¿Capitalismo o industrialismo?

Andrés R. Rodríguez


Tiempos modernos, película de Charles Chaplin, realizada en 1936.

Tiempos modernos, película de Charles Chaplin, realizada en 1936.

Históricamente, muchas estructuras sociales se habían basado en el predominio social de militares exitosos, que se poseían territorios o feudos y generaban estirpes pretendidamente portadoras de “nobleza” (Grecia, Roma, Japón, los Otomanos…). Como bien destaca Escohotado eran sociedades clericales-militares y no se enfocaban a la producción sino a la rapiña. Hasta en siglo XV, medieval, los grupos humanos estaban hechos en la guerra y para la guerra. En el centro, habitaba una casta de preeminentes guerreros, pretendidamente descendientes de los dioses o de los astros, en especial del Sol (Ra en Egipto, Amateratsu en Japón, Huitzilopochtli entre los Aztecas, origen divino de los nobles dondequiera). El resto de la población eran sacerdotes o brujos, esclavos, lacayos, siervos de la gleba, eunucos, jóvenes para ser convertidos en soldados. Las mujeres todas eran vientres de alquiler para darle hijos al general más macho o a sus soldados, es decir, futuros guerreros. Esta estructura social, impuesta por siglos, se correspondía con la arquitectura medieval y estructura social de un señor viviendo en un castillo de altas murallas, sus compañeros de armas una guardia pretoriana en las áreas periféricas del castillo, los lacayos en la aldea que circundaba al castillo y los siervos encorvados en los campos aledaños. La riqueza era tierras o metálica: oro, plata, piedras preciosas.

Coalbrookdale de noche, pintura al óleo del artista inglés de origen francés Philip James de Loutherbourg (nacido en 1740 y fallecido en 1812). Coalbrookdale (condado de Shropshire, Inglaterra) es considerado una de las cunas de la Revolución Industrial.

Coalbrookdale de noche, pintura al óleo del artista inglés de origen francés Philip James de Loutherbourg (1740 – 1812). Coalbrookdale (condado de Shropshire, Inglaterra) es considerado una de las cunas de la Revolución Industrial.

Comienza a emerger la industrialización (proceso muy inconvenientemente llamado Revolución Industrial), y la productividad artesanal (un artesano hace todas las partes de un producto) es sustituida por la productividad industrial (un operario acciona una máquina y hace alguna parte de cada producto). Ello implica una multiplicación de la productividad,  el desplazamiento de miles de personas hacia las inmediaciones de las industrias y el crecimiento de la densidad poblacional (explosión demográfica). Surgen especializaciones diversas donde el talento de los seres humanos es puesto a prueba. Se impulsa entonces al emprendedor (entrepreneur), que a veces acumula capital, otras lo pierde.

Las aldeas medievales empiezan a crecer de manera muy visible, pero desordenada, sin reglas de urbanización. En algunos lugares de Europa, donde se construyen varias fábricas y confluyen los caminos, los asentamientos se transforman en burgos. Los siervos devienen en burgueses. Se reproducen más que antes, tienen mucha prole, o sea, también son proletarios.  En el burgo se supera la rígida estructura social militarizada del feudo, separadas en clases, comienza a haber una cierta movilidad social.

En otras palabras, el proceso de industrialización, implicó el abandono de los campos de miles de campesinos. El burgo es urbanísticamente una mejora de la aldehuela rodeando el castillo en la altura y el feudo, pero el proceso era muy improvisado. Sus condiciones de vida eran difíciles, pero ya no eran una piara feudal. ¿Es esto lo que molesta tanto a C. Marx cuando se refiere peyorativamente a los burgueses? Y las clases, ¿Cuándo se están diluyendo las rígidas capas sociales medievales, es que Marx concibe la lucha de clases como dinamizador de lo social? El buenazo de Marx, tratando de interpretar y mejorar a la cultura, la descabeza.

Algunos otros intelectuales erraron igualmente, también con gran desconocimiento de causa. Y cero Ciencia. Tomemos el caso del salvaje inocente de Rousseau, al que tendríamos que volver para ser buenos otra vez. ¿Vivió Rousseau en alguna tribu, o sus ideas son puras elucubraciones de buhardilla? Hoy se sabe que los hombres y mujeres tribales, por milenios morían mayormente en pequeñas confrontaciones con otros pobres miserables de las aldeas vecinas (ver, por ejemplo: Armas, gérmenes y acero. Jared Diamond). Apenas alcanzaban los 20-25 años. Así que incluso, las relaciones sociales en la etapa y lugares feudales eran mejores que aquellos guerreros salvajes nada inocentes matándose por piltrafas. Rousseau es otro farsante.

La abyecta servidumbre propia del medioevo a una macho alfa montado a caballo,  dio paso a relaciones menos rígidas y más productivas: aburguesadas.  Es en el Norte de Europa (Ámsterdam primero, en Londres después), donde por primera vez la cultura se hace meritocracia, o sea, premia a la habilidad manual, y más aún a mental, de los habitantes. Eso que se ha dado en llamar Capitalismo.

El significado que damos a Capitalismo está equivocado. Es Capitalismo porque tiene cabeza.  Es capitalismo porque usa la cabeza. La sociedad comienza a girar alrededor de un ser humano industrioso y muy productivo, evaluado para ello en nuevos y diversos roles y oficios. Habilidades manuales de artesano, mentales de artista, comerciante o inventor.

Es decir, sin el burgo y el odiado burgués, seríamos aun piaras o salvajes acuchillando seres humanos de la tribu de al lado semanalmente. ¿Comprenderían esto, en su arrogancia intelectual, Rousseau, Marx, Aldo Moro, y los miles de PhD atrincherados en universidades de Occidente, empeñados en dinamitar Occidente descabezando al Capitalismo? Cuando estos intelectuales toman el poder, ya vemos lo que han hecho, descabezar la sociedad y retrotraerla al medioevo, a la igualdad de la piara.

Si la evolución cultural que antes delineamos, la queremos expresar en términos ecológicos, se puede decir que en el proceso civilizatorio ha habido una sucesión ecológica en que aparecen nuevas especies y el ecosistema se hace más completo y más eficiente en su gestión de la energía. En términos científicos, esto se explica en la Teoría General de Sistemas, de Von Bertalanffy. Decimos que ha habido una evolución estructural del sistema para ser más funcional, más sistémico.

En los nuevos ecosistemas que eran los burgos, el personaje central sobre el que gira la estructura social ya no es un macho alfa militarote, un territorialmente celoso y envidioso señor feudal. En los burgos aparecen nuevas “especies”, y no se trata solo de burgueses, como pretende Marx. Complejizan y hacen más eficiente el ecosistema social toda una serie de nuevas posiciones y roles: comerciante, industrial, banqueros, médicos especializados, pero por vez primera en la humanidad surge una pléyade de científicos, inventores e ingenieros (capaces de intercambiar información precisa y reproducir industrial milimétricamente lo que habían generado otros, construyendo cultura modularmente).

Esa sociedad en que vivió Marx, sus errores y horrores, eran nada al lado de los errores de la historia. Y no fueron superadas con utopías de biblioteca, incendios y barricadas sino con creatividad basada en las ciencias duras y transmisible con exactitud, ingeniería.

¿Es posible aplicar los simplismos de Marx a nuestras sociedades actuales, mucho más evolucionadas, donde han aparecido miles de nuevos roles? (programadores, matemáticos, dentistas, mecánicos Diesel, mecánicos industriales y profesores de “sociología”,  “filosofía”, etc., etc.)

 

Gloria a la revolución gloriosa

Las monarquías europeas, que por allá como el siglo X habían comenzado siendo señores feudales con un poco más de poder que sus pares, hacia el siglo XV se habían enriquecido y concentrado poder. Se trataba de monarquías absolutistas.

Revolución Gloriosa en Inglaterra, 1688.

Revolución Gloriosa en Inglaterra, 1688.

Lo que se ha dado en llamar Revolución Gloriosa en el Reino Unido, y los hechos alrededor de la personalidad y las circunstancias de Cromwell, no fue más que una vacuna al autoritarismo en ese reino. Ello condujo al parlamentarismo, que permitía cierto grado de discusión automática de los problemas sociales, entre estos, las indudables contradicciones de la propia industrialización. Recordemos que esto, no fue solo un proceso social, político, educativo o de industrialización, fue un conjunto de acciones en favor de la evolución cultural. Eso que también llamamos Progreso. Pero progreso basado en múltiples coadyuvantes, no en lo que se les ocurre a algunos filósofos y utópicos.

Progreso que no ha ocurrido en China, que importó y robó know how de occidente, sin madurar socialmente, como si había ocurrido en Europa durante varios siglos. En China, aún están repitiendo dogmáticamente sabias frases de Lao Tse, Confucio, Marx y Mao, mientras someten a su mano de obra a una despiadada explotación, sin control de calidad, y nos inundan de productos y objetos de plástico que no duran 3 meses.

La Sociología, en cuanto a ciencia moderna, fue fundada entre otros por el francés Augusto Comte, notablemente permeado por Saint Simon, un socialista utópico, del que era secretario personal. Los Sociólogos se han enfocado en explicar el fenómeno humano, al Ser Humano, no como un Ser que es Siendo, sino como un hecho de grupo, gobernado por fatalismos económicos. Y al grupo le han planteado sus remedios sociales utópicos. Se han saltado, buenamente, las posibilidades y características del individuo y más aún del individuo excepcional. La Sociología, lleva plomo en el ala desde su fundación comtiana.

Los “estudiosos” de la sociedad olvidaron lo esencial de la sociedad: !al individuo! y sobre todo la posibilidad de que existan individuos excepcionales (genética, física, mental y/o moralmente). Sin embargo, son los excepcionales los que van conduciendo al Homo sapiens de ser un salvaje-canibal-tribal a ser un civilizado-omnívoro-ciudadano.

 

Ciencia vs Sofistas

El mundo se debatió en su pasado oscurantista por milenios. Lo que destacaba en un grupo humano era su dominio de la fuerza. El militarismo era la regla. Los grandes imperios o reyes fueron los guerreros más eficientes: Mesopotamia, Egipto, Roma, Esparta, Vikingos, Otomanos, Aztecas, Incas, España imperial de Carlos V y Felipe II. Entonces la riqueza era la acumulación de oro y joyas. Simplemente enviaban sus falanges, sus jenízaros, sus jaguares, sus tercios. Conquistaban, arrancaban un botín, luego pedían impuestos. Por entonces, riqueza era oro. Solo el oro valía.

Aun permeados de cierto militarismo obtuso, después de la Ilustración y el Racionalismo, ciertos lugares en Europa albergaron núcleos de meritocracia y dieron un salto hacia la ciencia y la sabiduría. La Inglaterra isabelina, el París de Luis XIV, la Prusia de Bismarck.

Ello se superó cuando en Europa ciertos grupos humanos fueron especialmente cuidadosos con el pensamiento, la ciencia, la genialidad y la creatividad humana. Entonces riqueza comenzó a ser industria, sabiduría, materia gris. Y la humanidad saltó desde la barbarie a la modernidad. La sociedad resultante la conocemos ahora como Capitalismo.

Capitalismo, que incluso con sus evidentes defectos, es la forma social que más se asemeja a cómo actúa un bosque, un arrecife o la Biosfera: acumulando energía e información, en que diversos jugadores participan. No una clase, no “el pueblo” En mi criterio, sería mejor llamarlo Industrialismo. Tal vez asi, superaríamos tanta discusión académica intrascendente.

Del Autor

Andrés R. Rodríguez
Autor de numerosos artículos especializados en turismo, ecología, ciencias y pensamiento social, ha publicado Diccionario turístico Caribe (2019), Destellos al alba. pensamientos y aforismos (2019) y Ecología para Ecoturismo (2020).