Puede que este nombre, el de Hubert Selby, no les diga nada a muchos norteamericanos, y no digo a los españoles. Los libros llegan a uno de forma aleatoria por vericuetos extraños, por amigos que te los recomiendan o regalan, por una crítica literaria que uno lee al azar, por verlo destacado en el escaparate de una librería de referencia. No me ocurrió nada de esto con el escritor norteamericano. Última salida a Brooklyn llegó a mis manos tras verlo en una librería, editado por Anagrama, la mejor editorial literaria que existe en España, y seguramente me atrajo el título. Así es que hace quince años compré esa novela, me la llevé a casa y la devoré en cinco sesiones a pesar de su considerable número de páginas. Leer más…









