Annette Blanche. Una chica del norte

Juan Manuel Villalobos (Ciudad de México, 1972). Periodista, escritor y editor. Ha escrito la novela La vida frágil de Annette Blanche (Losada, 2005, Madrid), que rescata ahora Ilíada Ediciones bajo el título . Ha coordinado y editado la antología de crónicas Con la sangre despierta (Sexto Piso, 2009, México), y es autor de los libros de relatos Alguien se lo tiene que decir (Tumbona, 2012, México) y Las dos Besson y otras almas (Campo de Niebla, 2018, Buenos Aires). Ha colaborado para diversos diarios y revistas y ha sido editor de ficción de Esquire México. Vivió y trabajó diez años en España y dos en Francia. El fragmento que aquí reproducimos pertenece a su novela Annette Blanche. Una chica del norte, publicada en 2020 por Ilíada Ediciones.

Puede adquirir el libro aquí: Annette Blanche. Una chica del norte, Ilíada Ediciones. Leer más…

El inquietante Brian Evenson

En la contratapa de los libros del norteamericano Brian Evenson (1966) se encuentran frases elogiosas de Jonathan Lethem y Peter Straub, autores que dan claves para la recepción de este escritor: escribe ficción literaria pero le interesan los géneros populares, sobre todo el horror. Los adictivos cuentos de Evenson -en Fugue State (2009), Windeye (2012) y A Collapse of Horses (2016), todos con la prestigiosa editorial independente Coffee House Press- atrapan como pocos la sensación de lo inquietante, de lo siniestro, sin tanta necesidad de la parafernalia tradicional del género. Su obra puede entenderse como uno de los mejores ejemplos de esa cosa tan escurridiza llamada ficción extraña (weird): trabaja con la disonancia cognitiva, con juegos especulativos en los que sus protagonistas van revelando de a poco su deterioro mental. El nuevo libro de cuentos, Songs for the Unraveling of the World, sale este año y es de los más esperados.  Leer más…

Banalidad posmoderna

Los ensayos recogidos en Banalidad posmoderna (escritos en un lapsus de diez años) son cada uno de ellos –como bien  dice su autor, Fernando Valerio-Holguín  en el prefacio— fruto de una “amplia investigación”. Y yo añado: y de un arduo y meticuloso aprendizaje de escritor. Porque lo primero que salta a la vista al acercarse a ellos es el rigor y la profesionalidad con la que han sido escritos. Uno puede estar de acuerdo o en desacuerdo con las ideas que el prolífico escritor vegano vierte en los mismos, pero desde luego, de ningún modo  puede poner en duda la honestidad y el rigor intelectuales con que han sido elaborados y la maestría en el uso y manejo del lenguaje de que dan muestra. Leer más…

Lo sustantivo

Luis Gusmán (Buenos Aires, 1944).

Luis Gusmán (Buenos Aires, 1944).

Esto viene a cuento de un pequeño libro de un excelente escritor argentino llamado Luis Gusmán (Buenos Aires, 1944), de quien previamente había leído Villa, novelas muy distintas ambas, tanto por temática como por extensión. Pero en el caso de esa breve novela titulada Tennessee y que la editorial valenciana Contrabando ha editado en España con una muy atractiva portada (un forzudo de los años 20 levantando los brazos sobre fondo amarillo limón) lo de que menos es más cobra una inusitada relevancia. Leer más…

Generación fantasma

Salí de Cuba hace poco más de trece años. La última vez que visité el barrio donde crecí fue en fecha relativamente cercana, a mediados de 2019, a causa de la muerte de mi padre. Antes lo había hecho en otras tres o cuatro ocasiones. En realidad, no lo recuerdo bien, pero lo que sí recuerdo con dolorosa exactitud es que en cada una de esas jornadas, mi casa, los edificios que la rodean, las calles pletóricas de baches, los árboles mustios, hasta las ranuras en las paredes de la bodega adonde iba a buscar el pan —si había pan, claro—, todo, absolutamente todo, permanece idéntico a cuando lo dejé. Si acaso, un poco más ajado, más gris, como mi memoria que, poco a poco, se desgasta. Leer más…

El héroe que fui

Era rubia pero nunca adoptó rubio comportamiento. A su paso dejaba el eco liviano de un perfume que viene de muy lejos. Contaba las historias como pocos. Y su ropa se le ceñía en un apego que mis doce años saludaban con devoción tres veces por semana. Era mi maestra de Español. Vista de lejos, ofrecía las hostilidades de su aspecto. De cerca, era un día de campo con queso y uvas. Ella me habló por primera vez del Quijote. Hizo que su lectura se me antojara tanto como el paisaje que me llenaba el ojo, el aprendizaje del nylon bajo el escritorio del salón, la gota de miel para los damnificados del deseo. Leer más…

La Piel de Malaparte

Ahora que en enero pasado celebramos el 122 aniversario del nacimiento de Curzio Malaparte, recuerdo que leí su proverbial novela La piel, 1949, refugiado confortablemente en casa del poeta Denis Fortun Bouza allá en Nuevo Vedado, en La Habana, y no puedo olvidar mi asombro al constatar la similitud de la miseria en el eficaz fresco de la Italia invadida por las tropas norteamericanas durante la Segunda Guerra Mundial, con la miseria de la isla no invadida por nadie a finales de los años ochenta. Leer más…

Territorios del vivir

Onetti, Rulfo y García Márquez.

El otro día, en el camino entre la ciudad soñada de Santa María y el pueblo mítico de Comala, me salió al paso el coronel Aureliano Buendía. Lo vi algo renqueante, la verdad, pero seguía con las luces en la cara. Oí que me decía: “¿Vienes conmigo a conocer el hielo?”. Quise reírme y le respondí con otra pregunta: “¿Cuántas veces hemos ido ya?”. El coronel se echó a reír quedito y soltó de golpe todo su convencimiento: “Macondo nunca se acaba”. Leer más…

¿Por qué escribo?

Ciertamente no podría decir que no me he formulado nunca la pregunta. Por el contrario, más de una vez he tratado de encontrar una buena razón que justifique mi tenaz y no siempre apacible relación con la creación literaria. Desde que me recuerdo a mí mismo, recuerdo la atracción que la palabra escrita ha ejercido sobre mí. Al principio fueron, por supuesto, palabras escritas por otros, sobre todo poesía. Luego aventuré mis primeros textos, tímidos poemas casi siempre rimados. Leer más…

En el Café Chejov

Me enteré por casualidad que en YouTube había un programa de la Universidad de Guadalajara titulado “Café Chejov”.  El programa está dedicado –como se puede intuir– al género del cuento, aunque en muchas ocasiones se discuten temas colaterales que se refieren más a los escritores como lectores o a ciertas tendencias literarias.  El académico Antonio Marquet, a quien quiero mucho y cuyas opiniones respeto de manera particular, opina que el programa es bastante aburrido. Yo, un nerd sobre todo cuando el tema es literatura, pienso que no lo es tanto.  Su principal problema es que la estructura es un tanto rígida. Leer más…