Categoría: Librario

Otra vez un gran Abasolo

Demasiado ruido
José Javier Abasolo
Erein, Cosecha Roja, España, 2016

jose-javier-abasolo-librario-narrativa-otrolunes43Lo digo porque lo siento: José Javier Abasolo es uno de los mejores escritores de novela negra de Euskadi (ahí está Jon Arretxe, haciéndole la competencia, y Juan Bas afilando su humor desternillante) y un autor que nadie que ame la novela negra debería perderse. Una larguísima carrera de títulos—Pájaros sin alas, La luz muerta, El día de la independencia, La última batalla, Antes de que todo se derrumbe, Una del Oeste— y algunos premios—Prensa Canaria y Francisco García Pavón— avalan a este abogado de Bilbao de la cosecha del 57 que suele introducir afilados estiletes en una prosa aparentemente, subrayo lo de aparentemente, átona y pausada. Forma parte de su estilo literario, de su personalidad: hablar de cosas atroces sin cargar las tintas; introducir el elemento irónico para establecer una cierta distancia entre lo narrado y el lector, un recurso que él utiliza de forma magistral mientras otros desbarran. Cuestión de talento. Leer más…

Cuanto el poema puede dar

Punto de ebullición. Antología de la poesía contemporánea en gallego
VV.AA
Selección, traducción y prólogo de Miriam Reyes.
Fondo de Cultura Económica, Madrid, 2016

 

Poesía-gallega-Librario-Poesia-OtroLunes43La historia de la poesía gallega ha sido la de una constante pugna, la de una compleja batalla por la supervivencia, y hoy día, permanece viva, latidora y asentada sobre una sólida estructura. El resurgimiento que vive durante el siglo XIX -con la imprescindible presencia de Rosalía de Castro (1837 – 1885)- se vio truncado tras la Guerra Civil. Entre 1936 y 1946 no hay referencia de un poemario editado en gallego y hasta la mitad del pasado siglo no se inicia un proceso de precisa aclimatación. La crítica especializada suele coincidir en el año de 1976 como punto de inflexión, pues junto con el fin de la dictadura, se editan dos libros fundamentales para comprender la lírica gallega de ayer y de ahora: Con pólvora e magnolias, de Xosé Luis Méndez Ferrín, y Mesteres, de Arcadio López Casanova. Leer más…

La vida a borbotones

Inesperadamente
Jesús Fonseca
Fundación Jorge Guillén. Valladolid, 2016

 

Jesus-Fonseca-Librario-Poesia-OtroLunes43A Jorge Luis Borges le gustaba presumir de su amor por el cuento y la poesía, y de su poca pasión por el género novelesco: “El cuento, al igual que el poema, me gusta, lo veo de golpe, y esto espolea mi actividad. Hay novelas espléndidas, no digo que no; pero la novela puede fabricarse. Un relato o un poema, no».

Y he recordado la sincera confesión del maestro argentino, tras la lectura de Inesperadamente, el último poemario de Jesús Fonseca. Leer más…

Poesía portuguesa de ayer y de hoy

Escribiré en el piano 101 poemas portugueses (Antología)
VV.AA
Traducción de Jerónimo Pizarro y Nicolás Barbosa López
Pre-Textos. Colección La Cruz del Sur. Valencia, 2016

 

Poesía-portuguesa-Librario-Poesia-OtroLunes43Amplia sigue siendo la difusión y vigencia de la poesía portuguesa en nuestro país. El meritorio trabajo llevado a cabo desde hace décadas por muy diversas editoriales y traductores, ha hecho que un buen número de nombres destacados de la lírica lusa nos resulten -hoy día- próximos y familiares.

A tan loable y citado empeño, se suma ahora Escribiré en el piano. 101 poemas portugueses, una atractiva y extensa antología que abarca nueve siglos; en concreto, desde Sancho I de Portugal (1154 -1214) hasta Filipa Leal (1979), y que recoge, además, a otros 93 poetas. Leer más…

De una novela en verso

Autobiografía de rojo
Anne Carson
Pre-Textos. Colección La Cruz del Sur. Valencia, 2016

 

Anne-Carson-Librario-Poesia-OtroLunes43La difusión de la literatura femenina canadiense en España se ha visto gratamente recompensada en la última década con las traducciones de tres de sus máximas exponentes: Margaret Atwood -candidata en varias ocasiones al Premio Nobel-, Anne Michaels y Anne Carson. De esta última, tuvimos ocasión de disfrutar en 2003 con su libro La belleza del marido, -por el cual obtuvo en el año 2001 el premio  “T.S.Eliot for Poetry”- y, en 2007, de Hombres en sus horas libres, un extenso poemario que vertió al castellano Jordi Doce. A estos volúmenes ya anotados, se han unido Decreación (2014) y Eros: poética del deseo (2015), lo que da cuenta, al cabo, de la vigencia y admiración que esta escritora sigue suscitando en nuestro país. Leer más…

Un estudio perturbador e inquietante sobre la conducta humana

Bartleby, el escribiente
Herman Melville
Espasa Calpe, 2012

 

Herman-Melville-Librario-Narrativa-OtroLunes43Herman Melville (Nueva York, 1819-1891). Este escritor, considerado uno de los novelistas más importantes de la literatura estadounidense, nació en el seno de una familia acomodada. No obstante, pudo disfrutar poco de esta bonanza económica, ya que su desarrollo personal coincidió justo con la quiebra financiera de sus progenitores y la muerte de su padre acaecida en 1832. Esta serie de infortunios le obligaron a desempeñar diversos trabajos: a la edad de 12 años, por ejemplo, trabajó como copista en el Banco Estatal de Nueva York (experiencia que sin duda le valdría a la hora de crear este relato breve que hoy nos ocupa de Bartleby, el escribiente), y también desempeñaría otros oficios variopintos como granjero, oficinista o maestro. No obstante, un espíritu inquieto como era el suyo hizo que en 1841 se enrolara en el barco ballenero “Acushnet”, que partía con destino a los mares del Sur. Su experiencia como marino sería la base de su primera novela Typee (1846), que narra su estancia en las islas Marquesas con descripciones pormenorizadas de aquel bello lugar y sus habitantes, y que introduce ya un tono revisionista acerca del concepto del “Salvaje” en la línea del “buen salvaje” de Rousseau, dado que siempre intentará mostrar las similitudes que él mismo comparte con aquellos habitantes de la Polinesia, y, por otra parte, aprovechará para introducir comentarios acerca de la crueldad de las avanzadas civilizaciones occidentales siempre que pueda.

Su primera novela gozó de buena acogida por un público que se mostraba deseoso de conocer nuevas culturas, esto hizo que el autor siguiera en esta misma línea al escribir su segunda novela, ambientada esta vez en Tahití: Amoo: narración de las aventuras de los mares del Sur (1847), que lo confirmaría en sus grandes dotes como narrador.

Por otra parte, su experiencia en 1843 como arponero a bordo del ballenero “Charles and Henry” será plasmada en su novela Chaqueta blanca (1850), y, cómo no, será el sustrato de una de las más famosas y conocidas de sus novelas, toda una alegoría sobre el Mal, nos referimos a: Moby Dick (1851). Con esta obra y también con la anterior, Mardi (1849), Melville se introduce en el estudio de la naturaleza humana y en la indagación de los conceptos del bien y del mal, algo que no dejará de ser una constante ya en toda su obra, y que tendrá también un aspecto crucial en Bartleby, el escribiente, la obra de la que hablaremos ahora con más profundidad.

Otras novelas, pero ya consideradas menores por la crítica, son: Pierre (1852); The Piazza Thales (1856); The Confidence-Man: His Masquerade (1857); aparte nos dejó en el género de la poesía: Batle-Pieces and Aspects of the War (1866) o Clarel: A Poem and Pilmigrage in the Holy Land (1876). Por último, solo nos quedaría por decir que después de su muerte aún se descubrió un texto inédito suyo: el manuscrito de su relato Billy Bud.

Respecto a Bartleby, el escribiente, se pueden decir muchas cosas, ya que es mucho lo que aporta no sólo al panorama literario sino también al filosófico e intelectual de su época y también de las posteriores.

Comenzaremos diciendo que este cuento se publicó de forma anónima en dos entregas: una tuvo lugar el 1 de noviembre, y la otra el 2 de diciembre de 1853 en la revista Putnam’s Monthly Magazine, consiguiendo enseguida un reconocimiento unánime de crítica y público. Con posterioridad pasaría a formar parte de su libro The Piazza Tales (1856). Y ya más cerca de nuestra época esta pieza sería adaptada al cine por Crispin Glover en el año 2001.

La importancia de este texto estriba sobre todo en su carácter enigmático, ambiguo, nihilista, ya que está considerado como un digno precursor de dos tendencias posteriores: la literatura existencialista (recordemos si no la frase “Me es indiferente” del protagonista de El extranjero de Albert Camus) y de la literatura del absurdo (con obras de la relevancia de la pieza teatral Esperando a Godot de Samuel Beckett). También podríamos definirlo como un texto nulo o vacío (inscrito también dentro de los escritores llamados del no o de los artistas del silencio), puesto que es capaz de crear un espacio vacío que el lector ha de llenar con sus propios pensamientos e interpretaciones. Y este es uno de sus grandes logros.

Para ello, todo es sencillo, una estructura sencilla, una trama sencilla, y en general pocos datos, solo los suficientes y necesarios para que nos situemos en la historia, espacialmente, en una oficina de Wall Street en la que cada trabajador desempeña su labor en una especie de cubículo, y en la que Bartleby no tiene ni siquiera vistas ya que su ventana da a una pared de ladrillos; temporalmente, tenemos una mirada retrospectiva del narrador y un espacio temporal relativamente corto, el escaso tiempo en que Bartleby trabajó en su despacho, y luego, pocos datos más, de hecho, no sabemos ni el nombre del abogado ni el nombre de verdad de sus tres empleados, ya que el abogado los identifica mediante tres simples apodos relacionados con la comida: Turkey (pavo); Nippers (tenazas) y Ginger Nut (nuez de jengibre). Aquí tenemos ya quizá una llamada de atención del autor que nos quiere hacer ver que el protagonista y, en general, la sociedad solo se preocupa de cubrir las necesidades básicas y a veces ni eso como son comer y beber; en cuanto al protagonista nos dice el narrador que solo se alimenta de bizcochos de jengibre, queso y migas… al estilo quizá de los ratoncitos con los que guarda cierta similitud también cuando corre a refugiarse en su cubículo de trabajo ante cualquier problema.

La atmósfera que consigue crear con todo esto el autor es enrarecida, agobiante, de desesperanza total, y consigue transmitirnos verdadero desasosiego y malestar, aunque a veces se encuentre suavizado o tamizado con alguna pincelada humorística como cuando tanto el abogado como sus empleados empiezan a utilizar todos con mayor frecuencia el verbo “Preferir” por contagio con Bartleby, que está continuamente utilizándolo en su famosa frase “Preferiría no hacerlo”.

Se trata de un estudio perturbador e inquietante sobre la conducta humana que tiene pendiente en todo momento al lector que asiste atónito a este pulso que se produce entre un jefe mediocre (al que solo le preocupa haber alcanzado cierta posición social) y un empleado también mediocre, perfectos ambos para mostrarnos hasta qué altas cotas de incomprensión, incomunicación y alienación se puede llegar en una sociedad excesivamente mecanizada y deshumanizada como era la del autor y que también supo criticar la película de Tiempos Modernos de Charles Chaplin, pero que sería perfectamente extrapolable también a la nuestra.

Tampoco podrá dejarse de preguntar quien lee, como lo hace el protagonista, cómo uno podría llegar hasta ese punto… en principio, se podría pensar que por rebeldía o arrogancia o que era una medida de resistencia pasiva… pero, como ya hemos visto, es más bien todo lo contrario, ya que en Bartleby hay una falta evidente de objetivos e interés, un darle todo igual, un vacío de voluntad que nos llega algunos momentos a exasperar y otros a conmover o a dar pena, el abogado nos dice al final del libro que le ha llegado un rumor referente a Bartleby y es que antes de trabajar para él estuvo empleado en la Oficina de Cartas Muertas, era el responsable de clasificar aquellas cartas que no iban a llegar nunca a ningún destino porque sus destinatarios estaban muertos, con eso quizá está dicho ya todo.

Como un cactus de candelabro

Breve tiempo del imposible
Joaquín Armando Chacón

Ediciones Cal y Arena. México, 2016

 

Joaquin-Armando-Chacon-Librario-Narrativa-OtroLunes43Muy por encima de sus notables y probadas dotes de narrador, Joaquín Armando Chacón (Chihuahua, 1944) es un gran platicador. No sólo todos los que lo tratamos y disfrutamos de su compañía, sino también sus lectores, aunque todavía no lo conozcan en persona, podemos dar fe de ello. Leer más…