Hallar la vía
Noelia Palacio Encera
Diputación Provincial de Soria, 2020
Galardonado con el premio “Gerardo Diego”, Hallar la vía es el primer libro de Noelia Palacio Incera. La muerte, con sus aristas y sus duelos, con sus heridas y sus tristuras, transita por estas páginas y se cristaliza en una suerte de escritura directa, sin ambages, subordinada al desafío del adiós. Psicooncóloga y experta en cuidados paliativos, la autora santanderina (1985) dibuja la compleja frontera entre dos universos: el presente más íntimo y el futuro anónimo con el que cada uno consigue confrontar su ulterior verdad. Porque las remembranzas perviven junto a la inexcusable mudanza que se alza desde el envés del porvenir: “Mira: aquí duele el ahora./ El mundo se transforma, se siente de otro modo./ Recuerda: aquí duele el ayer./ Dolor escrito en la memoria./ Espera: aquí duele el mañana”.
Signados por la determinación de un final refrendador de la mortalidad, estos versos se tornan paradigma de la limitación humana, y, a su vez, dialogan con un sentimiento revitalizador de cuanto guardan las bondades que nos unen: “Acéptalo./ El cuerpo habla otro lenguaje./ Así es como avanza este amor./ Encarnizando”.
Al par de los poemas, hay un intento de objetivar los sentimientos, de podar aquellos símbolos que no sean la constancia que reescribe el valor de ser parte del mundo. “Tan pronto como un hombre entra en la vida, es ya bastante viejo para morir”, dejó escrito Heidegger. Y, sin embargo, alejarse de las sombras que consienten cualquier atisbo de fenecimiento, es voluntad intrínseca al ser humano: “Nos aferramos a nuestro destino,/ erigimos un mito/ que diga realidad en las profundidades de lo invisible”.
Poemario, en suma, unánime en su afán, en cuanto se emparenta con la experiencia misma del azar que esconde lo vital, de la suprema abstracción que acompaña nuestra existencia: “Recuérdame,/ cuando el miedo bloquee tu vuelo/ que yo también fui semilla/ y esperé mi brote”.