Durante mi intensa y ya extensa vida, en la que mi labor periodística ocupa no poco espacio y tiempo, el teatro ha sido y es una de mis ¿tareas o goces? de preferencia. Todo empezaría en los años iniciáticos, cuando, estudiante de la Escuela Nacional de Teatro —uno de los centros de la Escuela Nacional de Arte— me seducirían las puestas de la que sigue siendo la mejor agrupación escénica cubana de todos los tiempos: la Compañía Teatro Estudio, ubicada en la ya mítica sala Hubert de Blanck, en el barrio habanero de El Vedado. Leer más…
