Otro lunes. Revista Hispanoamericana de Cultura. Mayo 2007. Antilde;o uno. Número uno

Logotipo de La revista Otro lunes
Datos de la revista, mayo 2007, año 1, número 01
otrolunes.com >> Sumario >> Punto de Mira

Exilio: ¿Ruptura o Continuidad?

Antonio Álvarez Gil
Armando de Armas
Joel Franz Rosel
Odette Alonso
Ricardo Ortega

Página 6

Ricardo Ortega: El adjetivo debería ir en primer lugar, para destacarlo: artificiales parcelas divisorias.

La cultura cubana es una sola

Sí rotundo. Una sola dentro, fuera, antes, ahora y después; sola y acompañada, pura y mestiza, colonial y futurista. No se puede explicar. Nuestra autenticidad es un hecho.

La cultura que se hace acá en la isla es la genuinamente cubana

Es la genuinamente isleña cuando se produce en un contexto y un entorno insular.

A lo largo de la última década he tenido oportunidad de volver a Cuba como visitante ocasional. En cada viaje intento mantener los contactos con mis amigos, no sólo escritores, sino de otras manifestaciones del arte, la pintura, el cine, la arqueología, los museos y también veo a mis amigos de la radio. El contacto con las personas de mi origen sigue siendo una de las razones de más peso en el motivo de mis viajes. Mis amigos son mis ventanas, a través de ellos atisbo una muestra del (en muchos aspectos empobrecido y en muchos otros admirable y siempre indetenible) quehacer de los que ahora mismo construyen un arte y una cultura desde dentro. Hablo de mi percepción personal. Yo me nutro y me sorprendo en cada viaje, de lo inagotable de ese hacer tan singular en ese allá rodeado de agua. Esa insularidad es un hecho tan genuino, como genuina es la cubanía de muchas obras concebidas y realizadas por nuestros paisanos en otras latitudes.

Los que se fueron no han creado nada que valga la pena.

Falso. Hay tantísimos ejemplos que aseveran lo contrario. La lista de buenos creadores y magníficas obras sería interminable.

La cultura del exilio perdió la marca de la cubanía.

Estoy convencido de que los niños del futuro cuando estudien arte cubano, aprenderán gozando de lo lindo con los sones y las guarachas que Celia nos dejó, grabados en Miami, Madrid o en Tokio; y de que correrán con la imaginación por las guardarrayas mágicas que se abren entre las arboledas que ahora mismo está pintando Tomás Sánchez en Costa Rica.

Todo lo creado en la isla responde a los dictados totalitarios de la dictadura.

Los dictados totalitarios de la dictadura son un eje alrededor del cual hemos girado todos (dentro y fuera de Cuba) durante décadas, las influencias de ese eje sobre los escritores han sido inevitables, nos ha marcado como echándonos a ambos lados de una barrera.

Es lo que nos ha tocado en (mala) suerte. El planteamiento puede ser cierto si lo miramos desde el punto en que esos totalitarismos han servido a algunos para reverencias y a otros para rebeldías.

Joel Franz Rosell: La cultura cubana es múltiple, como toda cultura. Muchas de las bases de nuestra cultura nos llegaron de afuera, y no hablo solo de la lengua española, que vino de Europa, o de la enorme parcela de música popular que nos llegó de África; eso es lo obvio. Me refiero a casi toda la obra de José Martí, escrita en el exilio como gran parte de su novelística la produjo Alejo Carpentier en su residencia de verano en Venezuela o su palacio de invierno en París. Pienso también en la poesía de Nicolás Guillén (y el ejemplo es oportunísimo), que inventó el son escrito a la sombra de los literarios gitanismos de Federico García Lorca. Y dejo que brille por su ausencia todo el vastísimo e inevitable Etcétera.

Tantos somos los que nos fuimos para crear en paz (relativa: el capitalismo es cruel), como los que se quedaron y crean en las treguas del apagón, el boniato hervido y la seguidilla. Lo logramos, lo estamos logrando, unos pocos: divididos a partes iguales entre el cocodrilo en lágrimas y la palmera de invernadero. Algunos -adentro y afuera- renunciaron a la literatura (a otra cosa mariposa, que no vives de la belleza de las flores, sino de su néctar), y como siempre y en todas partes, los mediocres son mayoría. Parece mentira que tenga que escribir de mi puño y letra que hay tantos buenos, malos y mediocres adentro como afuera. La calidad literaria y el talento no son nociones geográficas ni sufren con el cambio climático.

"Divide y vencerás", dice el Centurión (ignora que el Imperio Romano cayó en el año 476) y al escuchar la palabra literatura saca la espada.

Cuba fue siempre una y múltiple. La mejor literatura cubana la hizo Martí desde el exilio, y no fue menos trascendente la Avellaneda por peregrina que menos cubana la novela que Villaverde se sacó del prolongado exilio. Pero nuestra mejor novela del XX la escribió Lezama Lima, que apenas salió de Cuba, y el narrador criollo más elogiado del momento es Leonardo Padura, que vive en La Habana. Un exiliado puede hacer la obra más patriota y un insiliado puede concebir la más contestataria. No hay fronteras. Cuba fue siempre tierra de emigración y emigrantes (empezando por los aborígenes) y nunca tuvo fronteras, sino playas. Cuba no es una isla; es un archipiélago que se reparte en miles de ínsulas de papel, de óleo, de notas musicales... que alzan su pabellón tricolor en cualquier rincón del planeta.

Los únicos que no son genuinamente cubanos son quienes se empeñan en privar a la mayoría de sus compatriotas de la indispensable mitad de su cultura que resplandece tras la línea impalpable del horizonte.

Antonio Álvarez Gil: Tengo entendido que la primera de las frases entrecomilladas nació en un evento realizado en 1994 en Madrid con motivo del cincuenta aniversario de la revista Orígenes. Se trataba de un encuentro de poetas del exilio con sus colegas de la isla. Creo que ésta era la frase que presidía los debates. En mi opinión, sería difícil no estar de acuerdo con su formulación. Ahora bien, si el texto del enunciado es fácil, breve y pegajoso como el de cualquier eslogan, su contenido admite una serie de preguntas que no son tan fáciles de responder. La primera sería: ¿Qué se entiende por Cultura, y qué, entonces, por una sola cultura? ¿Existe acaso dentro de Cuba una sola cultura? Si usamos la palabra para denominar al conjunto de tradiciones, costumbres y manifestaciones culturales de una comunidad de personas, me parece evidente que el pueblo cubano tiene una cultura propia bastante bien definida. Una, pero diversa y, además, en pleno proceso de transformación.

La segunda cuestión: Si admitimos que el cubano es un solo pueblo, viva donde viva y piense como piense, ¿no sería acertado concluir que todos los cubanos del mundo somos hijos de la misma cultura? Por supuesto. Pero a partir de aquí las cosas se complican, surgen matices e interpretaciones. Por ejemplo, ¿quién es cubano y quién no lo es? ¿Qué determina que unas personas afirmen pertenecer a nuestra nación y otras, incluso naturales de la isla, no se reconozcan a sí mismos en el pueblo cubano? Creo que en buena medida esto depende de la educación que se ha recibido en el hogar. Si uno ha crecido en una familia en donde se respira ambiente cubano, lo más probable es que durante toda su vida se sentirá tan cubano como cualquier persona nacida, criada y domiciliada en la isla.

Conocí en Miami a una muchacha proveniente de Alaska. Era hija de cubanos y había nacido en aquella gélida región del mundo. En Alaska, ¿se imaginan? Hablaba español tan bien como yo y afirmaba que era cubana. Y lo era, ¿quién podía dudarlo viéndola pensar como pensaba y conducirse como se conducía? Pero hay en España un escritor nacido en Cuba que se considera a sí mismo español. Doy fe de que lo es, español de Madrid. Después de hablar con él, ¿se podría asegurar lo contrario? Aparte de las múltiples consideraciones que pueden desplazar a uno u otro lado el fiel de esta balanza, yo me atrevería a afirmar que la cultura cubana es el conjunto de las manifestaciones artísticas producidas por personas que se sienten cubanos, independientemente del país en donde viven e incluso del idioma en que se expresan (en el caso de los escritores). Es más, yo agregaría que su patrimonio comprende no sólo las obras cuyos contenidos giran alrededor de los conflictos, costumbres o modos de vida de nuestras gentes. En un mundo tan globalizado como el actual, no es nada extraño que los temas del arte provengan de otros puntos del planeta y de culturas muy alejadas de la del creador. Y los cubanos no seremos la excepción.

Por otra parte, ¿tienen las autoridades culturales de la isla el derecho a expedir carta de ciudadanía a las obras de los creadores cubanos que viven dispersos por el mundo? ¿Son ellos los mejores depositarios de una cultura que en gran medida han contribuido a estrangular? Después del encuentro de Madrid a que me he referido más arriba, en La Habana se pronunciaron sobre el particular. El ministro del ramo declaró que si la cultura cubana iba a ser una sola, pues era la isla el lugar donde debía radicar su centro. En otras palabras, allí se determinaría qué era lo auténticamente cubano y qué no tenía derecho a llevar tal calificativo. Así las cosas, si eres un exiliado moderado, tienes ciertas posibilidades de ser admitido en el club de la "cubanidad". En caso contrario, ya no tanto. Pero si tu nombre ha entrado en la lista de las celebridades a escala planetaria, tus opciones aumentan, desde luego. En fin, que todo puede ser.

Podría seguir discurriendo alrededor del tema, pero creo que es hora de poner punto final. Antes de hacerlo, quisiera, no obstante, comentar algo sobre las tan llevadas y traídas frases de "genuinamente cubano" y "marca de cubanía". La primera, por cierto, me recuerda aquella consigna de cien por ciento cubano, que en su tiempo pusieron de moda algunos dirigentes de la Unión de Jóvenes Comunistas. Mas ¿qué significa ser genuinamente cubano? ¿Es que hay alguien más cubano que otro? ¿Cómo se mide eso? ¿En porcentaje, tal y como sugiere la consigna? Con respecto al pretendido certificado o marca de cubanía, creo, francamente, que es otro subterfugio. Ambas frases valen lo mismo. Sea quien sea y viva donde viva, un escritor puede trasmitir a otras personas la esencia del alma de su pueblo, si es que tiene sensibilidad para captarla y oficio suficiente para hacerla llegar a un eventual lector. Lo que necesita el escritor es conocer bien a su gente y dominar las herramientas necesarias en su arte. No creo que sólo con cargar la mano en el decorado y en algunas expresiones populares al uso (que suelen quedar obsoletas en un abrir y cerrar de ojos) pueda lograrse un producto literario que refleje mejor la sensibilidad cubana que otro de calidad mayor, sólo porque el primero recoja algunas imágenes de carácter deliberadamente étnico.

Con relación a los escritores de la isla, querría decirles que respeto enormemente su trabajo. Hay mucha gente de talento escribiendo en Cuba. Algunos ya han llegado lejos y son conocidos y leídos fuera de las fronteras de su patria. Otros, sin duda, estarán en el camino, tratando de crear su obra en condiciones muy especiales. Sé, por experiencia personal, que no es fácil escribir en Cuba, sobre todo para aquellos que tienen algo que decir acerca del orden imperante en el país. Pero sería estúpido afirmar que todo el mundo piensa igual o que todo lo que se escribe en la isla responde a los intereses del gobierno totalitario. Allí, como en cualquier parte del mundo, hay escritores brillantes, buenos y menos buenos. Hay de todo. Exactamente como en botica o, para decirlo con palabras más serias, como en la viña del Señor.

Por último, unas palabras sobre los escritores del exilio. No sería inteligente descalificar esta rama del tronco literario cubano sólo porque sus autores están en contra del gobierno actual del país. También fuera de Cuba puede haber de todo, desde luego. Pero si hay algo fácilmente comprobable, es la obra del escritor. Está ahí, a disposición de todo el que quiera o pueda verla y leerla. Por lo pronto, a manera de inventario, se podrían citar los numerosos títulos que han publicado los escritores cubanos que viven en el exilio. Que no sean conocidos en la isla, no significa que no existan. Quizás Cuba sea el único país del mundo donde la prensa oficial calla el hecho de que hijos suyos triunfan fuera de su patria. Por eso la mayoría de nuestros colegas piensan que hemos dejado de escribir, que nos hemos ido apagando poco a poco entre la frustración y el desarraigo. Ésta, se me ocurre, sería la única explicación a un disparate como la formulación que aparece entrecomillada en la pregunta más arriba. Repito, los hechos hablan por sí solos. Sólo basta informarse. Y aunque no pretendo en lo absoluto comparar a los escritores leales al régimen con sus colegas del exilio, sí quiero remitirme un instante a lo que nos dejó la larga noche del socialismo en la extinta Unión Soviética. ¿Quién se acuerda de los escritores que medraban al calor de las instituciones culturales de aquel país? Excepto Shólojov, creo que ningún otro trascendió su época. Con los otros, los del exilio, tanto exterior como interior, podría elaborarse una extensa lista de celebridades, de escritores de talla mundial que hoy en día son recordados, leídos y estudiados a escala planetaria. Pero eso sería tema para un trabajo aparte.

Otra Opinión

Señales

Por
Rafael
Alcides

Carta pública a Amir Valle

Yo no tengo ni teléfono, Amir. Ni teléfono. El correo me llega a través de una piadosa amiga. El electrónico. El otro, si es de afuera, del extranjero, sencillamente no me llega, y si me llega es abierto. Cosas del cartero, me imagino.

Palabras de revés

Por
Amir
Valle

Una revista es una revista es una revista...

Dicen que a la tercera es la vencida. Eso espero. Hace unos años, cuando en esa isla que llamamos Cuba no existían las revistas literarias digitales que hoy pululan, a cierto escritor se le ocurrió...

Sin embargo

Por
Alejandra
Costamagna

Vidas mínimas

"Hay hijos que nunca vieron a su padre, ni en fotos. Y hay otros que probablemente estén llenos de fotos de su padre, y sin embargo nunca lo hayan visto bien, o nunca se hayan tocado el alma"...

Carga de caballería

Por
Armando
de Armas

Jung y los masones en el futuro de la isla

Ya a mediados del siglo pasado Carlos Gustavo Jung alertaba sobre la catástrofe que acecha a Occidente desde su flamante entrada a la modernidad; no por la modernidad misma, sino por la neurosis colectiva que produce el distanciamiento del hombre de lo numinoso...

Carta desde el norte

Por
Edmundo
Paz Soldán

Figuras de la ley

Hércules Poirot, el detective belga, andaba por el mundo resolviendo casos con arrogancia y displicencia. Bajo de estatura, calvo y con mostachos, Poirot era una figura cómica, una suerte de pariente cercano de Chaplin.

Paperback writer

Por
Ladislao
Aguado

Final de viaje y otros sones

Cuando se produjo el fin de los sistemas comunistas de Europa del Este, los intelectuales(...) "No sabían reinventarse en condiciones libres, no sabían qué hacer con la libertad"...

Volver arriba
Google Custom Search
Tamaño de letra:

Imagen de portada:

"José Martí"

Damaris Betancourt. 2005

Sumario

Este Lunes

Política y religión en Cuba en los siglos XIX y XX

Leonel A. de la Cuesta

Discurso en defensa de Pavón

Pío E. Serrano

Notas (para una conversación) sobre la diáspora cubana

Jorge Luis Arcos

La isla numerosa

Luis Manuel García

Desventuras de la "conciencia crítica" en la Cuba del "sí"

Duanel Díaz

La Rebelión de los Enfermos

Carlos A. Aguilera

Lunes de Revolución y la Revolución de Lunes

William Luis

Noticias sobre el día después. Primera parte: La isla

Ladislao Aguado

Gastón Baquero, conciliador y discrepante

León de la Hoz

Otro lunes Conversa

Con José Lorenzo Fuentes

El hombre tranquilo

No hay última vez

Cuento inédito de J. L. Fuentes

Punto de mira

Exilio: ¿ruptura o continuidad?

Antonio Álvarez Gil

Armando de Armas

Joel Franz Rosell

Odette Alonso Yodú

Ricardo Ortega Nápoles

Cuarto de visita

"La humanidad tiene un contrato de fe"

Entrevista al escritor albanés Arian Leka

Amir Valle

La serpiente de la casa

Fragmento de novela de Arian Leka

Unos escriben

Guillermo Vidal

Otros miran

Damaris Betancourt

En la misma orilla

Omisiones, olvidos

Félix Luis Viera

Conjuro para fundir la nieve...

Katherine E. González

¿Seremos famosos Pepe?

Francis Sánchez e Ileana Álvarez

Escrito sobre el hielo

Alberto Rodríguez Tosca

Introducción de Juan Manuel Roca

Poemas

Libre-mente

Cuba: la escritura carcelaria

Rafael E. Saumell

Recycle

Los impedimentos de la literatura

George Orwell

De lunes a lunes

Carta abierta de Enmanuel Tornés

Carta de Santo Domingo

Librario

Pallá y Pacá

Mario G. de Mendoza

Fantasía roja

Iván de la Nuez

Todos los buitres y el tigre

José Luis Arzola

Palabras de mujer

Olga Connor

Otro lunes. Revista Digital. Tlf: +34 686 111 523. info@otrolunes.com
  • Icono de XHTML 1.1 Válido
  • Icono de CSS 2.1 Válido
  • Icono de conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • Conforme WCAG 1.0 Nivel AAA - Revisado con HERA.
  • TAW. Nivel triple A. WCAG 1.0 WAI

Web optimazada para todas las resoluciones de pantalla y los navegadores: Firefox 2, Internet Explorer 6 y 7, Opera 9 y Netscape 8.1 para PC y Firefox para Mac.