Cuatro poemas

Botón de muestra del libro Máquina para borrar humanidades

Autor: Luis Felipe Rojas Rosabal

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Lengua de testamento

Lo he buscado en Dios
y no parece.
Los estanques borran con limo
la huella de lo que fue mi casa.

Esos no son mis amigos
son sólo una contraseña para el aduanero.

Los estanques borran la memoria
de lo que vivimos.

Mis amigos yacen/en la grisura
del cemento nacional.

Lo he buscado en Dios
con el cemento fresco todavía.

 

*****

No pasarán los relatores
¿Jamás?

Yo a tantos años de que comprendas mi temblor. Así
me ponía cuando se verdeaban las colinas, a pensar.
El Herodoto se complicó en la suma de los relatos
sin novelar, sin suplicar en la deformación del
“qué dirán” al “qué podré decir”. ¿Escribió como
el Homero, sobre la prensa de su lengua? ¿La porosidad
de la lengua de los que le contaron a Homero? No
sumaré relatos adversos para sentarme a la hoguera con los
que no desean mi presencia. Entrego mi razón en el pedazo
que me han dado.

Herodoto compilando y compilado.

La muestra de su lengua en el brebaje cocido en
otra casa. Sin mirar siquiera a la chispa diminuta
de la hoguera.

La historia es una farsa noble.

 

*****

Un héroe puede tener
el rostro de cartón

Ordenanzas contra el vano de la puerta.

Azulgris desde el camino
para rehacer la lengua tuya
en que soñaron la condena.

En ese muro va quedando la otra lengua
la resaca el roce de los cuerpos.

Bombilla que alumbra la ordenanza.

Otra voz que no perdura.

 

*****

El silbido es el gravamen

Me fui con los mendicantes con los gigantes a
medicarme. Me plantaron su comestible-diversión.
“¿Tú eres sunita? No. Soy del yoísmo que te
niega o salva, pero no preguntes por la reventazón
de los cables mañaneros. Sé que un electrón
flotando confundió a los estrategas, domesticarles
su falacia hizo.

Los gigantes andamieros ocuparon la plazuela y
mi armazón-campanario
dio los ruidos en decibeles que no entraban en
las tablas de medir. Mi armazón se descompuso
y no comí del diario llevado en manos de Gigantes.
La ciudad. La tapia. Los asfaltos.

Yo detrás de los Gigantes.