Poemas para los parias de la tierra

Los nadies
William Alexander González Guevara
Ediciones Hiperión. Madrid, 2023


El primer poemario del joven poeta nicaragüense William Alexander González Guevara, afincado en España, que obtuvo el Premio de Poesía Joven Antonio Carvajal, está dedicado a los “nadies”, a los desposeídos, también llamados los parias de la tierra, por sus versos desfilan empleadas de hogar, pandilleros, repartidores de comida o manteros (vendedores ambulantes), o sea, a los migrantes que cobran vida y voz en las 80 páginas divididas en un prefacio donde declara su estado de extranjero, seguido de Reencuentro, El iris extranjero, Los nadies, Cronoterapia y un epílogo lleno de nostalgia por la patria lejana.

En el suplemento literario Babelia de El País se ha escrito: “Lejos de rebelarse contra esa condición subalterna, el autor la esgrime como desafiante seña de identidad en un libro que puede leerse al tiempo como la crónica de un inmigrante en la periferia de Madrid y como un coming-of-age que recoge el tránsito de la adolescencia a la primera madurez”. De esta manera el país del autor desaparece en los recuerdos o incluido en el paradigma de ese gran poeta Rubén Darío. Los versos de William González Guevara son cantos de la lucha de los nadies que luchan por salir adelante, que no viven, al contrario, malviven y subsisten.

En la primera parte es el niño nostálgico que le rinde homenaje a los profesores del colegio y la reivindicación por la educación pública y gratuita. Entro al colegio por primera vez, / seré el nuevo extranjero de la clase. / No tengo amigos. No conozco a nadie. / Un profesor me dice: / Anda, nicaragüense como Rubén Darío. y la reivindicación de la educación gratuita. En El iris extranjero y Los nadies asoman extranjeros y diversas naciones que ejercen oficios poco reconocidos y mal pagados, así en los versos, golpe a golpe, desfilan empleadas de hogar, pandilleros, repartidores de comida a domicilio o vendedores del top manta conforman ese ejército que “Emigrando se nos pasa la vida”.

Finalmente, en Cronoterapia y en Epílogo trae a colación otras ausencias, como la despedida amorosa, la orfandad, el silencio de Dios y se aferra a la palabra como remedio para no “morir de lejanía”. El jurado del Premio de Poesía Joven “Antonio Carvajal” ha resaltado su «poesía de raigambre lírica, musicalmente heredera de la de su compatriota Rubén Darío, arraigada en la realidad social contemporánea, que el autor conoce muy de cerca: emigración, pobreza, desarraigo, marginación, trabas burocráticas, trabajo duro, el mundo real, con sus urgencias y necesidades acuciantes y universales, que no parece preocupar ni interesar a otros poetas de su edad». Y ha calificado la obra ganadora como un libro que nombra «a quienes otros llaman Menas, y lo hace con tanta verdad como belleza». Este sería pues el principal acierto de Los nadies que convierte a su autor como el segundo latinoamericano en ganar el Premio Antonio Carvajal desde 1997 cuando lo ganó el argentino Andrés Neuman.

PLAZA ELÍPTICA

A los inmigrantes ilegales de la plaza

Escondidos en una esquina buscan
migas de pan reseco. Los escucho
igual que el canto undísono del pájaro.
Sostienen que desean trabajar,
seguramente los contraten horas
para la construcción de pisos, dúplex,
chalés en las afueras de Madrid.
A veces, les regalo una taza de café
giran y giran la cuchara como
si en ese ínfimo remolino de la taza
morase su futuro impenetrable.
Al mutismo se enfrenta el inmigrante,
al transcurrir senderos de penuria,
al dolor que generan los kilómetros.
El inmigrante evita morir de lejanía.