Carlos Esquivel Guerra

Dossier

Carlos Esquivel Guerra es un nombre referencial en las actuales letras cubanas. Miembro de una generación de reconocido poetas, ha impuesto su estilo personal en una prolífica y sólida obra que le han valido el respeto de los más importates críticos cubanos en el género. Su narrativa, de una singularidad expresiva que lo diferencia de las modalidades narrativas imperantes en su generación y en el país, lo convierten además en una exquisita voz del cuento y la novela. Sobre su impacto, el escritor cubano José Kozer ha dicho:

Poesía que siendo cubana remueve lo cubano y se mueve en direcciones que van volviendo la poesía cubana en una poesía abierta, tumultuosamente tranquila, no señera y soberana, sino rala e inmensa. Poeta referencial, estructuras ortodoxas en las que incrusta la propia desazón arraigada en la desazón de la patria devastación, la construcción en la ruina y con las ruinas ir trazando desde el polvo y la caída (el gordo Lezama cae, qué no habrá desfondado) y mediante la ironía una continuación discontinua, una poesía que con otros poetas de su generación van desbrozando calidad en caminos más inéditos que se acercan a la necesidad de lo ulterior, que está a la mano, intuyen.

Tanto la poesía como la narrativa de Carlos Esquivel Guerra sobrepasan los límites de su natal Elia, en el oriente rural del país, y se lanzan a conquistar la universalidad que toda obra literaria aspira. Su humildad, su sencillez y su cordialidad, también, le han granjeado la admiración de escritores cubanos de todas las generaciones. Uno de ellos, el recientemente fallecido Pedro López Cerviño, escribió de este autor lo siguiente:

Carlos Esquivel  es sin dudas uno de los grandes escritores actuales. Nada del realismo burdo hallaremos en los trazos con que llena la página en blanco  como si los escribiera sobre nuestra misma piel. Asume las encrucijadas del hombre como si fueran propias y da voz al secreto, al entredicho, a la pregunta jamás respondida. El cine, las guerras, los fantasmas del pasado, la memoria del país, el béisbol, el futboll… Todas las pasiones se vuelcan en única vorágine. Cada cuento, cada poema nos deja una angustiosa cicatriz, la misma que le dejó a él  el trance de la escritura como un acto de Fe, una autobiografía  nostálgica y terrible, una pesada carga de la que no puede desasirse. En el cuento, la novela, el verso blanco, la décima, Carlos Esquivel se muestra renovador, revolucionario en todo el sentido que abarca el concepto, trasgresor, intertextual en todas sus múltiples lecturas y saberes. Un escritor maduro que escribe lo que sabe porque sabe lo que escribe.

OtroLunes, entonces, agradece a Carlos Esquivel Guerra toda la colaboración prestada para poder presentar a uestros lectores este breve dossier sobre su imprescindible obra.

Amir Valle
Director General

*****