Un libro de raigambre emocional

Sobre el poemario Solana, de Fernando Trejo

Jesús Ramón Ibarra

Solana
Fernando Trejo
Fondo Editorial Tierra Adentro, Conaculta, 2014

 

fernando-trejo-librario-poesia-otrolunes37En el 8vo. Encuentro de Poetas y Primero de Narradores Carruaje de Pájaros, realizado en las sedes de Tuxtla Gutiérrez, Comitán de Domínguez y San Cristóbal de Las Casas, en Chiapas, el legendario Óscar Oliva señaló una crisis de expresión en la poesía mexicana actual. Se trata de una poesía cerrada, dijo, que necesita abrirse a diversas formas del conocimiento humano. Entendí la postura del maestro Oliva como una necesidad, no urgente, sí determinante, de la poesía mexicana de abrir sus fronteras conceptuales y expresivas a un universo lector más amplio; transportar nuestros signos de reconocimiento, nuestros códigos, nuestros giros lingüísticos hacia el exterior, sin sacrificar la conmoción que deja su lectura, posibilitando con ello la traducción e interpretación de nuestra lírica en un espacio global.

Mientras tanto, seguiremos con la valoración de nuestro potencial, aplicados en leer libros de conmovedora trascendencia como Solana, de Fernando Trejo, ganador de una Mención Honorífica en el Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2014.

Dividido en cuatro apartados, Trejo repasa, en poemas sobrios, sencillos, con la sonoridad balbuciente de la adolescencia diezmada por la pérdida, su relación con el paisaje urbano, sus señas de identidad, sus escenarios mitificadores, sus juegos y sus objetos. A través de los recuerdos entrañables de la infancia, el poeta se ciñe a la emoción primaria por nuestros seres queridos, nuestros ritos de iniciación, nuestros escenarios radiantes donde nos descubrimos adultos. Se trata de un libro de raigambre emocional en el que esos personajes que construyen nuestros primeros años, también levantan la arquitectura donde nuestros sentimentalismo se reconoce frágil. Un libro conmovedor, esencial y profundo para entender el buen destino de la poesía mexicana en los tiempos venideros, sin duda.

Del Autor

Jesús Ramón Ibarra
(Culiacán, Sinaloa. 1965). Poeta y actor. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía Clemencia Isaura en 1994 y 1997, el Premio Nacional de Poesía San Román en el 2005, el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen (género poesía) en el 2007 y el XLVII Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2015. Es autor de los libros Defensa del viento, Barcos para armar, El arte de la pausa Crónicas del Minton’s Playhouse, Heroicas y Teoría de las pérdidas. Sus poemas han aparecido diversas antologías del país. Ha publicado en suplementos y revistas de circulación nacional como La Jornada Semanal, Tierra Adentro, Blanco Móvil, La Gaceta del FCE, Crítica, Luvina, Literal, Dos Filos, Armas y Letras, Oráculo de Poesía, entre otras. Ha sido merecedor en dos ocasiones de la beca que otorga el FOECA-Sinaloa (2004, 2008). Estudió en la Escuela de Filosofía y Letras de la universidad Autónoma de Sinaloa. Desde 1997 coordina un taller de poesía en el Instituto Sinaloense de Cultura.