Rocanrol

Sobre la novela homónima

Mercedes Giuffré

Ya no estaba prohibido escuchar rock. Ya en esa época uno podía andar con un longplay bajo el brazo que dijera Kansas o Queen sin que alguien pusiera el grito en el cielo y avisara a la policía para que te arrestaran por divisionismo ideológico, pero en el ejército era otra cosa. El cantante oficial del ejército era el Puma. Su tema Dueño de ti, dueño de nadie se escuchaba  mucho más que el himno nacional (14).

-Me encanta hacerme el loco –le dijo Peter Kiss al Pepillo, que acababa de darle sus veinte vueltas diarias a la pista y que ahora, sentado también en el césped lo escuchaba, aún con el corazón palpitante (15).

Con una trama construida desde la voz de un narrador que focaliza en dos personajes principales y sus familias, Peter Kiss y El Pepillo, esta nueva novela de Marcial Gala muestra el devenir de la revolución cubana desde el inicio hasta las últimas décadas del siglo XX. Los protagonistas, que coinciden en el servicio militar obligatorio, evolucionan ante la mirada del lector, en un esfuerzo por afirmar su identidad, mientras la superestructura del Estado pretende lo opuesto: uniformarlos, perseguir toda disidencia, impedir el pensamiento divergente, privarlos de su libre elección. Cada uno resolverá el conflicto a su manera, con sus recursos y la fuerza de carácter de la que esté dotado. Ambos han perdido a sus padres (uno porque ha muerto, el otro porque se ha exiliado), y ambos han visto sobrevivir a las madres a costa de lo que alguna vez habían querido ser. (La historia de Crazy Horse no tiene desperdicio).

Se fue sin despedirse de nadie. Sus antiguos compañeros de la facultad de letras se enteraron de que había abandonado el país cuando residía en Georgia y aunque ya llevaba seis años sin laborar en la universidad, el rector exigió que le organizaran un acto de repudio en efigie. Para ese fin se amplió una fotografía sacada del expediente laboral del padre del Pepillo y una calurosa mañana, cuando ya el ex profesor se encontraba en EEUU, la foto fue colocada encima de una silla, situada en el entarimado de la plaza de actos. El rector, rodeado de los decanos y la secretaria docente, leyó un discurso repudiando la debilidad y falta de exigencias revolucionarias que daban pie a traiciones y cobardías y luego el claustro de profesores y el alumnado en pleno pasaron delante de la fotografía de un metro y medio por uno, gritando ¡abajo la escoria! Algunos de los alumnos más entusiastas le lanzaron huevos a la imagen (48).

Alejandro Tejera se apoda a sí mismo Peter Kiss, en honor a la célebre banda de rock. Con esa auto-denominación, reafirma su libertad de ser quien él elije ser y no quien se le impone. Marcado por sus acciones o inacciones, es el hombre rebelde que dice “no” ante la aplanadora del sistema. Su historia, como la de don Quijote, pone en evidencia que los locos son los otros, los que aceptan por miedo, por comodidad o por inercia aquello que les llegó establecido.

Los itinerarios de Tejera y El Pepillo se cruzan al inicio pero luego se separan. Éste acaba por hacerle el juego al camino trazado, hasta encontrarse cara a cara con lo peor de la vida militar. Obligado a ser quien no quiere, se constituye a partir del contraste con el personaje de Peter Kiss, aunque en ambos casos la historia tejida de pequeños actos les permitirá la opción de la heroicidad cotidiana y la supervivencia. A su alrededor, desfilan personajes golpeados por el miedo, la rutina, la idealización y el dogmatismo. En ese ámbito, la literatura y la música, en especial esta última, aparecen como ventanas a la libertad.

Marcial Gala escribe con una prosa sencilla, profunda y por momentos filosa, rítmica. Es cubano. Nació en La Habana en 1965. Es arquitecto y miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, donde ha publicado una obra vasta como cuentista y novelista, además de haber ganado varios premios. Reside en Argentina y ha publicado aquí hasta la fecha tres libros en Ediciones Corregidor: La Catedral de los negros (2015); Sentada en su verde limón (2017 [Cuba: 2004] ) y Rocanrol.