El túnel

Carlos Enrique Cabrera


Hoy no hay nadie en el mundo en quien podamos  confiar. No podemos hacerlo en el Estado y sus instituciones, ni en los empresarios y banqueros, ni en aquéllos que ejercen el magisterio religioso en nombre de Cristo, Buda Yaveh o  Alá, y tampoco en los artistas e intelectuales.

En estas enfermas sociedades nuestras ya no hay líderes que puedan trazarnos camino  alguno valedero y creíble, ni vendernos sueños y metas por los que merezca la pena luchar.

La cerrada noche que nos rodea, emponzoñada de acechanzas y peligros, de perversidades sin cuento, nos obliga (al conjunto de los ciudadanos de a pie, a nosotros, el grueso de los mortales), a permanecer cautamente ojo avizor y a la defensiva en un aparente –solo aparente, claro está– inmovilismo de cosa inerte.

¿Brillará alguna vez la luz al final del túnel y, sobre todo, estaremos nosotros aquí para verla y, lo que es más relevante, en disposición de disfrutar del nuevo orden que necesariamente habrá de surgir del viejo?

Todo dependerá, sin duda –pienso–  del empeño, inteligencia, sensibilidad y sabiduría que pongamos  en la transformación de nuestros respectivos espacios vitales, cargándolos de significación y sentido, de humanidad, y asimismo, de en qué medida logremos,  a través de ese valiente y decidido esfuerzo individual y colectivo, crear un vasto movimiento regenerador que cubra la entera extensión del planeta como un portentoso magma nutricio que benéfico hunda bien a fondo sus raíces.

Ese movimiento ecuménico será profundamente democrático, estará pertrechado de una luminosa racionalidad reflexiva y crítica conjuntamente con una honda y sabia espiritualidad laica que hará de  lo ético el  centro de su entero accionar. O no será.

Del Autor

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Carlos Enrique Cabrera
(La Vega, República Dominicana). Se licenció en Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid (España) y realizó estudios de Bibliotecología y Documentación en instituciones educativas de esa capital europea. Durante años se desempeñó como funcionario de la Red de Bibliotecas Públicas de la Comunidad Autónoma de Madrid y como colaborador externo de importantes editoriales españolas (Editora Nacional, Plaza y Janés, Alfaguara, Playor). En 2001 fundó la revista de letras, artes y pensamiento Caudal, que bajo su dirección dio a la luz, de forma ininterrumpida, 29 números. Ensayos y cuentos suyos han aparecido en diversos medios impresos y digitales y son de su autoría los libros Reflexiones de bolsillo (2002), Tiempos difíciles (2010) –recopilación de ensayos– y el conjunto de microrrelatos: Conjuros y otros microcuentos (INTEC, 2013). Es también coautor de la obra didáctica Español Universitario (Santillana Universitaria, 2006) y el de información turística Ciudad Colonial Santo Domingo (Tando Editora, 2011). Asimismo, mantiene en la Red varios blogs: Conjuros en “La Comunidad” del diario madrileño El País, y en Blogger el personal Carlos Enrique Cabrera (CEC) y el promocional de la revista Caudal, así como el educativo: Español CEC. Desde 1994 es profesor a tiempo completo del Área de Ciencias Sociales y Humanidades del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).