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Pero si la memoria no ha tenido nunca un lugar privilegiado dentro del imaginario literario cubano: las diferentes etapas de escasez económica en la isla han provocado históricamente una economía bastante anémica del recuerdo; un escritor como Carpentier, con sus grandes entarimados neoclásicos, sus cartografías históricas, sus rompecabezas temporales, donde lo mismo podemos remontarnos a la Haití de Mackandal que a la Cuba de los quitrines y las conspiraciones masónicas, ha venido a subrayar -más que a llenar- este vacío. Su conocido Viaje a la semilla es precisamente esto, una rememoración circular de un determinado segmento de vida. Situación que queda en evidencia en los dos últimos fragmentos, cuando los obreros constatan la desaparición de la estatua de Ceres del patio de la casa y "después de quejarse al Sindicato" entran en esa suerte de cansancio donde la memoria es lo más parecido a la amnesia; el pasado, a ese orden chino que como ya ha estudiado Grané, siempre regresa para producir de otra manera lo mismo.
Las aves volvieron al huevo en torbellino de plumas. Los peces cuajaron la hueva (...). Las palmas doblaron las pencas (...). Los tallos sorbían sus hojas y el suelo tiraba de todo lo que le perteneciera. El trueno retumbaba en los corredores. Crecían pelos en la gamuza de los guantes. Las mantas de lana se destejían, redondeando el vellón de carneros distantes. (...) Todo lo que tuviera clavos se desmoronaba. Un bergantín, anclado no se sabía dónde, llevó presurosamente a Italia los mármoles del piso y de la fuente. (...) Todo se metamorfoseaba, regresando a la condición primera. El barro, volvió al barro, dejando un yermo en lugar de la casa.
Sin embargo, nadie ha trabajado tanto con este tema, ha "traficado" tanto con él, convirtiéndolo en artefacto cómico-narrativo como Cabrera Infante. Sus novelas, sus viñetas, gran parte de sus textos políticos, no sólo son la creación de un espacio urbano, oral, arqueológico, donde los años 50 van a tener un lugar privilegiado dentro del juego (a veces no logrado) de mentalidades que es toda su obra: casi podemos reconstruir un mapa de la Habana erótica pre-revolucionaria a través de La Habana para un infante difunto. Sino que muchos de sus libros quedarán siempre como un gavetero político de todo lo que el gabinete del Dr. Castro canceló. Esa lucha entre vida propia y "eliminación", como ha contado Appelfeld, tan propia de la supervivencia bajo gobiernos totalitarios; autobiografía y desastre...12
¿Se podrá un día abrir esa memoria, que es más que el testimonio de una persona, un país, un campus, un paisajito, a la interrogación, el debate, la tachadura, las publicaciones, la reescritura, el contracanon?
Supongo que sí (es decir me gustaría pensar que sí), y de alguna manera es una ficción que ya ha comenzado a producirse en los diferentes espacios económico-civil-literarios que se afianzan cada vez más fuera de Cuba. Tal y como observa Lezama en uno de sus relatos mejores13, la memoria, la diversión, la magia siempre estarán vigiladas por la noción Estado (en el texto de Lezama por la intriga imperial), que necesita tener control absoluto para sobrevivir, reivindicarse... Será entonces un reto separar estos horizontes y ofrecerle quizá menos peso al Estado, al poder, y un poco más al individuo, sus experiencias pseudofilosóficas, chiquiticas. Como ha escrito uno de los sobrevivientes del guetto de Varsovia, en el mundo totalitario la memoria privada y colectiva desapareció bajo la gran bota ideológica (la privada en nombre de la colectiva, la colectiva en nombre de algo que nadie sabe). Así que a partir de esta "verdad" deberemos andarnos con cuidado. Como ya sabían los romanos, cada vez que alguien empieza a hablar del futuro, se acercan épocas de desgracias.
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Rafael
Alcides
Yo no tengo ni teléfono, Amir. Ni teléfono. El correo me llega a través de una piadosa amiga. El electrónico. El otro, si es de afuera, del extranjero, sencillamente no me llega, y si me llega es abierto. Cosas del cartero, me imagino.
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Amir
Valle
Dicen que a la tercera es la vencida. Eso espero. Hace unos años, cuando en esa isla que llamamos Cuba no existían las revistas literarias digitales que hoy pululan, a cierto escritor se le ocurrió...
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Costamagna
"Hay hijos que nunca vieron a su padre, ni en fotos. Y hay otros que probablemente estén llenos de fotos de su padre, y sin embargo nunca lo hayan visto bien, o nunca se hayan tocado el alma"...
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Ya a mediados del siglo pasado Carlos Gustavo Jung alertaba sobre la catástrofe que acecha a Occidente desde su flamante entrada a la modernidad; no por la modernidad misma, sino por la neurosis colectiva que produce el distanciamiento del hombre de lo numinoso...
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Hércules Poirot, el detective belga, andaba por el mundo resolviendo casos con arrogancia y displicencia. Bajo de estatura, calvo y con mostachos, Poirot era una figura cómica, una suerte de pariente cercano de Chaplin.
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Ladislao
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Cuando se produjo el fin de los sistemas comunistas de Europa del Este, los intelectuales(...) "No sabían reinventarse en condiciones libres, no sabían qué hacer con la libertad"...
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"José Martí"
Damaris Betancourt. 2005