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2. Se distingue entre la libertad de conciencia y de religión aunque no se aclara que se entiende por la una y la otra; me parece que se refiere a la diferencia entre la libertad de creer lo que a uno le parezca y la de practicar cualquier forma de culto religioso.
3. Se establece la separación entre el Estado y las instituciones religiosas. Supongo que se pensó que tras casi un siglo de haberse efectuado la separación entre la Iglesia católica y el Estado resultaba obsoleto el uso de esta terminología.
4. Se establece la igualdad entre todas las creencias y religiones. ¿Cuál es la diferencia entre unas y otras? Me parece que se refiere a la diferencia entre la religión individual (creencias) y las denominaciones o iglesias organizadas, que serían las religiones.
5. Se declara punible la discriminación por motivos religiosos y esto en dos artículos, lo cual resulta sorprendente amén de reiterativo. ¿Cómo explicar que una actitud que se califica de lesiva a la dignidad humana haya pervivido desde 1976 (en realidad desde antes de esa fecha) hasta 1992? Tal discriminación era motivo de amargas quejas por parte de todas las denominaciones religiosas radicadas en el archipiélago cubano.49
6. Se suprime el acápite que declaraba punible la práctica de ciertas creencias propias de algunas denominaciones fundamentalistas: los Testigos de Jehová, los Adventistas del Séptimo Día, el Bando Evangélico Gedeón, etcétera. Estas regulaciones pasan al Código Penal y si bien pierden categoría legal, no se abrogan.
7. Se vuelve a aludir a una Ley de Cultos e Instituciones Religiosas como se había hecho en la superley del 76.
8. Implícitas quedan la negación de ayuda a las instituciones religiosas, o la posibilidad de suscribir un concordato.
Desde 1992 hasta la fecha, la situación legal de los grupos religiosos en Cuba no ha variado sustancialmente. En 1998 el Papa vino y se fue. Algunos cubanos de dentro y fuera de la Isla esperaban harto ingenuamente que la visita pontificia traería cambios fundamentales. No ocurrió así. En Cuba no se repitió lo acaecido en Chile, Haití y Nicaragua. Desde entonces la Iglesia católica ha mantenido la actitud de echar una de cal y otra de arena. Protesta a menudo contra los desmanes del régimen, pero también condena el aislamiento económico de la Isla, así como las salidas de los balseros en frágiles embarcaciones susceptibles de zozobrar.50 El 8 de septiembre de 1993, el Día de la Caridad del Cobre, los obispos publicaron una pastoral colectiva titulada El amor todo lo espera. La misma fue difundida nacional e internacionalmente. En ella se criticaba la grave crisis que en lo moral, lo religioso y lo cultural, vivía la nación cubana. A pesar de su tono mesurado, José R. Fernández, portavoz del Comité Central del PCC, la calificó de "una puñalada por la espalda".51 Unos años después, el 4 de noviembre de 1999, Castro acusó públicamente a Mons. Pedro Meurice Estiú, arzobispo de Santiago de Cuba, de conspirar contra el Gobierno en connivencia con la Fundación Nacional Cubano-Americana de Miami. El Primado de Cuba había criticado acremente la política del gobierno castrista ante Juan Pablo II en ocasión de la visita de éste a Santiago de Cuba en 1998 con Raúl Castro presente. El acusado negó los cargos y la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba protestó. El hecho no tuvo consecuencias.52
Como quiera que los templos cristianos y judíos53 son casi los únicos lugares donde existe un espacio de libertad en Cuba, muchas personas concurren a ellos con una mezcla de religiosidad nueva o renovada y (o) una "fe política", llamémosla así, semejante a la experimentada por los no marxistas o anarquistas en España en los años 1935 y 1936. Esto ha suscitado numerosos incidentes con las Brigadas de Respuesta Rápida, reencarnación actual de la porra de la época machadista. Por otra parte, algunas revistas inspiradas y patrocinadas por los católicos se publican en varias diócesis. Falta una de carácter nacional. Entre ellas se destaca Vitral (recientemente dejó de publicarse, N. de E.), órgano del Centro de Formación Cívico-religiosa de la Diócesis de Pinar del Río, dirigida por Dagoberto Valdés Hernández. La publicación mereció un premio internacional otorgado por el Príncipe Claus, consorte de la Reina de Holanda. Dagoberto Valdés Hernández también fue "premiado" por Granma. En el año 2000 en tres editoriales ese periódico lo atacó por defender los derechos humanos. Otra publicación católica digna de mención es Palabra Nueva, de la Arquidiócesis de La Habana, dirigida por Orlando Márquez Hidalgo, la cual recibió en 1998 un premio de la Unión Católica Internacional de Prensa por su "ejemplaridad en la libertad de información".54
Por otro lado, la Acción Católica, disuelta en 196755, reapareció con el nombre de Apostolado Seglar Organizado (ASO), aunque con una actividad pública más restringida56. Igual que en la época anterior al castrismo, de éste y otros grupos cristianos han surgido dirigentes o líderes con vocación política. El más destacado es Oswaldo Payá Sardiñas, fundador del Movimiento Cristiano Liberación, afiliado a la Internacional Demócrata Cristiana.
Las denominaciones protestantes de arraigo histórico en Cuba (bautistas, episcopales, luteranos, metodistas y presbiterianos) no parecen tener una actitud política unificada y bien definida. Existe el Consejo Ecuménico Cubano favorable a un entendimiento con el régimen, pero dentro de cada denominación hay quienes efectivamente apoyan en mayor o menor grado al castrismo y quienes se le oponen, aunque pocas veces lo critiquen pública y abiertamente. Al fin y al cabo, el protestantismo cubano sigue, al menos teóricamente, la tradición estadounidense de apoliticismo y de separación entre la Iglesia y el Estado. Sin embargo, el Rev. Sergio Arce Martínez, presbiteriano, y el Rev. Raúl Suárez Ramos, bautista, son diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular desde 199357. En cuanto a otras denominaciones como los Adventistas del Séptimo Día, el Bando Evangélico Gedeón, las iglesias pentecostales, y sobre todo, los Testigos de Jehová, la historia es diferente. Todas son de tipo fundamentalista. La mayoritaria parece ser la Iglesia pentecostal, seguida de los Testigos de Jehová. Los fundamentalistas, dada su interpretación literal de la Biblia, tuvieron desde temprano choques con el régimen. Ya en 1963, cuando teóricamente regía el principio de libertad de conciencia y cultos a tenor de lo dispuesto en la Ley Fundamental de la República, Blas Roca los anatematizó en un artículo titulado "La lucha ideológica contra las sectas religiosas"58. En ese mismo año, el gobierno cerró el seminario pentecostal.59 Sin embargo, existe un grupo pentecostal pro-castrista. Según el Rev. Avelino González, líder de esta iglesia, "la realidad del proceso revolucionario con sus verdades y logros para el pueblo, nos llevó a lo que nos ha dado en denominar el segundo momento teológico de nuestra Iglesia" y añade: "esta toma de conciencia [de la posibilidad de conjugar cristianismo y marxismo] nos ha llevado a obtener los siguientes logros: [...] d) La integración en las tareas político-sociales de la Revolución Cubana". El grupo no parece representar a la mayoría de los pentecostales, pues tras muchos años de fundado sólo contaba con "3500 miembros en plena comunión" en 1986, según el propio González.60
Los Testigos de Jehová han tenido un distinguido historial de resistencia contra los totalitarismos tanto de derecha como de izquierda: nazismo y comunismo soviético. En Cuba el 1º de julio de 1974 -mientras regía el principio de libertad de conciencia y cultos y la laicidad del Estado amparados por la Ley Fundamental de la República-, el Gobierno prohibió las actividades de esta denominación y cerró todos sus lugares de culto 61. En la Constitución de 1976 (artículo 54) se ilegalizó constitucionalmente su actividad, como se apuntó. Esto se justificó por las ideas de los testigos en relación con el Estado. Ellos pretenden instituir una teocracia y proscriben toda reverencia hacia los símbolos patrios, además, se niegan a cumplir con el Servicio Militar Obligatorio. Muchos testigos fueron integrados en las tristemente célebres Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) entre 1965 y 1967. Algo más tarde, los hermanos Cipriano, Ventura y Eugenio García Martín, testigos de Jehová, fueron fusilados en 1980 por haber penetrado usando la fuerza en la Nunciatura Apostólica para pedir asilo político62. Después de la promulgación de la Constitución de 1992, la suerte de la denominación parece haber mejorado.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos recientemente ha difundido (www.state.gov/g/dre/inf/2002/14039/htm.) que los testigos hoy en día son discretamente tolerados. Parece que actualmente cuentan con unos 80,000 miembros en Cuba. Claro que siempre sobre ellos está suspendida la espada de Damocles que constituyen los artículos 203, 206 y 208 del Código Penal 63. De más está decir que algunos de estos artículos son también aplicables a todas las demás denominaciones religiosas, inclusive a las pocas sinagogas que quedan.
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Rafael
Alcides
Yo no tengo ni teléfono, Amir. Ni teléfono. El correo me llega a través de una piadosa amiga. El electrónico. El otro, si es de afuera, del extranjero, sencillamente no me llega, y si me llega es abierto. Cosas del cartero, me imagino.
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Amir
Valle
Dicen que a la tercera es la vencida. Eso espero. Hace unos años, cuando en esa isla que llamamos Cuba no existían las revistas literarias digitales que hoy pululan, a cierto escritor se le ocurrió...
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"Hay hijos que nunca vieron a su padre, ni en fotos. Y hay otros que probablemente estén llenos de fotos de su padre, y sin embargo nunca lo hayan visto bien, o nunca se hayan tocado el alma"...
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Ya a mediados del siglo pasado Carlos Gustavo Jung alertaba sobre la catástrofe que acecha a Occidente desde su flamante entrada a la modernidad; no por la modernidad misma, sino por la neurosis colectiva que produce el distanciamiento del hombre de lo numinoso...
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"José Martí"
Damaris Betancourt. 2005