Por tercera vez insisto en el tema. Lo mucho que ha acaecido desde mi primer artículo sobre este asunto muestra la celeridad propia de la política.
Hoy creo que cualquier forma de unión o coligación jurídica entre Cuba y Venezuela es cada vez más difícil.
En Cuba los hermanos Castro siguen al frente una diarquía cada vez más rígida y sin un futuro claro. Fidel ya no aparece personalmente más que en raras ocasiones y sus “reflexiones” muestran una mente en franca decadencia. Las últimas tienen un contenido de solo 70 palabras o menos.
Raúl con sus 81 años cumplidos enfrenta dos problemas básicos: Dejar “atado y bien atado” el dilema sucesorio y procurar dejar una herencia funcional al heredero. Circulan rumores-siempre en este tipo de régimen los rumores suben de categoría- en el sentido de que la favorecida será Mariela Castro Espín y no Alejandro, el hijo menor y jefe de la Inteligencia. Mariela, de unos 50 años, ha venido ganando notoriedad como protectora de los grupos gays. En su reciente periplo por los Estados Unidos se ha permitido hacer algunas críticas menores y siempre sobre “cosas” del pasado. Sería una cara joven, “moderna” y, obviamente, femenina. Pero sea quien fuere el sucesor o sucesora, hay que sanear el caudal hereditario, cosa en la que está empeñado Raúl Castro a través de una serie de medidas francamente cosméticas que son bien conocidas de todos, pero que no llegan al meollo de la invariable crisis económica y que consiste en el eufemísticamente llamado proceso de “actualización del modelo económico” con insistencia en el “cuentapropismo” y en la eliminación de “gratuidades indebidas”, así como el congelamiento de los sueldos y salarios de los empleados públicos los cuales por otra parte resultan insuficientes para vivir.
Hace poco he leído la opinión de varios economistas para quienes resulta necesario implementar tres modificaciones básicas, a saber: una modificación a fondo de la legislación migratoria que permitiera la libre entrada y salida de los cubanos del territorio nacional; dar la bienvenida a las inversiones extranjeras y hasta a la de los cubanos exiliados (cosa difícil pues habría que contar con el beneplácito de los Estados Unidos) y, finalmente, la formación de cooperativas de obreros y hasta profesionales libres de la tutela del Estado. El asunto es complejo y prefiero volver ahora al tema venezolano.
Por su parte, Chávez se ocupa en ocultar la verdadera naturaleza de su enfermedad y, salvo en pocas ocasiones, parece estar siguiendo el reclamo del Rey Juan Carlos, y permanece largos periodos en silencio mientras la cúpula del poder se resquebraja, y con el sigilo de cardenales romanos se insinúan algunos candidatos a la sucesión: Diosdado Cabello, Elías Jauja, Nicolás Maduro y el hermanísimo Adán Chávez Frías. Ellos, como en el Vaticano, niegan sus aspiraciones. Mientras tanto el país padece de una terrible inseguridad pública, de la carencia de algunos elementos de la canasta básica y hasta de medicinas amén de una inflación galopante.
Todo ello muy parecido a lo que desde hace años viene ocurriendo en Cuba, con la diferencia de que Venezuela es un país rico, productor de petróleo cuyo precio está en alza, claro que Nigeria también posee petróleo y no está entre las grandes potencias del planeta.
¿Significa esto que las relaciones entre ambos países marchen por caminos diferentes? No lo creo. La mejor muestra paradójicamente nos la da la campaña política del joven (39 años) candidato de la oposición unida, Henrique Capriles Rodonski, gobernador del estado de Miranda. Cuando Capriles visito Miami en este verano, evadió cuanto pudo el tema de la presencia cubana en Venezuela, algo difícil en la ciudad capital del exilio cubano. De sus declaraciones y, sobre todo, de las de sus correligionarios en esta ciudad, me he percatado de lo siguiente:
Primero: Se proponen eliminar la presencia castrista de las notarías y registros públicos en Venezuela.
Segundo: Asimismo se proponen sacar estos elementos foráneos de las filas de la Fuerza Armada venezolana y, tras disolver las fuerzas paramilitares del chavismo, extraditar a sus instructores castrocomunistas.
Tercero: Igualmente se expulsarán a los profesores e investigadores cubanos presentes en los centros académicos venezolanos más interesados en el adoctrinamiento chavista que en su labor docente.
Ahora bien, no he escuchado nada sobre la suerte del personal sanitario cubano (médicos, dentistas, farmacéuticos, enfermeros, técnicos de laboratorio y radiografía etc.) que presten servicios en las llamadas misiones en los barrios pobres. Es posible que aquellos que no se hayan significado políticamente se les propongan quedarse en Venezuela. ¿Aceptarían los interesados que se cuentan por miles? Me imagino que muchos preferirían quedarse devengando sus sueldos en dólares o moneda convertible, pero como cuando salen de Cuba tienen que dejar atrás a sus familias, la decisión final será difícil de tomar. Caso especial será el de los funcionarios cubanos de ambos sexos con cónyuges venezolanos y arraigados en el país. Si los dejan quedarse creo que en términos generales lo harían. Distinta será la situación de aquellos ciudadanos cubanos que sean titulares de cédulas de identificación venezolanas espurias, pues estos son reos de derecho común y saldrían bien parados si solo se les expulsara de Venezuela. Igualmente aquellos que se dediquen a labores de adoctrinamiento o espionaje en instituciones de carácter público o privado.
¿Qué ocurrirá con el “regalito” de 10,000 millones de dólares que Chávez aporta anualmente en miles y miles de barriles de petróleo? El asunto tiene dos aspectos: el económico y el político.
Económicamente lo lógico y consecuente es que se suprima el subsidio o, en el mejor de los casos, se ofrezca el petróleo a precios de mercado, cosa que la macilenta economía cubana no podría aceptar. En lo político determinaría una crisis extraordinaria en la realidad cubana. Las gestiones que discretamente está realizando el gobierno de Raúl Castro, con Brasil, México y otros países petroleros son buena muestra de la preocupación del régimen en torno a las futuras relaciones con una Venezuela postchavista. Los Castro han tenido la gran suerte de conseguir siempre un “padrino” que les saque las castañas del fuego en relación con su desvencijado sistema económico. Por otra parte, la decisión de Repsol de no seguir las exploraciones petrolíferas en las aguas del mar Caribe que caen dentro de la jurisdicción de Cuba no auguran ningún cambio positivo en la precaria estabilidad política y económica del régimen. El descubrimiento de este petróleo hubiera sido una nueva tabla de salvación pero no parece que vaya a materializarse.
Otro aspecto relacionado con lo anterior es el de la vigencia de los tratados y convenciones internacionales firmados por los dos Gobiernos. Claro que siempre se pueden denunciar los tratados que resulten desfavorables a la larga dentro de los límites del Derecho Internacional. Sería cuestión de examinar los textos y determinar si los términos y condiciones pactadas resultan convenientes. En este caso lo más probable es que sean muy favorables para los intereses de los Castro, pero esto es pura especulación.
Del lado cubano es de suponer que ante el fin del chavismo se acogerán como asilados políticos a los personeros y paniaguados del régimen que lo solicitaren, como se hizo al recibir con los brazos abiertos a los allendistas, montoneros, etarras, tupamaros y en general a todos los terroristas que se refugiaron en la Isla en décadas pasadas. En cuanto a las personas jurídicas, o sea, las empresas cubanovenezolanas, todo dependerá de la situación política, en la cual los Estados Unidos jugarán un papel importante, además, de la manera en que ocurra la sucesión y los intereses económicos de ambas partes.
Para finalizar es interesante recordar la disolución de la unión de facto que existió entre la Cuba de Castro y la fenecida URSS que duró alrededor de 30 años y se liquidó sin mayores problemas. Esta situación era diferente pues hasta había tropas soviéticas estacionadas en Cuba. El “rubloducto” se cerró, los “bolos” se fueron, los estudiantes cubanos en la URSS regresaron o se refugiaron en Suecia u otros países vecinos. Todo acabó bien y a dos décadas, aproximadamente, de terminada la alianza apenas quedan de recuerdo de la presencia soviética en Cuba unas cuantas rusas casadas con cubanos y varios centenares de desvencijados automóviles Lada que ahora Raúl Castro ha autorizado a que se vendan entre particulares.
¿Ocurrirá lo mismo en el caso de las relaciones entre Cuba y Venezuela? El tiempo lo dirá. Mucho contará la evolución de la enfermedad de Chávez que va camino de convertirse en un verdadero Macondo venezolano. Debido a este hecho voy a terminar con una cronología de los achaques de Chávez desde mayo de 2011 hasta abril de 2012.
CRONOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD DE HUGO CHÁVEZ
2011
9 de mayo. Chávez cancela una gira internacional debido a una supuesta inflamación de la rodilla que le fuerza a guardar reposo absoluto.
10 de junio. Un “absceso pélvico” determina una intervención quirúrgica en La Habana.
20 de junio. Nueva operación en Cuba de un tumor maligno.
25 de junio. Circula el rumor de que Chávez presenta un cuadro clínico crítico pero no grave.
30 de junio. Chávez declara que le han extraído un tumor y que está sometido a un tratamiento contra el cáncer.
16 de julio. Vuelve a Cuba para iniciar un primer ciclo de quimioterapia.
23 de julio. Asegura en Caracas que no se detectó la presencia de células cancerosas en parte alguna de su cuerpo, pero que debe seguir recibiendo tratamiento anticanceroso.
7de agosto. Llega a La Habana para una segunda fase de la quimioterapia.
27 de agosto. Ingresa en un hospital militar en Caracas para el tercer ciclo de quimioterapia.
10 de setiembre. Asegura que ha derrotado al cáncer y que está en franco periodo de convalecencia.
23 de setiembre. Roger Noriega, exsubsecretario de Estado de los Estados Unidos, afirma que Chávez no está reaccionado bien al tratamiento contra el cáncer.
16 de octubre. La prensa mexicana publica declaraciones del médico Dr. Salvador Navarrete en las que se afirma que Chávez padece de un tumor muy agresivo y que su expectativa de vida puede ser de uno o dos años.
20 de octubre. Vuelve a Cuba y afirma que los exámenes a que se sometió indican que no hay células malignas activa.
9 de diciembre. Cancela un viaje a la Argentina así como una reunión con el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva.
2012
13 de enero. Habla durante nueve horas y media ante la Asamblea Nacional en Caracas.
21 de febrero. Desde Cuba declara que se le ha detectado una “lesión” donde antes estaba el tumor y que debe ser intervenido quirúrgicamente.
26 de febrero. Cables publicados por Wikileaks indican que los médicos rusos y cubanos que operaron a Chávez el 10 de junio de 2011 le dan entre uno y dos años de vida.
28 de febrero. Sufre una nueva operación, la tercera en ocho meses.
4 de marzo. Chávez admite que el tumor extirpado es una recurrencia del cáncer que sufría y que se someterá a un tratamiento de radioterapia.
31 de mayo. Regresa a Cuba para someterse a la radioterapia.
7de abril. De nuevo en Cuba para una segunda batería de cinco sesiones de radioterapia.
23 de abril. Anuncia que necesita más tratamiento de radioterapia.
26 de abril. Regresa a Caracas tras una estancia de 11 días en Cuba.