católica de Murcia, 2022.

P. Peñalver en el artículo “Con el alma desnuda124” hace una interpretación más bien filosófica de la biografía novelada y también refiera importancia de la estructura y de las referencias a lugares y fechas como ejemplo de documentación histórica de autor:

No parece posible entrar en la composición y estructura de esta Locura celestial…, pero sí se impone el énfasis de la metódica relevancia de los lugares y las fechas en los que surgieron la poesía de Fray Juan, que “espantó” en su día a Dámaso Alonso, y sus grandes tratados de mística. La voz del fraile arranca en Úbeda, a final de septiembre de 1591, adonde llega aquejado de unas “calenturillas” que le llevaron a la muerte tras apenas tres meses de cruel enfermedad. Desde ese momento y desde ese lugar, una celda visitadísima por sus “hermanos” carmelitas y por gentes del lugar en busca de confesión, el Fray Juan de esta novela evoca, según un orden interno más que cronológico, sitios y fechas ligados a momentos significativos de su vida, y de su fecundidad como escritor excepcional: Toledo (1578), Caravaca (1579), Duruelo (1568), Lisboa (1585), Granada (1580), Medina del Campo (1560) o Murcia (1585). Nuestro novelista apunta a que el protagonista murió de mal de senderos. Mucho anduvo de un lado a otro, las más de las veces buscando la soledad, pero también con la tarea de poner orden en conventos revueltos a veces por los místicos de pacotilla que eran los alumbrados, legión entonces, y que con alguna razón inquietaban a las autoridades de la Inquisición (Peñalver, 2022).

Explica Salvador García Jiménez en la entrevista “Explorar “hasta la última luz” para dar con la mejor historia125” que San Juan de la Cruz ha sido una figura trascendental en su vida, y que Locura celestial… es la biografía novelada “la más completa y delirante de San Juan de la Cruz, sobre un personaje fundamental para la mística y la literatura universal” (García Jiménez, 2022: 6).

Por último, citamos la entrevist realizada a García Jiménez en el programa Tarde Abierta en Onda Regional de Murcia, en la que informa sobre la biografía novelada del personaje fundamental de la mística española y de la literatura universal que en sus cuatro años de pesquisas y de escritura visitó todos los Carmelos y lugares de España por donde el santo dejó su huella, procura en estas páginas, además, reunir y separar al hombre que había en el santo y al santo que había en el hombre y que “San Juan veneró el Lignum Crucis en Caravaca y de él tomó su nombre”.

Soy optimista de que Cuba pueda recuperar el tiempo perdido

A modo de presentación hacemos siempre a nuestros invitados un reto: el de mirarse e intentar explicar a los lectores de OtroLunes ¿quién es Asley L Mármol? La respuesta, como para profundizar más el reto, debe enfocarse en dos aspectos inseparables pero que, con todo propósito, quiero que respondas por separado: Asley L Mármol, el ser humano y Asley L Mármol, el escritor, teniendo en cuenta en qué sentidos se contraponen o complementan estas dos “áreas” de tu vida.

Me resulta difícil separar estos dos “egos” que mencionas pues son un mismo hueso en mi existencia; pero acepto tu reto y lo voy a intentar… Asley el ser humano vive obsesionado esencialmente por dos cosas, mi familia y mi fe. Mi esposa y yo hemos vivido juntos casi treinta años. Nos casamos en la universidad y salimos de Cuba exiliándonos en Holanda; hemos dado tantas vueltas, sufrido y logrado tanto que es como si fuésemos un mismo ser. Nuestras dos hijas nacieron en Los Estados Unidos y son seres increíbles, muy exitosas, ambas en la universidad en estos momentos. Son nuestro mayor logro y hemos sacrificado todo por darles la vida que no tuvimos y creo lo hemos logrado en gran medida. Sobre mi fe pudiéramos discurrir toda una noche y parte de la mañana, pero al menos he de decir que soy un hombre con una sed espiritual enorme. El Asley escritor lucha por exprimir la vida minando tiempo para hilvanar obras que posean aliento para existir por sí mismas y sean dignas de llegar a alguna parte. Busca maneras de vivir escribiendo y no meramente escribir cuando se pueda. Vive constantemente elucubrando poemas fallidos, historias pretenciosas y tramas imposibles que probablemente terminará desechando; pero que acaso en momentos de elevación seráfica se conjuran frente a mí y toman la forma textual que se les antoja.

Aunque seguramente alguno se molestará con esta afirmación: la Cuba en la que creciste, incluida esa Habana periférica donde entraste al mundo de la cultura, era un entorno muy rico y lleno de posibilidades para desarrollar el talento creativo, especialmente los nuevos creadores. ¿Qué recuerdas de esos primeros momentos en tu vida como escritor?

Permíteme ofrecer un poco de color a tu afirmación. Mis años germinales como escritor en Cuba fueron breves pero intensos; estamos hablando de los últimos cinco años de la década de los noventa. Admito que horizontalmente el entorno literario e intelectual era bastante diverso, pero recuerdo padecía de poca profundidad y originalidad en muchos casos además de estar plagado de limitaciones. Para los escritores más jóvenes podía tornarse asfixiante. Los escritores consagrados dominaban los escasos medios que existían y los espacios para los novicios o carecían de autenticidad y relevancia o requerían de una integración política hacia las instituciones oficiales que instintivamente detestaba. No obstante, a pesar de mi juventud tuve el privilegio de conocer y codearme con grandes escritores y artistas que me marcaron como intelectual. Figuras como Pablo Armando Fernández, Eduardo Heras León, Lina de Feria, artistas plásticos como Roberto Diago, entre muchos otros abrieron sus puertas y ofrecieron su experiencia a aquel joven obstinado en conquistar la perfección estética. Ya había logrado aparecer en publicaciones oficiales como El Caimán Barbudo, Unión, Alma Mater y otras revistas de corte independiente como Jácara, DeLiras, Verbum. También formé parte de la antología Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo que incluyó a los autores más jóvenes del momento, publicada por Letras Cubanas en el año 2000. El medio como tal, aunque parecía empezaba a reconocerme, se tornaba para mí cada vez más en un anillo ofídico con el que rompería definitivamente a finales del año 1999. De haber permanecido en Cuba habría de sucumbir irremediablemente ante la oficialidad para poder acceder a los principales medios de publicación y fuentes de empleo en el campo de las letras. No obstante, fueron años que atesoro en la memoria. Uno de los momentos que me marcó para toda la vida fue en uno de aquellos talleres literarios a nivel municipal o provincial, no recuerdo bien, creo que tendría no más de quince años, presenté lo que creía era un relato titulado “Testimonio de una oreja.” Uno de los miembros del jurado, tras haberme explicado que semejante texto carecía de una trama por lo que no calificaba como cuento, me aseguró que yo era plausiblemente un escritor y me exhortó a continuar escribiendo, otorgándome además una mención especial. Aquel miembro del jurado eras tú, Amir. Otro momento fundamental fue haber participado en el primer taller de narrativa Onelio Jorge Cardoso fundado por Eduardo Heras León y Francisco López Sacha donde se aglutinaron los principales narradores jóvenes del momento, donde también estuviste, Amir. Tuvimos el privilegio de estudiar con escritores de la talla de Senel Paz y Leonardo Padura entre muchos otros. Fue un momento crucial en mi formación. Como es lógico tras abandonar el país y comenzar a publicar en los medios del exilio, solo unos pocos estaban dispuestos a continuar asociándose conmigo; precio que estaba dispuesto a pagar a cambio de la libertad.


Hay una experiencia en tu vida de la que me gustaría hablar: fuiste uno de los “cabecillas” de uno de los proyectos más originales que he conocido en la historia de las revistas cubanas… Jácara, una revista de manuscritos, si no me equivoco, conjuntamente con el también escritor Luis Rafael Hernández. ¿Cómo fue esa experiencia?

Jácara fue el arca y el diluvio a la vez. Arca en cuanto a ofrecernos un medio confiable para distanciarnos de la mediocridad imperante y trazar nuestra propia ruta. Conocer a Luis Rafael, con quien he mantenido una muy buena amistad durante todos estos años, fue trascendental en mi vida. Hombre muy culto y con un profundo sentido de nuestra futuridad, vio en mí quizás lo que ni yo mismo era capaz de discernir. No solo me presentó a Jácara, me invitó además a subdirigirla y crecerla. Diluvio pues acaparamos la energía de los autores menos reconocidos que nos negábamos a embadurnarnos con la politiquería oficial o con el extremo opuesto de un discurso contestatario muy de moda en aquellos años en que el gobierno quería aparentar una apertura cultural. Queríamos hacer literatura y punto. Nos remontamos a la estética del grupo Orígenes y propusimos una revista insólita en la historia de las letras cubanas: publicaríamos los textos manuscritos de puño y letra de los autores. Muchos de los escritores de marras se rieron en nuestras caras, pero más nos reímos nosotros cuando nombres como Cintio Vitier, Fina Garcia Marruz, Jose Kozer, Excilia Saldaña, Rafaela Chacón Nardi, Dora Alonso, Roberto Fernández Retamar, Pablo Armando Fernández, Lina de Feria, Eduardo Heras, Waldo Leyva y muchos más, se tomaron el tiempo de sentarse a escribir en la mejor caligrafía que les era posible sus colaboraciones. Por supuesto que en sus páginas figuran también decenas de escritores jóvenes, muchos subvalorados, compartiendo el espacio con figuras consagradas, propósito principal de la revista. También comenzamos a incorporar a pintores de calibre con ilustraciones originales: Zaida del Rio, Eduardo Fabelo, Roberto Diago, Nelson Domínguez, Pedro Pablo Oliva, Alfredo Sosabravo, ilustraron las páginas de Jácara. Tuvimos, gracias al apoyo de Fefé de Diego, quien nos abrió los archivos de su padre el gran poeta Eliseo Diego, el increíble honor de publicar un poema manuscrito inédito de Jose Lezama Lima, además de textos manuscritos de Eliseo Diego y Gastón Baquero. En fin, gracias a su audacia y autenticidad, Jácara fue un fenómeno literario de esos que te llevan sin quererlo a formar parte de la historia.


Cuba, un día queda detrás y apuestas por el exilio, como otros millones de cubanos, con todo el trauma del desarraigo que eso suele representar para la mayoría. Y mientras en Cuba publicaste apenas un poemario, ya fuera de la isla desarrollas una carrera literaria más sólida y que, además, se extiende a otros géneros, el cuento, la novela. ¿Qué te ha dado y que te ha quitado el exilio?

Huir de tu país natal en busca de la sanidad mental y la libertad que te eran negados es un proceso tan duro como un trasplante de alma. El exilio no solo te desarraiga, sacude el basamento de tu devenir, de tu carrera. Tuvimos que dejarlo todo atrás, un futuro que conducía a la servidumbre, pero que aun así era el nuestro, labrado con ansias y sacrificios. Al cabo del tiempo te acostumbras, las heridas cauterizan y el pasado se vuelve un punto cada vez más lejano en el tiempo. Con los años se difuminan los nombres de las calles, las caras de la gente, pero nunca alcanzas a borrar las huellas y la presencia de esa patria sufrida. Luego, mientras más te sumerges en tu nueva vida las sombras, esta vez coloridas y danzantes, reaparecen haciéndote sucumbir en la nostalgia. Quienes emigran por razones meramente económicas no pueden entender lo que sufren los inmigrantes cubanos; es como el dolor de un hijo que pierde a la madre. Pero no todo son penas; el exilio es el mundo, ese mundo que nos ocultaban cuando vivíamos inmersos en el experimento político castrista. Y sed de mundo tenía. Mas allá de lo material, el acceso a la cultura, la información, la diversidad política fue impactante para mí. Ver el mundo con mis propios ojos y poder construir una familia, un modesto legado que, aunque no valga mucho es auténticamente mío sin tener que agradecerle a político o gobernante alguno. Algo muy especial que nos da la condición de exiliados es que nos une de una manera especial como pueblo, como grupo étnico. En cualquier punto geográfico donde encontramos a otro cubano o cubana, al menos a mí me sucede, sentimos una conexión inmediata y la necesidad de ayudarnos mutuamente. A este País en el que vivo y a las generaciones de cubanos que nos precedieron les debemos mucho y vivo satisfecho más que nada por haber podido darles a mis hijas un futuro en el mundo libre; pero tal vez hubiese preferido mil veces una vida menos lujosa en una Cuba libre y democrática.

Hablemos de tus dos novelas: Magister dixit y The Watchers. ¿Te animarías a resumirle a un hipotético lector qué va a encontrar en esas dos obras?

Magister Dixit (latín que significa ‘el designio del maestro’ o ‘el maestro ha dicho’) ocurre en las nefastas escuelas en el campo durante el llamado período especial en la primera mitad de la década de los noventa. Los protagonistas son una pareja de estudiantes, Jesús del Monte y Magdalena Casals (Magda) quienes son acosados mental y físicamente por su profesor de matemáticas, Fausto, un hombre de vasta cultura, una suerte de genio frustrado, cabalista y esoterista quien logra envolver a Jesús, valiéndose de la sed por aprender del estudiante, con su aura mística con el fin de sacarlo de su camino para poseer a Magda. El trasfondo de miseria, asfixia existencial, adoctrinamiento político en que viven los personajes ensombrece más aun el entramado dramático de la historia que inevitablemente termina de manera trágica para fatídico triángulo amoroso.

The Watchers (Los vigilantes, novela en inglés) es la historia de dos hermanos cubanos judíos, descendientes del linaje sacerdotal Aarónico, quienes viven en mundos antagónicos. El mayor, Daniel Coen, no quería regresar a Cuba. Desde las alturas de su éxito empresarial en Miami, su familia y la isla de su infancia eran un recuerdo borroso en su vida perfecta. A noventa millas más al sur, el genio creativo de Emanuel, el hermano menor, no paraba de meterlo en problemas con la oficialidad en su querida Habana. El caos se adueña de sus vidas cuando una misteriosa y poderosa familia que afirmaba ser descendiente de Los Vigilantes, los ángeles caídos de antaño quienes sucumbieron a la tentación y se mezclaron con las mujeres dejando un linaje monstruoso según afirma el libro de Genesis, habían hecho una fortuna ayudando a dictadores alrededor del mundo a permanecer en el poder. Daniel se ve obligado a regresar a la isla una vez que Los Vigilantes lograron tener a Emanuel bajo su control, valiéndose de medios sutiles con el objetivo de atraer al hermano mayor de regreso a Cuba, donde tienen su base de operaciones. Daniel debe hacer su parte para facilitar la extracción de la isla de un objeto antiguo y extremadamente valioso que supuestamente aseguró la longevidad en el poder de su poseedor temporal, Fidel Castro. La prioridad para Daniel es recuperar a su hermano y sesgar la influencia de Los Vigilantes de sus vidas. En el proceso, se ven inmersos en un mundo de sórdidas redes de poder que los colocarán en medio de situaciones increíbles en algunos de los lugares más fantásticos del mundo.

¿En qué se diferencia el poeta Asley L Mármol de ese cuentista Asley L Mármol que escribió El interior de la montaña

Al poeta no le queda más remedio que dilucidar el misterio que es la colisión entre la imagen y el verbo teniendo lugar constantemente en el alma. La poesía fluye cuando alcanzo la paz interna y me rodeo de las cosas que me empujan a crear. Estas pueden ser de naturaleza disímil como puede verse en mi libro El esplendor, una especie de compendio de varias facetas creativas y momentos evolutivos como orfebre de la palabra. Períodos de extrema tensión me cierran el ojo interno que ve dentro de esa dimensión impredecible e inexplicable. El narrador vive constantemente absorbiendo el fluir del mundo, los acontecimientos, intentando visualizar el eje de una historia antes de escribirla, al menos el rictus de lo que será. Como te decía más arriba, dejo que mi espíritu guíe a mi mente que como ave cetrera sale a encontrar conflictos humanos que tengan el potencial de devenir en algo digno de narrarse. Tengo varias historias visualizadas y estructuradas en mi mente aguardando el momento preciso para volcarse en el papel.

No te vinculas a ninguno de los usuales grupos literarios o movimientos que existen en la diáspora cubana en Estados Unidos; de hecho, vives como una especie de lobo solitario en esos ámbitos. ¿A qué se debe esa lejanía?

La verdad es que, tras haber vivido por casi por dos años en el limbo legal de un proceso de asilo político en Holanda, al llegar a Los Estados Unidos las circunstancias me obligaron a concentrarme en mi familia y la faena que pone el pan en la mesa. No me quedó más remedio que desconectarme del mundo intelectual por unos años. Nunca dejé de escribir y continué publicando en alguno que otro medio, mayormente poesía y artículos periodísticos. Terminé de escribir mi primera novela que había comenzado en la universidad antes de irme de Cuba en 1999. Inicié un proyecto editorial alrededor del año 2008, Editorial Sigla, donde publiqué tres obras: Lis desea de Luis Rafael Hernández, una reedición de tu novela Muchacha azul bajo la lluvia y mi primera novela, Magister Dixit. Tenía ya muchos textos de autores notables en revisión, pero no fui capaz de sobrellevar las presiones de mis obligaciones cotidianas y no quería defraudar la confianza de los autores por lo que decidí cerrarlo por completo. Debo confesar que estar al margen no es algo necesariamente negativo. Me permitió escribir The Watchers, el cual fue un proyecto muy riesgoso mayormente por ser mi primera novela directamente al inglés -libro que Eduardo Casanova Ealo diseñó y publicó en el año 2020 en su fantástica Editorial Primigenios en Miami-, y trabajar en mi tercera que espero terminar este 2023 titulada Poemas de sangre, una historia de amor en medio de los conflictos entre grupos mafiosos que operaban en Ybor City y cuya trama fluctúa en el tiempo desde principios del siglo pasado hasta la actualidad.

Siento en la proyección que haces de tu obra publicada un deseo latente de integración al universo angloparlante de la cultura. Incluso tu segunda novela fue publicada en inglés y no existe una edición en español. ¿Deseas alejarte de “lo cubano”? ¿No te preocupa que eso te coloque lejos de los análisis que, en algún momento, pueda hacerse de tu obra, especialmente sabiendo que la cultura en la que vives no ha sido para nada inclusiva con los escritores de nuestro idioma?

Lo que está ocurriendo en el mundo literario y editorial en Los Estados Unidos es algo sumamente interesante. La cantidad de libros que se publican y autopublican es increíble, en los miles de títulos al año. Se escribe mucha literatura de pacotilla, pero hay un auténtico público lector que consume diversos tipos de literatura. También la demanda de los diversos canales de streaming y Hollywood por contenido fomenta la creación literaria. No te miento que me interesa mucho penetrar ese mercado y llegar a dicho público, lo cual es bastante difícil en mi experiencia; me refiero a trabajar con editoriales y agentes literarios. Es un mundo muy competitivo debido el alto volumen de obras y autores; son muy específicos en lo que buscan y muchas editoriales pequeñas no tienen la capacidad de publicar muchos libros al año. Permíteme especificar que como dice el refrán ‘lo cortés no quita lo valiente.’ El ser cubano no se separa de mis letras. Mi novela en inglés The Watchers te lo demuestra. A pesar de que intenta atraer a un público más amplio e incluso insinuarse como adaptable para la pantalla (de hecho, la adapté recientemente como guion de cine), el conflicto político y social cubano es la columna vertebral de la historia. Es un thriller bona fide que abunda en la historia bíblica, conflictos políticos internacionales y se mueve en parajes exóticos, históricos y ricos desde el punto de vista cultural. Mi tercera novela, esta vez escrita en español, ocurre también dentro y fuera de Cuba y la mayoría de los protagonistas son cubanos o cubano americanos. Me es imposible aislarme de mi esencia, aunque sí intento universalizarla, salirme de esquemas preestablecidos pues después de todo el exilio nos ha dado la posibilidad de escribir desde un prisma más universal. Me siento un poco como un Alejo Carpentier (perdóname la comparación) en el sentido de que era un hombre que había visto el mundo y podía escribir desde parajes foráneos pero su esencial cubanía sale a relucir directa o indirectamente.

Cuba… ¿qué significa hoy para Asley L Mármol?

Un anhelo al que no puedo renunciar. Un dolor profundo al ver la desolación de la gente y la depauperación física y espiritual del país. Sueño con regresar cuando un cambio democrático trascendental suceda a ayudar a reconstruir la democracia y las instituciones sociales, políticas y culturales que por décadas han fungido como instrumentos de opresión o adoctrinamiento comunista. Soy optimista de que Cuba pueda recuperar el tiempo perdido y detener la regresión económica en unos pocos años y que los millones que estamos fuera -junto al talento y sed de progreso de los que viven dentro- pondremos lo que hemos aprendido y los recursos e influencias que podamos aunar en función de reestablecer el país y convertirlo en una nación moderna, exitosa y próspera.

Finalmente, hablemos de tu más reciente libro: El reflejo, que en edición bilingüe acaba de publicar Ilíada Ediciones. ¿Qué encontrará el lector de novedad en este libro, en el contexto de tu poética?

No hay nada nuevo bajo el sol, pero sí creo que El reflejo nos pone delante de uno de los conflictos humanos más cruciales de la historia desde una perspectiva inusual: los hijos como negación de los padres en medio de un mundo dominado por las redes sociales y corrientes ideológicas de extremos. Es una visión poética del conflicto filosófico intergeneracional visto desde ambos puntos de vista. La sección ‘Ellos’, pretende definir el ethos de las nuevas generaciones, sus puntos débiles, pero también su brillantez como seres humanos en una gesta por corregir lo que suponen fueron errores cometidos por la generación anterior. ‘Nosotros’, es un desgarrador compendio del trauma existencial de los padres al enfrentarse a las distintas etapas y reacciones en el desarrollo espiritual e intelectual de sus hijos. El conflicto es inevitable, más la complementación en ese proceso de negación dialéctica será la conclusión; el entendimiento de que cada generación deconstruirá a la anterior para luego tomar de ella los rasgos que enriquecerán su novedosa configuración. Creo que este libro hace el intento por comunicar conceptos bien definidos con la mayor claridad posible dentro del lenguaje poético, sin renunciar al lirismo ni caer en burdo coloquialismo. También se aleja de amaneramientos estéticos innecesarios, purgando la maleza exuberante que suele abundar en la mente del poeta. Creo en un discurso poético que sugiera y eleve a la vez. Espero haberlo logrado en El reflejo.

Toda mi vida ha tenido, tiene y tendrá sentido sólo bajo la égida de las palabras

Con Manuel Neto Dos Santos – Portugal

A modo de presentación hacemos siempre a nuestros invitados un reto: el de mirarse e intentar explicar a los lectores de OtroLunes ¿quién es Manuel Neto Dos Santos? La respuesta, como para profundizar más el reto, debe enfocarse en dos aspectos inseparables pero que, con todo propósito, quiero que respondas por separado: Manuel Neto Dos Santos, el ser humano y Manuel Neto Dos Santos, el poeta, teniendo en cuenta en qué sentidos se contraponen o complementan estas dos “áreas” de tu vida.

De verdad, el hecho de que desde niño haya sentido la voz poética en mí me ha hecho convertirme en la persona que soy actualmente: soy todo fruto de la poesía y de mi fascinación por mi lengua materna, por su musicalidad, su cadencia y su destino. Toda mi vida ha tenido, tiene y tendrá sentido sólo bajo la égida de las palabras.

¿Cuándo sentiste por primera vez ese deseo de escribir que, como se ve por tu amplia obra, cambiaría el sentido de tu vida? ¿Cómo fueron esos inicios?

Hijo de campesinos analfabetos, fue la musicalidad de la voz de mi padre recitando de memoria versos de poesía popular lo que despertó en mí esta fascinación por la rima, las palabras y las «historias» contadas en verso. Tardes de las interminables noches de verano, una calle llena de vecinos de una sencilla aldea algarvia escuchando leyendas de moras encantadas, canciones sobre la naturaleza, el trabajo en la tierra, sueños de amor… todo entonces se quedó indeleblemente impreso en mi alma de niño, en el timbre de mis oídos. Al unísono, la voz melódica de mi madre contestándole  a mi padre en fados clásicos… no es de extrañar que ya a los 7 u 8 años empezara a escribir mis primeras «rimas».

Si te preguntaran por el origen de tu mirada poética… ¿de dónde se nutre Manuel Neto Dos Santos para escribir poesía?

Cuando se sufre la ausencia del primer amor… a los 15 años, la poesía fue mi forma de desahogo confesional. El hombro amigo sobre el que sobrevivir. Soy el eterno poeta de la infancia, del amor, de la naturaleza…  Más tarde, la influencia arábigo-andaluza en la lengua portuguesa y en mi esencia como algarvio, la mitología greco-latina, la lectura compulsiva de clásicos, un poco de todo el mundo… y la escritura como diario ritual, aun más.

En el mercado del libro y la literatura es un verdadero reto insistir en la poesía, ya que es un género que pocas editoriales quieren publicar. Sin embargo, tú insistes en hacer poesía y en traducir al portugués a otros poetas. ¿Cómo se percibe ahora mismo en Portugal a los poetas?

A nivel general y universal, estos días son días en que las editoriales andan en la búsqueda del beneficio a toda costa. Portugal no es una excepción. Las editoriales portuguesas vienen sufriendo este paradigma de los poderes editoriales que sostienen la «edición en masa». Hay autores «famosos» (a los que nadie lee) con ediciones de miles de ejemplares en cada edición, cuyos libros luego son destruidos; los «aprendices de editores» prestan su sello editorial cuando, en realidad, es el propio poeta quien paga la edición. En mi caso personal, al principio de mi vida «editada» ya lo hacía pero… con más dignidad: iba pidiendo puerta a puerta a mis amigos el compromiso de que compraran ejemplares y sólo entonces acudía a la imprenta. Hoy en día… pocas son las editoriales que consideran a los creadores literarios como un eslabón esencial en la preservación de la cultura portuguesa.

¿Qué razones crees que influyen en que la literatura de Portugal, salvo los casos muy conocidos de Pesoa y Saramago, no sea tan mencionada en el escenario de la literatura internacional?

Tanto Pessoa como Saramago tomaron la dirección de la universalidad de la escritura. Hay otros autores mucho más importantes que ellos, pero no están «de moda». Pessoa, con su tragedia personal, eligió «desdoblarse» en heterónimos para sobrevivir al vacío de una existencia abrumadora de desasosiego. Su obra ha sido requisada en innumerables «estudios» de corta y pega por eruditos que jamás han escrito un simple poema… buscando sólo créditos para sus pavoneantes egos curriculares…  ¿Saramago?… se embarcó en la irreverencia de la escritura provocadora de la no puntuación. Irreverencia en una “carcel mental” te convierte en un heroe. Ganó puntos en su registro, ganó un Nobel…, ganó casi todo; escribió como quien habla, en un «exilio» de su elección… fuera de Portugal. Lanzarote fue su «centro del universo». Los cientos de grandes poetas restantes… son poco «vendibles», demasiado portugueses debido a la profundidad y sinceridad de sus almas genuinas, más que producto comercial son esencia, por eso escapan al gusto común.

Uno de los poetas que has traducido al portugués es el cubano Rafael Vilches Proenza, que forma parte del Consejo Editorial de OtroLunes. Cuéntanos cómo descubres la poesía de Vilches Proenza y cómo fue la experiencia de traducir a uno de los más importantes poetas cubanos de la actualidad.

No creo en las coincidencias. Un día, paseando por Facebook, me topé con un poeta de quien nunca había oído hablar: Rafael Vilches Proenza. En un impulso traduje uno de sus poemas y lo compartí. Me respondió, contento. No sabía yo que estaba delante de uno de los más grandes poetas que conozco. Así llegó a mi vida y así tuve, más tarde, el honor de traducirlo. Más… Un magnifico POETA, con sangre lusa en sus orígenes: «Proenças». Desde el primer momento, el compromiso ante mí mismo (como siempre hice con los 23 poetas que le precedieron): leer y releer en voz alta, sentir que sólo prestaba mi voz lírica, mi linguaje, a un hermano de esencia. De los muchos cientos de poemas, elegí unos setenta, le di la idea de una «antología» y, poema a poema, con los que más me identificaba, De la isla-carcel a la flor de la libertad poco a poco aparecía. Meses y meses, verso a verso, poema a poema, en un acto de respeto y humildad ante un Enorme Poeta. Espero, de todo corazón, haberle rendido el debido homenaje.

Si tuvieras que explicar la poesía que va a encontrar un hipotético lector en tu poemario “Abundatia Cordis”, publicado recientemente en Ilíada Ediciones, ¿qué le dirías a ese lector?

Sin sombra de duda, Abundantia Cordis es el libro de mi madurez como poeta, una bandera, desplegada, meciéndose a manos de las brisas de quien, de hecho, soy. Concebido, escrito, en una estructura de casa que por mis propias manos se levantó, más que una compilación de poemas es mi retrato más perfecto: lírico, homosexual, místico, agnóstico, sensual, nostálgico, panteísta, amante incondicional de la Lengua Portuguesa. Un hombre de esperanza en la desesperación. El eterno niño que pide pan, limosna, ropa en un país bajo el yugo fascista. Un poeta que lo sea de verdad tiene que desnudarse en la plaza pública. La poesía, en su registro dictatorial, no admite máscaras. Mucho mejor el rostro acariciado por los aplausos, arrugado por los sueños que aún espero que se hagan realidad.

Sabemos que eres un escritor incansable… ¿en qué proyectos de escritura andas ahora mismo?

De momento ando en la traducción de varios poetas y, al mismo tiempo, reviso textos de edición (bilingües o sólo en portugués) de los siguientes títulos: El libro de Demeter, Vita Brevis, Opus Numero Cero y El libro de los retornos.

La Habana, una ciudad para vivirla

Prólogo al libro «Habana profunda. 100 Historias para 100 imágenes», de Amir Valle (textos) y Enmanuel Castells Carrión (fotografías).


Una ciudad en ruinas, dice el escritor cubano Antonio José Ponte en nuestro último encuentro en el Instituto Iberoamericano de Cultura, en Berlín.

“La Habana inolvidable”, en palabras del escritor mexicano Ignacio Padilla, que la conoció cuando lo invitaron de jurado al Premio Casa de las Américas.

“Una ciudad lejana, pero viva en mí por la memoria de mis padres”, asegura el narrador cubano-español José Carlos Somoza, sentado desde una de las mesas donde compartimos una larga charla en esa fiesta de la novela policíaca que es la Semana Negra de Gijón.

“Esa Habana que va conmigo”, me escribe desde Nueva York el músico cubano Paquito D’Rivera, una de las glorias de la música cubana de todos los tiempos, para quien ganar premios Grammys ya es costumbre.

“Mi segunda ciudad”, la llama Gabriel García Márquez y mira a la noche que cae sobre la Escuela Internacional de Cine de La Habana, donde imparte el Taller de Guión.

“Mi padre, como yo, adoraba esta ciudad, aunque fuera desde lejos”, me confiesa Geraldine Chaplin, hija del genial Charles Chaplin, en La Habana de fines del 90.

“Ciudad de gente feliz”: el primer cosmonauta ruso Yuri Gagarin.

“La caliente Habana”: la grandiosa artista española Lola Flores.

“La única ciudad de América donde el tiempo se detuvo para embellecerla”: el actor francés Alain Delon.

“Una ciudad de calles que ríen”: el actor mexicano Mario Moreno, “Cantinflas”.

“Capital fascinante y sorpresiva”: el expresidente norteamericano James Carter.

“La Habana es una ciudad invicta hasta en la cara de sus gentes”: el premio Nobel nigeriano Wole Soyinka.

“Es mi Habana, no me la han quitado”: la sonera cubana Celia Cruz.

“Una ciudad pequeña de innegable grandeza histórica”: el expresidente ruso Mijaíl Gorbachov.

“La más musical y rítmica de las ciudades del mundo”: el escritor cubano, premio Cervantes de Literatura, Guillermo Cabrera Infante.

“Una ciudad que nos haría mucha falta para conquistar América”: el multimillonario David Rockefeller.

“La Habana es sensualidad y luz”: la actriz mexicana María Félix, “María Bonita”.

“La Habana, hoy, es Fidel”: el cineasta norteamericano Oliver Stone.

“Una ciudad viva como pocas”: el cantante inglés Sting.

La lista sería interminable. Pero los que hemos vivido esa ciudad bien lo sabemos: La Habana es un lugar de donde no te vas nunca, aunque te alejes; es un sitio que te persigue como un fantasma donde quiera que vayas.

Habitada hoy por más de dos millones de cubanos, La Habana es una ciudad que palpita, coqueta, bajo las oleadas de una historia acumulada en sus calles, parques, plazas y antiquísimos edificios: fue en los siglos de la conquista el puente hacia las nuevas tierras descubiertas; en el período del comercio naval entre el Nuevo Mundo y la vieja Europa sirvió de punto obligatorio de escala a las flotillas que atravesaban el Atlántico; ocupó un lugar tristemente célebre en la ruta de los traficantes de esclavos desde el África recóndita hasta las colonias en América; el desarrollo de su burguesía y su estratégica posición geográfica posibilitó ser elegida como centro de experimentación de muchas de las industrias, inventos científicos y técnicos más adelantados que surgieron luego de la Revolución Industrial en Inglaterra; fue cuna y casa de la mayoría de los grandes movimientos culturales, sociales y políticos de los siglos XVIII y XIX en este lado del mundo; inauguró el siglo XX a la cabeza del desarrollo de la industria, el comercio y la cultura latinoamericana; y conmovió al planeta Tierra con una Revolución social que todavía hoy para unos es “la última dictadura socialista” y para otros, un “ejemplo único de resistencia ante la hegemonía de los Estados Unidos de Norteamérica”.

Cuentan que uno de los más grandes escritores cubanos del siglo XX, Reinaldo Arenas, días antes de suicidarse en Nueva York, enfermo de SIDA, estuvo hablando con un amigo de esas noches populosas que había vivido en Coppelia; que Ernest Hemingway no olvidó jamás las puestas del sol sobre el horizonte marino que se ve desde cualquier sitio del litoral habanero; que el escritor inglés Graham Greene recordaría públicamente el contagioso ritmo de los habitantes de las calles de Centro Habana; que Meyer Lansky murió anhelando un regreso a lo que llamó “esa seducción rara que cae sobre La Habana cuando llega la noche”;  que el narrador cubano Justo Vasco, voz esencial de la novela negra latinoamericana, andaba en Gijón echando de menos la paz de sus paseos vespertinos por las calles arboladas de El Vedado; que el cantante norteamericano Nat King Cole llevaría a los Estados Unidos un respeto casi fanático por el arte popular que escuchó en Tropicana y en los cabarets nocturnos donde estuvo durante su estancia en La Habana; que el actor Marlon Brando contó muchas veces a sus amigos la extraña impresión de que La Habana era una ciudad donde se concentraba toda la luz y todo el calor del Trópico, en ese recuerdo que se llevó desde el hotel Victoria en El Vedado; que la Madre Teresa de Calcuta elogió hasta días antes de su muerte el espíritu abierto, conversador y fraternal de esos habaneros de pueblo con los que compartió en sus dos viajes a La Habana; que Winston Churchill, después que compró en La Habana algunos puros, jamás se desprendió de la costumbre de fumar el tabaco hecho en las fábricas de aquella ciudad que contempló por igual desde su suite en el Hotel Nacional y desde las calles; que el premio Nobel portugués José Saramago siguió hasta su muerte elogiando la vasta cultura que se respira en las calles, las plazas y los sitios públicos, en una ciudad que consideraba cultísima y siempre ávida de lectura como, ciertamente, se puede comprobar en esos festivales internacionales del libro donde un pueblo que apenas tiene para comer gasta casi todos sus ingresos del mes en comprar libros; y que el escritor español Manuel Vázquez Montalbán regresó a España hablando a todos de lo que le pareció un detalle tipificador de La Habana: el rugiente paso de los “camellos”1 por las calles de la ciudad, el cadencioso crepitar de los “almendrones”2 y el sudoroso rostro de los primeros “bicitaxistas”3 que poco después llegarían a ser centenares.

Uno de los más reconocidos arquitectos cubanos, José Antonio Choy, ante una pregunta que se hacen todos los habaneros: “¿Cómo te gustaría que fuera La Habana dentro de 50 años?”, responde: “Pues me gustaría que fuese una ciudad para los habaneros, para los cubanos. Que mantuviera sus virtudes, como el hecho de ser una ciudad abierta al intercambio y la comunicación con Europa, con el resto de América, con el Norte, con el Sur. Esa es una vocación que ahora está un poco oculta, pero que la ciudad siempre ha tenido y se reforzará, porque es su destino. No me gustaría que fuese una ciudad folclorista, acondicionada para un turismo banal, sino que sea una ciudad cosmopolita visitada por personas de todo el mundo, interesadas por su memoria histórica, su arquitectura, su música, su danza, sus pintores, sus intelectuales, su cultura en general y, sobre todo, su gente. Me la imagino como un centro cultural importante a nivel mundial, a partir de aquello que ha hecho grande de nuestra cultura, que es integrar y saber apropiarse de lo mejor que está pasando en cada momento.

Y La Habana es así, una ciudad de vanguardia, alimentada con lo más sobresaliente del urbanismo de todo el mundo, que debe mostrar lo que fue, pero que también mostrará lo que será capaz de hacer. La Habana es y será una ciudad para vivirla intensamente, una ciudad lúdica, diseñada para la diversión, para enamorarse, pasearla y caminarla. Por eso, sus calles pertenecen a sus ciudadanos, a los cubanos que se apropian como nadie de su espacio urbano, y también a sus visitantes, principalmente, a todos aquellos que la aman”4.

Para mí la poesía es un acto de fe, un abismo donde consigues que el lector tolere lanzarse contigo

Con Sonia Díaz Corrales – Cuba

Sonia Díaz Corrales es una de las poetas más originales que conozco. De muchos modos ha sido siempre una nómada de la poesía (la ha cargado pacientemente en su alma allí adonde la ha llevado la vida, sin contaminarse con las muchas tendencias y modas con las que se ha codeado). Es una de las más exigentes editoras que he conocido en mi vida como escritor (de hecho, acaba de leer una de mis primeras novelas negras y ha hecho una serie de señalamientos que no habían visto los muchos editores que ha tenido esa obra, en sus más de diez ediciones). De una sinceridad admirable, y una nobleza humana subyugante, se ha ganado el cariño y el respeto de quienes la hemos conocido y disfrutado de su alegre presencia, de sus consejos de vida siempre certeros, y de esa calmada sabiduría que se desprende de su voz y de sus palabras cuando lee sus exquisitos poemas.

Esta entrevista, que pudo haberse realizado en nuestro más reciente encuentro, cuando me invitaron a presentar mis novelas negras en el Festival Internacional Tenerife Noir 2023, en esa isla canaria donde Sonia vive desde 2001, se vio postergada por nuestras charlas, más humanas y menos profesionales, como suele suceder cuando dos grandes amigos se encuentran. Ahora se concreta gracias a esa costumbre que viene siendo hace bastante la internet.


A modo de presentación hacemos siempre a nuestros invitados un reto: el de mirarse e intentar explicar a los lectores de OtroLunes ¿quién es Sonia Díaz Corrales? La respuesta, como para profundizar más el reto, debe enfocarse en dos aspectos inseparables pero que, con todo propósito quiero que respondas por separado: Sonia Díaz Corrales, el ser humano, y Sonia Díaz Corrales, la escritora, teniendo en cuenta en que sentido se contraponen y complementan estas dos áreas de tu vida.

SDC se quisiera librar con alguna peripecia de esta pregunta, pero como sé que es precisa y reduce la evasión a cero, empezaré por el ser humano. Es difícil definirse, y esto suena rancio, manido, pero es así, además me parece de poca utilidad ya que cada uno tendrá una idea propia sobre quién soy, lo cual está bien, y no me preocupa nada, pero te diré unas cosas sobre lo que sé de mí: defiendo la individualidad a muerte, abomino los colectivismos, nadie sabe mejor que yo lo que es bueno para que me vaya bien —aun si me fuera mal sigo pensando así—, puedo pasar por alto una descortesía hacia el ser humano que soy o la escritura propia, nunca la deslealtad, o el abandono por beneficios de cualquier tipo, incluso hacia los otros. Desprecio, —aunque me esfuerzo en evitarlo— el servilismo y la arrogancia. La escritora discute con frecuencia con el ser humano, le recuerda en qué cosas tiene que ser más flexible o indiferente (¿a ti que te va de todo esto?, le dice, como Jesús le contestó a Pedro cuando quiso saber cómo le iría a Juan), en fin, esas dos discuten y yo las escucho, porque sé que el final seré yo quien dirá la penúltima palabra, la última siempre la dirá Dios. La escritora es intransigente con lo escrito, revisa, pule, reescribe, relee hasta la saciedad, se pregunta una y otra vez: ¿ya está?, y casi nunca la respuesta es sí. El ser humano quisiera poder cambiar algunas improntas de su propia vida. La escritora se toma vacaciones cada vez más a menudo, el ser humano ha aprendido a detenerse en la belleza que descubre en las cosas, en otros seres. Ellas se aprecian, y solo se perdonan haberse tenido que ceder espacio una a la otra porque juntas han vivido lo mejor de mi vida.

Aunque sea raro para muchos, creo que haber crecido en el entorno de ese pueblo del centro de la isla llamado Cabaiguán, fue el mejor caldo de cultivo para que te decidieras por la escritura… ¿Me equivoco?

Manuel Sosa, Sonia y Gumersindo Pacheco, 2010.

Si y no. Necesito extenderme un poco para explicar esto que es muy diferente a lo que les ocurrió a otros escritores que estudiaron carreras relacionadas con la literatura, o que fueron formados desde muy jóvenes en ella. Yo provengo de una familia de gente de campo, que cuando en la isla la mayoría dejó el campo se mudaron a Cabaiguán y se convirtieron en obreros. En mi casa no había libros, ni libros infantiles siquiera, no recibíamos el periódico como empezó a ser frecuente en muchas familias después del año 59 —era casi una obligación saber lo que decían los que podían hablar—; por no haber, en mi casa no había ni una Biblia, nada… Los primeros libros que recuerdo haber leído los encontré en el cuarto de regueros de la casa de mi abuela materna y seguro que tenían una finalidad más prosaica que la lectura, fueron Los miserables, y una edición muy fea de ¿Por quién doblan las campanas?, que me dejó llena de preguntas a los diez u once años, estaba segura de que a aquel libro le faltaban páginas al final, no podía ser que acabara así, y quedé convencida de que yo podía escribir una historia con un final más final, y lo hice. Está de más decir que no tenía ni idea de quienes eran Víctor Hugo o Hemingway, y si lo hubiera sabido tampoco hubiera cambiado nada: tengo roto el divinómetro de siempre. En esa época ya me había mudado a un sitio dentro de mí, frágil aun, pero cálido y protector: Cabaiguán era un exterior a veces muy violento para lo que mi ingenuidad esperaba del mundo, o eso creo. La ingenuidad no espera nada, la mayor parte de las veces da por sentado que lo correcto ocurrirá. Eso por una parte, y por otra, nunca decidí escribir, fue algo que ocurrió. Primero escribí cuentitos con finales muy claros, y luego algo se desbocó y empecé a escribir ideas, tristezas o alegrías, locuras, pensaba yo, porque se empezaban a parecer a historias sin finales claros, y que no tenían la finalidad de ser compartidos o leídos por otros. Un día alguien los encontró por casualidad y me dijo que eran poemas, de más está decir que ya tenía dieciocho y me entró la risa. Me metieron a empujones en una casa donde se reunían los literatos del pueblo, el Taller Literario Rubén Martínez Villena —no tenía muy claro ni quién era Villena—, la primera sorpresa fue encontrarme a Gume Pacheco, un vecino que asociaba con cualquier cosa menos con cuentos y poemas —todavía no le decía literatura—, allí me dijeron no solo que escribía poemas, sino que esto, esto y esto otro estaba mal. Imagínate si me dio risa saber que escribía poemas, el ataque que me dio saber que lo hacía mal. Contando con que eran los primeros años de los ochenta y yo tenía mi primer trabajo en un policlínico, era Psicometrista, y ocurrían cosas en todas partes con las que estaba en desacuerdo y era lo suficientemente torpe como para expresarlo sin filtros, se entenderá que escribir mal unos poemas no fue un trauma para mí. El trauma vino cuando me pasaron “unos libros” que debía leer sin falta: Francisca y la muerte, de Onelio Jorge Cardoso, y un poeta que había nacido en Guayos, Fayad Jamis, y una novela de Turguéniev, Aguas primaverales, y otros más. Dejé de reírme y empecé a leer como loca. Hay que decir que Cabaiguán tenía una Biblioteca Pública relativamente bien surtida y que la librería recibía bastantes libros en esa época, y que venían al taller Eric Conde y Edel Morales, que recién llegaba de La Habana y escribía poesía y me llevó a la lectura de los poetas de la capital y de los sitios que empezaron a desplazar de La Habana la mejor poesía que se escribía entonces, cosa que si bien no me perturbó, me enseñó el abismo al que te asomas cuando lees poetas como Heriberto Hernández, Frank Abel Dopico, o Alberto Rodríguez Tosca, cuando lees a Borges y a Baquero, cuando lees El Albatros una y otra vez, o Mujer con Alcuza, de Dámaso Alonso, y no lo sabes con certeza, pero intuyes que hay mucho mucho más, lees y discutes sobre si Mi vida con la ola, de Octavio Paz, es un cuento o un poema escrito en prosa. Y cada vez te abismas más, porque tienes miedo de no poder llegar nunca al estado en se escriben obras como esas. Cabaiguán abrió esa puerta para mí, aunque el taller ya no era en una casa sino en la Casa de Cultura, porque algunos nos habíamos vuelto un poco molestos para la oficialidad, más con la llegada de Alberto Sicilia y la tertulia del Mono Roza. Creo que si hubiera vivido en cualquier otro sitio hubiera escrito igual, y creo que estar en Cabaiguán a donde llegaban muchos escritores nacionales y se hacían eventos de literatura a menudo ayudó a que me lo tomara en serio.

De ese lugar de Cuba salieron nombres hoy imprescindibles de las letras cubanas. Lo curioso es que, siendo un grupo tan unido y aunque existan influencias compartidas, cada uno de esos nombres tiene un estilo bien diferenciado. Si te vieras obligada a explicarle a alguien tu poética, ¿qué dirías?

En Berlín, 2018.

La diferencia hace valioso lo escrito, porque lo convierte en original, puede que único, todos los de ese grupo, los del inicio al menos, somos absolutamente diferentes.    

Vicente Aleixandre decía que La poesía es conocimiento implacable. Y Yevtushenko que La autobiografía de un poeta es su poesía. Todo lo demás es solo una nota a pie de página.

Para mi la poesía es un acto de fe, un abismo donde consigues que el lector tolere lanzarse contigo. Y digo tolere, y no consienta, porque nadie consiente lanzarse a un abismo contigo si no le convences de que será una experiencia única, y eso se consigue verso a verso, idea tras idea, puede que locura tras locura.

Si volvemos al ámbito de la diferencia o la originalidad, que en la poesía actual parece inalcanzable, lo que yo intento es que, si alguien lee un verso mío, un poema mío, lo recuerde sin ninguna ambigüedad en relación con otros textos, aunque olvide quién lo escribió, y sepa que está escrito para él en ese momento. A lo peor esto es muy pretencioso, por lo que consuela pensar que apenas será una nota a pie de página.

Cuba, en nuestra generación, en aquellos años, era un hervidero creativo de talentos. Algunos dieron el salto y decidieron abandonar Cabaiguán, pero tú permaneciste allí hasta que saliste a Costa Rica. ¿Qué retos te supuso mantenerte alejada de los focos promocionales que siempre ha monopolizado La Habana?

Con Amir Valle y el escritor y dramaturgo cubano Abel González Melo, Berlín, 2018.

Estas cosas suelen ser en las que yo no pienso mucho. No me fui de Cabaiguán porque los focos promocionales de los que hablas eran intranscendentes para mí. Quizás no me lo creas, pero me gustaba Cabaiguán, cuando salías de las barriadas, las zanjas de detritus y las cañadas infectas, los perros callejeros ladrando a toda hora, la vecina que ponía a todo volumen el programa de los mejicanos a las 6 de la tarde, la presidenta del CDR chivateando todo el día, la mierda de caballos volando por todas partes, cuando salías de eso, afuera, todo era muy verde, las vegas de tabaco tenían ese aspecto simétrico que te genera equilibrio, y el aire era casi limpio. A veces he pensado, confieso que muy brevemente y hace años, en cómo sería Cabaiguán si no nos hubiéramos ido todos nosotros y los que se han ido después: los ingenieros, los médicos, los músicos, pero también los campesinos, los que inventaron la piruleta de azúcar prieta sin más, porque no había nada de nada con que darle sabor, los que arreglaban sombrillas, no lo sé, quizás de además de un pueblo con suerte como dicen algunos que es, sería más próspero, más limpio, más libre, más un pueblo donde yo hubiera vivido toda la vida, sin querer irme a ninguna parte. También porque ya me había ido al mejor sitio del mundo. Camilo Venegas me preguntó una vez si por no haberme ido de Cabaiguán me consideraba una escritora de provincia, y no sabes la alegría que me generó pensar en esa provincia dentro de mí donde vivo casi desde que era una niña… Joaquín Badajoz lo había dicho antes, con otras palabras, SDC se fue al sitio más cercano de Cabaiguán que encontró: las Islas Canarias, porque Costa Rica fue solo un sitio de paso. Hace veinte años que no voy a Cuba, asumo que moriré sin volver, y no tengo ninguna nostalgia, ningún pesar, ningún patriotismo rancio que me provoque sensación de “fuera” cuando aquel adentro siempre me dejaba en un fuera atroz. El estar lejos de los focos nunca fue un reto, porque apenas eran, son, la ilusión de que estás el centro de algo tan nimio y volátil como una generación, o un grupo, del que al final, ya lo hemos visto con las generaciones anteriores, solo quedan las voces más puras, las menos “generacionables”, las que lograron separarse del grupo tanto como para sobrevivir sin él, a pesar de él, por lo que son únicas.  

¿Qué razones te impulsaron a escribir El hombre del vitral e incursionar en la novela?

Antes que El hombre del vitral había escrito El puente de los elefantes, que empecé a escribir en Cuba y terminé en Costa Rica, y que se publicó porque Capiro le hizo sitio. Mi gratitud a los que se hicieron cargo de ella en esa querida editorial de Santa Clara y a los que luego la leyeron con generosidad. Tengo que decir que ha tenido más detractores que nada que yo haya escrito nunca. El puente de los elefantes recibió el Primer Premio a Novelas Editas 2016, del Premio Letterario Internazionale Indipendente de Promoción a artistas extranjeros. Fue una sorpresa, porque escribí esa primera novela para quitarme de encima un mundo que no cabía en toda su amplitud en la poesía, que necesitaba más detalles, más rabia, y yo iba sobrada de eso en aquel tiempo. Yo hice mi parte, después le tocó al texto defenderse solo.

El hombre del vitral, lo escribí viviendo ya en Canarias, y fue un ejercicio consciente, una prueba de que podía escribir narrativa, y alejarme tanto de Cuba y de los temas cubanos como quisiera, podía escribir casi de cualquier cosa, literariamente hablando y como se dice allá: “Me había dado baja de eso de contar de Cuba”. Con El puente… había agotado el tema y la rabia, entré en una etapa de serenidad que aún me dura, Dios me ayudó, y ahora no tengo apremio alguno, solo quiero escribir sin límites, también narrativa. Creo además que no tengo energía para seguir leyendo lo que redunda y se retroalimenta en aquella miseria infinita —real y moral—, es como si leyeras una y otra vez el mismo libro, estoy agotada de esa clase de lectura, y no creo que vuelva a escribir sobre eso.

Como una cortesía a los hipotéticos lectores, ¿podrías resumir brevemente el mundo de esas dos novelas: El hombre del vitral y El puente de los elefantes?

El puente de los elefantes es difícil de resumir:

Dos hermanas gemelas, nacidas en un pueblo de campo de la región central de Cuba en el año 1964, buscan diferenciarse en su enorme parecido físico; una se tiñe el pelo de negro y la otra de rubio, una estudia Económicas y la otra Literatura, una se casa con su vecino y se queda a vivir en el pueblo y la otra… se convierte en protagonista de la historia. A pesar de estar separadas por muchas cosas, algo más fuerte que los detalles externos une a las dos hermanas.

La gemela que se queda en el pueblo, narrador/personaje, en una circunstancia muy particular (que el lector descubrirá pasados los primeros capítulos), cuenta la historia, que empieza cuando, a mediados de los años 80, su hermana se casa con el habanero y se va a vivir a La Habana. La vida se tuerce por muchas causas: el habanero se va del país y se olvida de su familia, y mi hermana tiene que dejar su trabajo en un Contingente, cuya jornada de doce horas diarias le impide atender a su hijo. El contrabando acaba siendo la solución para ganar lo necesario para vivir; mi hermana y mi sobrino llevan y traen (de La Habana al pueblo y viceversa), comida, tabaco, zapatos o lo que se presente, pidiendo botella o pagando, a los choferes que viajan por la Autopista Nacional, pero el dinero que ganan apenas alcanza para comprar lo básico. El reducido espacio donde se mueve el narrador, el calor insoportable sobre el asfalto de la autopista y la espera debajo de cada puente, generan una sensación de opresión y falta de esperanza, donde a pesar de todo una mujer y un niño vencen, contra todos los pronósticos, hasta a la misma muerte.

Como trasfondo, la vida real de la sociedad cubana de finales de los años 80 y principio de los 90 y 300 km de autopista entre El puente de Neiva y El puente de los anillos. Cada capítulo de la novela tiene el nombre de un puente de los que están en ese tramo de la autopista, y solo uno de los puentes tiene nombre propio: El puente de los elefantes, un puente especial, mágico, a donde mi hermana y mi sobrino escapan cuando la policía registra los autos donde van, y por donde pasan inevitablemente cuando encuentran una manera para irse de Cuba.

El hombre del vitral es la historia de Sandra, una joven y talentosa arquitecta que está inmersa en la construcción de un vitral impresionante, ocho vidrieras donde la emblemática figura de un hombre que debería ser perfecto acabará pareciéndose de forma asombrosa a lo que tenemos por un individuo común. Desde niña había perseguido los colores de un vitral de sueños que a la vez fuera poesía, y donde pudiera mostrar la grandeza y la insignificancia del ser humano. Su amiga Ángela también persigue al hombre perfecto, lo hace en el laberinto de una página de contactos. Las dos saben que buscan lo imposible, pero no se detienen, retoman una y otra vez la vida a partir de una filosofía: todo lo que inventas existe, aunque no lo hayas encontrado todavía.

Convergen ambas al final de su búsqueda: la silueta que aparece en el vitral de Sandra es, quizás, lo más cercano a la perfección que Ángela pretende hallar en los hombres con los que se encuentra en la realidad.

Como verás hay dos mujeres en ambas novelas, pero también dos mundos alejados entre si por infinitas posibilidades. Espero que nada de un texto haga que el lector piense siquiera en el otro.

De Cabaiguán a Costa Rica y de allí a Tenerife… Visto ahora desde la distancia… ¿qué aprendió, qué perdió o qué ganó Sonia Díaz Corrales de cada país en ese sendero al exilio?

Seguro perdí y gané cosas que ya ni recuerdo, para eso escribí Los días del olvido, que son más bien los días infinitos de la memoria, muchos poemas que aparecen en el libro y muchísimos más que no estarán en ningún libro. Dios y la poesía me han salvado de casi todo lo que hubiera podido matarme: el miedo, la soledad, la sensación de que el tiempo no pasa cuando los que están lejos van a seguir así por mucho tiempo, el amor, el amor siempre pudo matarme. A pesar de eso, Costa Rica me enseñó a quitar el dedo con el que tapamos el sol, me reveló el verdadero sabor de cosas que había soñado diferentes, y me dejó buenísimos amigos, personas generosas en las que pienso a menudo, hablo con ellas en una especie de ensoñación, donde me disculpo por haber dicho alguna palabra de más, o de menos, me mostró que el mundo era tan grande… y nos acogió a mí y a mi hijo sin pedir nada a cambio. Los sabores de Costa Rica son inolvidables. La lluvia constante y el barro quizás son un recuerdo que cada vez pesa menos en esa vivencia.

Tenerife ha sido el retorno a la familia, toda la familia, el aire transparente de las islas, el clima inmejorable, la dulzura en el habla, el lugar definitivo para darle una casa a mi hijo. Mi insilio aquí es solo una licencia que me permito porque puedo, sigue siendo esa provincia de mí que crece en la medida en que aprendo, y me instalo en esa serenidad que he alcanzado.

¿Qué he aprendido?  Quizás que no hay exilio que no acabe. Que nada de lo que dejé atrás es irremplazable. Qué me agoté inútilmente, deseando cambiar lo que no era importante. Que mi hijo y yo misma merecíamos ver más que lo que hubiéramos visto allá. Gracias a Dios estoy aquí y me alegro por ello.

Cuba… ¿qué significa hoy para Sonia Díaz Corrales?

Puede que mi respuesta decepcione a algunos, que otros me encuentren falta de patriotismo. Nunca he sido patriota, ni me siento obligada a patria alguna. No tengo recuerdos de La Habana o del Malecón que me quiten el sueño. Fui a La Habana por causas de fuerza mayor unas pocas veces: operaciones, eventos, trámites… Cabaiguán se despidió de mi la última vez que estuve en Cuba sin mucha esperanza, fue mutuo, tengo que reconocerlo.

Cuba hoy es solo un sitio donde viven mi amiga la poeta Rosa María y mi tío Mario, algunas otras personas que recuerdo con cariño. Me emociona más ver el Acantilado de los gigantes en el sur de Tenerife, que una imagen de Varadero. Solo pude ir a Varadero una vez cuando vivía en Cuba, y tengo un recuerdo confuso sobre unas carreras para colarnos en un hotel… cosas así.

La Cuba terrible, la de la opresión, la de los golpes y la prisión de mi padre, la de los actos de repudio y la humillación, las conversaciones de advertencia, la miseria pura y la falta de aire, ya hace mucho tiempo no puede alcanzarme, ni a los que amo. Solo me cansa un poco la indolencia y la hipocresía de los que tratan de justificar y enmendar esa Cuba con falsas hermandades, con razones falsas, que nunca existieron, apelando a que hubo unos tiempos mejores, ¿mejores para quién? Por suerte yo he pagado mi libertad como cualquier esclavo, con trabajo, con dinero, con tiempo, con dolor, con algunas pérdidas que cada día importan menos, sobre todo con valor. Nadie pretenda que también pague por la suya, hay una profunda equivocación en esa idea de que el mundo les debe algo a los cubanos, a Cuba, que yo les debo algo. Esta fue una de las falacias mejor vendidas y engañosas que asumió la sociedad cubana como un mantra cuando la miseria se volvió el espanto que es hoy. Por suerte, Cuba es un lugar muy lejos, donde vive alguna gente que quiero, y mucha gente que no me interesa en absoluto. El victimismo, la cobardía y el churre suelen crecer donde la gente endiosa tiranos y enarbola mentiras haciendo como si fueran la patria. No participé nunca en eso cuando vivía allí, muchísimo menos ahora.

Sé bien que demoras mucho en sacar un libro a la luz, pero también sé que no dejas de escribir… ¿en qué proyectos andas ahora mismo?

Amir Valle, el escultor español Román Hernández y Sonia Díaz Corrales, Tenerife, 2023.

Hay una novela coral, amplia en el tiempo que aborda y puede que en la extensión, en la que llevo más de diez años trabajando; otra novela corta que quiero dejar fina antes de darla incluso a leer a los pocos amigos, lectores agudos y sinceros, que suelo molestar para estas cosas; hay varios libros de poesía, poemas dispersos por todas partes que a veces creo me van a aplastar, y suelen acabar en el cesto de la basura; hay un libro de cuentos que alguien se ha leído dejando de manifiesto su horror por mi falta de pericia como cuentista; un libro de décimas que igualmente los decimistas bregados me recomiendan discretamente desaparecer, al punto de que alguno ni siquiera ha dado opinión cuando se lo he mandado —quiero pensar que es pura envidia de verso libre, está claro que me estoy riendo ahora, como en aquel lejanísimo tiempo de mi juventud cuando me dijeron que escribía poemas—, pero nada me apremia. Me espanta colmar la generosidad de los lectores con poemas a medias, no suficientemente trabajados, o historias vacías, que cuentan mal y no estremecen, o se parecen a otras historias de otros. Me siento libre y serena para impartir justicia entre mis escritos. Soy una mujer mayor que solo tiene compromiso con su fe en Cristo y con la dignidad que entiendo se necesita para vivir como un ser humano normal.

 Gracias, Amir, por manifestar interés en estas cosas de mí.  

Fernando López

Fernando López, escritor argentino. Foto: cortesía La Voz, Argentina.

Aunque estudió abogacía, Fernando López es más conocido nacional e internacionalmente por sus aportes literarios, esencialmente en el terreno del género negro. Su mirada dentro de esa tendencia narrativa aprovecha la conflictiva realidad de su país, Argentina, y momentos históricos muy específicos (la dictadura, por ejemplo) para hurgar en los conflictos, las miserias y las esperanzas humanas de su gente en medio de ese tipo de situaciones límites. Ello le convierte en uno de los más lúcidos cronistas de la realidad argentina. Ya sea a través de su exitosa saga novelada del detective Philip Lecoq, o en novelas de corte más social como Arde aún sobre los años, con la que obtuvo en 1985 el prestigioso Premio Casa de las Américas, López se inscribe como uno de los narradores imprescindibles a la hora de configurar cualquier estudio sobre las letras argentinas.

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Margarita Fresco, la fotógrafa.

Gloria Margarita Fresco Crespo, conocida en el mundo de la fotografía cubana como Margarita Fresco, nació en Cuba, en 1948. Es considerada una de las representantes más destacadas del arte fotográfico en la isla y muchos consideran su mirada como la incisión más profunda y honesta sobre la realidad de la vida cotidiana de los cubanos en La Habana.  

Estudios realizados:

  • Graduada del Nivel Medio Superior en Letras Instituto Preuniversitario José Martí, Ciudad de La Habana, Cuba
  • Curso del Lenguaje de la Fotografía, UNEAC.  La Habana, Cuba…Julio 2004.
  • Curso de fotografia Escuela de Arte y Oficios, La Habana, Cuba, 2004
  • Curso de Fotografía, Instituto Internacional de Periodismo ¨José Martí¨, La Habana, Cuba.
  • Asociacion SHARE. Taller de Fotografía de Acción Social. ENFOCA. Con objetivo de compartir herramientas para orientar hacia una mirada crítica, en el marco de la 1ra. Muestra de Entitas del Consell de Solidarit i Cooperació. Sala Polivante Fira Sabadell.
  • Taller 3D Agrupación Fotográfica Catalunya.
  • Miembro del Fondo Cubano de la Imagen Fotográfica
  • Miembro de la Agrupación Fotográfica de Cataluña.

Ha realizado las siguientes exposiciones:

  • 2004: V Bienal Fotográfica en Pinar del Rio, Cuba 
  • 2005 Julio/2005  Mención…Salón de Fotografia Galeria Teodoro Ramos Blanco   
  • 2005 Mención VI Bienal de Fotografía Contemporánea La Llave del Cerro,  Galeria ¨Teodoro Ramos Blanco¨. Ciudad de La Habana. Cuba, Cerro… obra ¨Pagador de Promesa¨. (1)
  • 2005 Exposición en el II Encuentro Internacional de Fotografia de Prensa la cual sesionó en el Complejo Morro-Cabaña. Selección de parte de la fotografias presentadas para ser expuesta en la Universidad de México, Facultad de Periodismo.
  • 2006: Exposición  ¨Hamel es la Rumba¨ Doble Mirada a La Habana. Galeria RuaXd´art, Manresa, Barcelona, España (26 enero al 25 febrero 2006)..
  • 2006: Exposición Colectiva  3er. Concurso Fotográfico Aquafoto 2006. Fundación CASSA Sabadell, Barcelona.
  • 2006: Exposición Colectiva ¨Aqua¨  Casal de Cultura ¨Pere Quart¨ Sabadell Barcelona. España
  • 2006: Exposición colectiva ¨Caminos¨ Galeria Teodoro Ramos Blanco, Municipio Cerro, Ciudad de La Habana, Cuba (7 junio).
  • 2006. Mujeres Creadoras Exponen, galeria virtual Radio Habana Cuba
  • 8 Marzo-23 Agosto, La Habana, Cuba
  • 2006: Exposición personal La Música en Cuba…Cámara Club Sabadell Barcelona, España. Septiembre 7/2006 
  • 2006: Exposición Personal ¨Imaginaria¨  Instituto Internacional de Periodismo ¨José Martí ¨, La Habana, Cuba  Sept. 20/0 
  • 2006: Exposición Colectiva ¨Al Filo del Deseo¨. Mujeres fotógrafas cubanas por el Dia de la Cultura nacional 20 de octubrey XX Aniversario de la Fototeca de Cuba,  Galeria Larramendi, Hotel Conde de Villanueva, Casco Histórico de La Habana, Cuba. 
  • 2006: Exposición colectiva VIII en la edición del Premio de Fotografia, Joseph Maria Perez Molinos, CCOO Barcelona España
  • 2006: BBC Mundo, Concurso Online, El Placer de la Lectura, Seleccionada la foto mejor del año. (Primer Lugar)
  • 2006: Noviembre 21. ¨Callejón de Hamel¨  . Galeria de Arte de El Corte Inglés, Sabadell, Barcelona.
  • 2007.  Exposición colectiva en IMACOM, Imagen Comunitaria en el Palacio de las Convenciones, Ciudad de La Habana.  
  • 2007: Abril-Mayo 2007 Exposición colectiva Primer Coloquio Internacional de Fotografía en , Argentina:
  • 2007: Febrero a Mayo 2007 : Fotos Proyectadas,Serie Raíces  (2) .Musee Elysee, Suiza en la galeria, «All photographers now» 
  • 2007: Junio, Exposición personal, serie ¨Ciudades y Lugares¨ Galeria Ciudades del Mundo, 25 y L, Vedado, La Habana, Cuba  
  • 2007: Octubre, Exposición colectiva, Galeria Pere Quart, , Homenaje al 40aniversario de la caida del Che Guevara y X Aniversario del Casal d´Amistat Català-Cubà, Sabadell, Barcelona.
  • 2007: Octubre, Cuba, La Habana, Exposición colectiva Homenaje al XIII Aniversario de la Galeria Ciudades del Mundo.
  • 2007:Octubre 12 al 28. Quai de la Villete, París, Francia , Exposición Festival AELLA. Cine y Fotografia Latinoamérica y del Caribe 
  • 2007. Noviembre 5, Exposición Colectiva de mujeres fotografas en la Agrupación Fotográfica de Cataluña, La Mujer es… Barcelona.
  • 2008. Febrero, Exposición Colectiva de mujeres fotógrafas de la Agrupación Fotográfica de Cataluña,
  • 2008 Febrero Exposición colectiva de mujeres fotografas de la agrupación de Cataluña,  La Mujer es, en la Agrupación Fotográfica de Sant Adrià de Bèsos, Barcelona.
  • 2008. Febrero, Exposición Personal, Un día…La Habana, Ambito Cultural de El Corte Inglés, Sabadell, Barcelona 
  • 2008. Proyecto que recibe como nombre Hipic, una galeria fotográfica artística independiente que se nutre de las imágenes virtuales en constante cambio.
  •  2008 Junio. Exposición fotográfica, MUJER, Galería Ciudades del Mundo, La Habana, Cuba
  • 2008. Julio.Todos Somos Diferentes. Declaración Universal de los Derechos Humanos. El acto de inauguración tendrá lugar el próximo lunes 4 de agosto a las 20: 00 hs en la Sala La Lonja de la Casa del Reloj (Junta Municipal del Distrito de Arganzuela
  • 2008. Agosto. Madrid. Exposición Colectiva ¨Todos Somos Diferentes¨ Asamblea Juvenil por los Derechos Civiles
  • 2008. Oct. Exposición colectiva…¨Ella es…¨ Grupo de Mujeres Fotografas de la Agrupación Fotográfica de Cataluña. Casal Municipal de Cultura American Lake, Agrupación Fotográfica Gavá,  Barcelona
  • 2008. Oct. Centre Civic Porta-Sóller, Barcelona Exposición colectiva  ¨Ella es…¨Grupo Fotografas catalanas de la Agrupación Fotográfica Cataluña
  • 2008: Donación al Movimiento Arte x Cuba de dos obras con el fin de ser vendidas para recaudar fondos para los damnificados del huracán Ike, Cuba.
  • 2008. Dic. Madrid.  Finalista en el concurso «TODOS SOMOS DIFERENTES
  • 2008. Dic. Exposición colectiva Bó Colectivo de Arte, Universidad de Flores, Cipollet, Patagonia, Argentina.
  • 2008.  Dic. Exposición personal en La HabanaCubaGraffitis, Arte efímero. Galeria Ciudades del Mundo.
  •  2008. Dic. Conferencia sobre Cuba y proyección de fotos en el Instituto de II Enseñanza, Paú Vila, Sabadell, Barcelona.
  • 2008. GUSTOCK INTIMO FOTO 2da edición. Argentina.
  • El 19 de diciembre en el Alto Valle de la Patagonia Argentina: ciudad de Cipolletti, Argentina.
  • 2008Bó colectivodearte y la Secretaría de extensión y bienestar estudiantil de la Universidad de Flores, segunda edición de Gustock Intimo Foto. Argentina.
  • 2009. Esposición…Grupo de Dones de la AFC…¨Ella es…¨ Lekua: Eibarko Lub Deportivoa Irailak 1 etik -30ra- Pais Vasco.
  • 2009. Abril  Exposición Colectiva, Entesa per Sabadell (10 anys fent ciutat). Casal Pere Quart (Sala 3). Sabadell…
  • 2009. Abril. Exposición personal ¨Escenas de La Habana¨. Agrupación Fotográfica de Cataluña.
  • 2009. Abril. Exposición colectiva 8ª. Festa de la Diversitat ¨. Por la Jornada de la Multiculturalidad, IES Pau Vila. Sabadell, Barcelona 
  • 2009. Mayo. Exposición personal serie ¨Ciudades y Lugares II¨, Galeria Ciudades del Mundo, La Habana, Cuba.
  • 2009.  Mayo. Exposición personal, ¨Ecos La Rumba¨,Contact 2009  Festival de la Fotografía. Toronto, Canadá.
  • 2009. Mayo. Participante exposición sobre temas cubanos en  II Coloquio Internacional de Fotografía de Paraná, Entre Ríos, Argentina
  • 2009  Mayo/junio . Exposicion colectiva …¨Pinceladas de Amor¨, (Grupo Palabras de Mujer) , Galeria Escuela Ciencias Básicas y Preclínicas ¨Victoria de Girón, La Habana, Cuba
  • 2009. Sept.-Oct. País Vasco, Eibar. Centro Cívico. Exposicion Colectiva de la Agrupación Fotográfica de Cataluña…¨Ella es….
  • 2009-2010. Sept. CALEIDOSCOPIO: VII Encuentro Internacional de Fotografía    «El vacío, el hombre actual frente a su circunstancia y la del otro».México y recorrerá ciudades de América Latina, concluyendo enLa Habana, Cuba
  • 2009. Octubre,Exposición Colectiva, ¨ Una mirada, un momento, un sentiment¨…Agrupación Fotográfica de Cataluña, Barcelona.
  • 2009. MAYO. Exposición canto y baile a los orishas…Contact. Primavera de la fotografía…Toronto, Canadá.
  • 2009. Noviembre. X Salón de Arte Digital, Centro Cultural, Pablo de la TorrienteBrau,   La Habana, Cuba.
  • 2009. Diciembre. Primer Premio (Paisaje y Naturaleza) 8vo. Concurs de Fotografía del Programa de Vacances de la Gent Grant 2009. Ajuntament de Sabadell, Barcelona.
  • 2010.Febrero. Exposición bipersonal con la fotografa chilena Cecilia Heredia. ¨Soledades y desolaciones¨ . Galeria Ambito Cultural del Corte Inglés, Sabadell, Barcelona.
  • 2010. Marzo. Exposición Colectiva. ¨Ella es…¨ grupo fotografas Agrupación Fotográfica de Cataluña. Centre Civic Pati Llimona, Adjuntament de Barcelona.
  • 2010. Marzo. Exposición Colectiva ¨Una mirada, un momento, un sentiment¨ Centre de Producció cultural i juvenil Polidor. Adjuntament Sant Adriá de Besòs. Barcelona.
  • 2010. Abril. Premio Casa de las Américas, Festival de Fotografia de Pequeño Formato 5×7. La Habana, Cuba.
  • 2010. Abril. Tercer Premio CUBAFOTO (compartido). del Proyecto Cultural CUBAFOTO (FCIF).
  • 2010. Abril. Exposición personal. Ecos de la Rumba. Agrupación Fotográfica de Cataluña. Barcelona.
  • 2010. Mayo Bienal de Fotografía (FINALISTA). Centro Provincial de las Artes Visuales ¨Eduardo Abela¨ , San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba.
  • 2010. Sept.-Nov. Bronx Latin American Art Biennial. EXODUS, New York. USA.
  • 2010. Sept. Calidoscopio VIII. Encuentro Internacional de Fotografía. Textura Sociales… Universidad Autónoma de México.
  • 2010. Octubre. Asociacion SHARE. Expo colectiva
  • 2010-2011-2012: Exhibiciones SOMOS/SOY /Exposición colectiva itinerante/
    • 1. 8 al 15 Mayo de 2010; Belén, Posada del Migrante. Saltillo, Coahulla, México.
    • 2. 22 de mayo a 1 de junio de 2010: Café Galeria Agoras, Saltillo, Coahulla, México.
    • 2. JunioExposición Fotográfica colectiva 50×44,  Somos/Soy. Sociedad de Fomentos Villa La Ñata, Argentina.
    • 3.  4 sl 8 de mayo 2010: Estación Metro Cuahutémoc, Monterrey, N.L.México.
    • 4.  3 al 11 de junio de 2010: Centro Social y Cultural, Villa Praia de Ancora, Portugal.
    • 5. 27 de julio del 23 agosto de 2010: Secretaria de Economá, CD.de México, D.F:        México.
    • 6.   6 al 28 de septiembre de 2010: Estación Metro Salto de Agua, Cd. De México, D.F.
    •       México.
    •  7.    6 de octubre al 10 de noviembre de 2010: Facultad de Artes Visuales, UANL,  
    • Monterrey. México.
    • 8. 16 de diciembre al 15 de enero de 2011: Galeria Boken, Santander, España.
    • 9.  29 de julio al 29 de agosto de 2011: Galeria Estespacionoesmio, Carabobo, Mérida
    •      Venezuela.
    • 10. 6 al 30 de septiembre de 2011, Biblioteca Central de la Universidad Simón Bolivar,
    • 11. 21 de octubre al 14 noviembre de 2011, Museo de Arte Colonial, Merida, Venezuela
    • 12. 11 de agosto al 11 de septiembre de 2011. Espacio Alternativo Chac Mool,
    •        Monterrey, N.L., México.
    • 13.  23 de noviembre de 2011 al 31 de enero de 2012. Museo de la Reconquista, Tigre,
    •        Buenos Ares, Argentina.
    • 14.   7 de abril al 2 de mayo de 2012, La Fragua, Villa Elisa Entre Ríos, Argetnina.
    • 15.  23 de junio al 8 julio 2012. Sociedad de Fomento Villa La Nata, Las Heras y Ri-
    •        Chien, Tigre, Buenos Aires, Argentina.
  • 2011. Exposicion colectivo Calidoscopio VIII ¨Texturas sociales, un disparo visual    
  •           desde la lucha de contrarios¨, Casa Simón Bolivar, La Habana, Cuba
  • 2012 . 12/Feb Bex Magazine 12 (Barilochexpone) No. 12/Feb 2012 0nline. San Carlos de Bariloche/Patagonia/Argentina. Mirada Inédita, serie
  • 2012. Febrero. Finalista en el XVIII Salon de Arte Erótico, Galeria Fayad Jamis, Alamar, La Habana, Cuba 2012. 
  • 2012. Marzo. Bex Magazine  (Barilochexpone) No. 13,  0nline, San Carlos de Bariloche/Patagonia/Argentina. Espercial Mujer, serie
  • 2012. Geometría de un Triángulo. Exposición colectiva. 14/04/2012 al 04/05/2012 . Galería Mariano Rodríguez, Villa Panamericana, La Habana, Cuba 
  • 2012. Finalista. X Bienal de Fotografía. 23/05/. Centro Provincial de Artes Visuales ¨Eduardo Abela¨, San Antonio de los Baños, Artemisa, C. de La Habana, Cuba
  • 2012. Junio. Exposición colectiva Taller 3D. Agrupación Fotográfica de Cataluña. Barcelona.
  • 2012. July Contemporary Art from Latin America Salem Art Works REALITY OF PLACEMENT 6-30,NY 12865. USA. 19  Cary Lane,.  . 
  • 2012. Septiembre. X Encuentro Internacional de Fotografía, Caleidoscopio. UAM, Ciudad de México.
  • 2012. Octubre. Exposición. Paisajes Humanos, Cuba, La Capella, Restaurant, Bar, Lounge. Sabadell, Barcelona.
  • 2012.El H.Ayuntamiento de Metepec. Reconocimiento XXI Festival Internacional de Arte y Cultura Quimera 2012.
  • 2013. Marzo. Inauguració al Nou Espai de l´exposició fotogràfica col-lectiva ¨Dia de la dona treballadora¨, AFC, Barcelona.
  • 2013. Huerta Fotográfica/Feria Fotográfica de Autor/ 19 al 26 Abril, Bariloche, Argentina.
  • 2013. Septiembre, Galeria del Boricua College Contemporary Cuban Art Exhibition , Manhattan, New York. USA.
  • 2013. Calidoscopio, XI Encuentro Internacional de la Fotografía UAM,¨El cuerpo y sus signos, marcas de identidad¨ Ciudad de México.
  • 2013: Calidoscopio. XI Encuentro Internacional de la Fotografia UAM, Colombia…
  • 2013. Calidoscopio XI. ¨El cuerpo y sus signos, marcas de identidad. Casa Museo ¨Simón Bolivar¨. La Habana, Cuba.
  • 2013. Universidad de Medellin, Colombia …El XI Encuentro Internacional de Fotografia ¨El cuerpo y su signos¨.
  • 2014Con otra mirada….03/06/2014. Exposición personal Agrupació Fotográfica de Cataluña, Barcelona, España
  • 2014: XII Encuentro Internacional de Fotografía, Calidoscopio: La derrota del rostro, del consumismo a la perversión, agosto a mayo 2015.UAM, Ciudad de México.
  • 2014: FORDHAM UNIVERSITY´S (Office of Multicultural Affairs at Linconl Center Campus. In collaboration with the Latino Student Organization. Reality of Placement Contemporary Art from Latin America. 9 October. NY, City, USA.
  • 2015. 2do. Concurso de Fotografía Cubana País de Píxeles, convocado por la Agencia Fotográfica Cubaraw. La Habana, Cuba.
  • 2015. Blackness in Latin America. June 4th 2015 to July 2015. Gallery Guichard, Cicago, USA.
  • 2015. IV Jornada Fotografica Latinoamericana. La Imagen como patrimonio de nuestros pueblos. 9 al 12 Abril 2015, La Habana, Cuba.
  • 2015. Audiovisual fotografía minimalista. Agrupación Fotográfica de Cataluña, Barcelona. Marzo 25!2015.
  • 2015. Calidoscopio XIII. Encuentro Internacional de Fotografía. » El silencio, origen y destino de las voces». Julio 2015
  • 2016. Through the Women´s Eyes. A Celebrations of women’s photography in South Florida. New Professions Technical Institute´s Art Gallery. Nov.20th –January 29 2016.Miami, USA.2016.Abril. Art Exhibition: Six women, two men, eight views on photography
  • RAW, Space@Edgewood 1795 Old Dixie Highway
  • Vero  Beach, Florida 31960, USA
  • 2016.Agosto. Calidoscopio, San Salvador. Teatro Nacional en San Salvaor. Calle Delgado y Av. Monseñor Romero. 12 agosto, 17:oo hrs. 2016.
  • 2016.agosto Exposición fotográfica Mirada Minimal Galeria de Arte ¨Servando Cabrera Moreno. Calle 42 no. 104 e/ 1ª. Y 1aA, La Copa Miramar, Playa, La Habana, Cuba 19 agosto /19 sept.
  • 2016. . sept.-Oct. FULLFRAME, (Revista Cubana de Fotografía) No. 14
  •  2016. Art Exhibition, Blackness in Latin American, August./Sept, Center for the Art, 122 Broadway Street, New Mexico…
  • 2016: Nov.El H. Ayuntamiento de Cimacualhuacán, a través del Teatro Auditorio Municipal Acomonixtlil Nezahualcoyotl, reconocimiento por la destacada participación como parte del colectivo creador de la exposición Calidoscopio ¨Rituales, poética de lo cotidiano. Ciudad de México.
  • 2017. Libro ensayo:  Ese Instante que no se olvida…Libro (80 fotógrafo  homenajean grandes fotografias. Ediciones NESBEX, producida por Jorge Piccini. Bariloche, Patagonia, Argentina
  • 2018:  eMeLe KArt Exhibición 20-18 January. TeatrLATEA107 Suffolk Street, New York, 1002.
  • Reconocimiento por participación como expositor en el XV Encuentro Internacional de Fotografía. La Calle la piel desnuda de la sociedad.
  • Edición del primer libro edit. Blurb La Habana Soy…abril 2018
  • Edición de libro sobre temas de Minimalismo,
  • 2019: FINEART (Fotografía), Ciudad de Igualada, Cataluña, España. Febrero 22 al 17 Marzo.
  • 2019. Sept. Calidoscopio XVII. Ell Tiempo, dialéctica del Movimiento. Universidad Autónoma DF. México…
  • 2019: publicado en el número 41 de 1:1 Photo Magazine, su trabajo «La devoción a San Lázaro»
  • http://1a1foto.net/41mf0.html
  • 2020: /09/2020,,Publicación de fotos del Libro Un día La Habana
  • 2020. 02/02 ..Publicación de la serie La Habana soy, Bexmazine..Bariloche, Argentina.
  • 2020: Dic. BEX MAGAZINE. Anuario 2020. Fotografia Latinoamericana.(Autores) Bariloche, Argentina
  • 2020.. Oct. IXBienal Alfredro Sarabia in memoriande, BESOS,Pinar del Río, Cuba. Besos…
  • 2020-2021–Enero 2021-Esposición Caliidoscopio XVII—CDMEXIXO- La Habana.
  • 2021. 23 de Sept. Encuentro Internacional de Fotografia (XIX) …Sentido de Ser…Universidad Nac. Autónoma de México.
  • 2021..Mayo .publicacion online PERIODISMO DE BARRIO..CALLEJON DE HAMEL. .
  • 2O21. Junio. Olvidados  Publicación Online El Estornudo.
  • 2021.AGOSTO. REVISTA ONLINE EL ESTORNUDO …URBANOPOROSIS…  
  • 2022. Marzo  https://www.cuido60.com/post/vejez-y-olvido…Observatorio de Envejecimiento y                      y cuidados en Cuba.(https://www.cuido60.com/post/vejez-y-olvido). Artic.La última carta de la 
  • 2022…Mayo-Junio 87. Publicación  de imágenes en la Revista Socio Cultural CONVIVENCIA.Centro de Estudios Convivencia.  Pinar del Río…Cuba.
  • 2022. SEPT. Publicación de fotos en Observatorio de Envejecimiento. Cuidados y Derechos
  • 2022. Sept. 88. Publicación de fotos en la Revista Socio Cultural CONVIVENCIA. Pinar del Río. Cuba.
  • Obras en colecciones particulares Cuba, Chile, Canadá, España, Estados Unidos, Italia, Estambul, Brasil, archivos del Fondo Cubano de la Imagen Fotográfica y Agrupación Fotográfica de Cataluña. 
  • Publicaciones online

Margarita Fresco

Margarita Fresco es, sin dudas, una de las profesionales más destacadas en el panorama del arte fotográfico en Cuba. En una isla pródiga de talentos en este oficio, e igual de pródiga en escenarios sorprendentes para ser atrapados en imágenes, su mirada incisiva al detalle de lo humano, y del impacto de lo humano en la realidad cotidiana, destaca por su naturalidad plástica y el poder de comunicación que logra en cada imagen.

Con una amplísima obra que retrata muchos de los más importantes ámbitos de la sociedad cubana de las últimas décadas, hay en su mirada una búsqueda de esencias que es al mismo tiempo histórica, antropológica, ideológica…, pero básicamente humanística y crítica: incluso aquellas imágenes que ella atrapa de la realidad donde la presencia humana no aparece, resultan un juego de espejos que matiza en disímiles detalles la existencia de ese ser humano, su impacto en la definición de esa cubanía también vital para entender el cuerpo de una nación.

Aparentemente sencillas, esas imágenes que ella arranca al poliédrico tapiz que es la vida política, social, económica, íntima y cotidiana de su gente, son de una conmovedora sensibilidad: en sus calles, sus rincones, sus parques, aparecen trozos del descalabro público, íntimo y espiritual de un proyecto llamado a lograr todo lo contrario a esa cara triste de la destrucción arquitectónica, urbanística, geográfica; en el rostro y la gestualidad de los protagonistas de sus fotografías se vislumbra esa dicotomía que muchos dicen es parte del espíritu cubano: la alegría natural de una raza mestiza mezclada o aplastada o escondida o  sepultada en la desesperanza.

No se trata, entonces, de alguien que tira fotos al azar, aprovechando un entorno complejo y convulso que es caldo de cultivo para las grandes fotografías; se trata de un oteo inteligente a los ámbitos que ha habitado y que conoce profundamente, en busca de ese matiz definitorio que solamente una verdadera artista del lente como ella es capaz de atrapar.

Margarita Fresco, entonces, es una de esas y esos excelentes profesionales de la fotografía que han ido definiendo, año tras año, foto a foto, ese amplísimo mural de imágenes mediante el cual el mundo, y también nosotros, los cubanos, podemos entender la inmensa complejidad de nuestra pequeña pero entrañable Cuba.   

Amir Valle
Director General – OtroLunes


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