

Bienaventurado el que sueña con Madrid o Buenos Aires y los recuerda por el graffiti y la canción humilde. Es un capricho viajar y no volver tras las cenizas o la nostalgia de un amor.
Sólo, herido por el tiempo es imposible creer la vieja historia, la falsa intimidad del desayuno.
Bienaventurado el que se asfixia en un bar y escupe su dolor por no escupirle el rostro a quien lo engaña. El que soporta el último cuento y escribe para no matar.
Bienaventurado el que se muere y sólo lleva en su equipaje el mundo y la verdad: su verdad.
Navegantes de lejanas tierras, ¿quién ha dicho que mi patria es solamente el milagro? ¿Quién asegura el otro sueño, la razón más pura que me guía? Las tardes reconfortan cuando deambulo y nadie me pregunta por el porvenir. Ustedes no entienden, nunca entienden porque han salido a buscar el aire limpio de un país minúsculo. Qué les importa el parque donde no existe Dios, sólo un mendigo debajo del almendro. Tampoco entienden los poemas o las imágenes que sus cámaras desnudan. Qué pueden saber de este país, paraíso de una foto vacía y eterna.
Si yo pudiera convencerme de que al final todo es en vano no escribiría sobre la conciencia de los poderosos. Ellos no me conocen y si me conocieran no entenderían mis palabras. El curso de la historia es inviolable y el poeta es el ser más invisible. Si yo pudiera convencerme de la realidad no me jugara a diario la vida escribiendo.
Borges me enseñó la oscuridad, su frontera y desnudez. Con sólo ver sus páginas, su corazón oxidado como el futuro abandoné la euforia del guerrero y fui el más humilde de los discípulos.
Borges, la eternidad del yo, el mito de ser un dios entre la hierba y los ojos de una mujer inalcanzable. Él sabe que voy sin luz ni rostro amado. Siente el horror de amanecer tan pobre como yo y me llama hijo.
De Buenos Aires guardo lo que no vi, las últimas palomas de un parque sin límites, el sueño de un poeta o el más áspero paseante.
Yo estoy en Cuba y cada noche asisto a la muerte de mi yo lejos de Borges y con la urgencia ante el espejo que me inmortaliza.
No soy Jorge Luis Borges. Mis poemas están heridos por una mano o la añoranza de vivir lejos de todo. Sufro doblemente: por la sangre y por amigos que ahora ríen.
No soy Jorge Luis Borges. Ese escribió los sueños que no tuve y se marchó cuando quiso. Yo no puedo, ni quiero, ser Jorge Luis Borges. Mi corazón es una piedra.
País, qué triste el rostro de quien muere en el alma y no sabrá si Dios le perdona tanta irreverencia. Qué triste el himno del paria y su estrechez.
Sueño, país, y por soñar estoy más preso que un verdugo. Sueño las aves que no existen, el pasto milagroso y el rocío.
¿Adónde iré sin tu ventana, nube quejumbrosa, pequeña isla del dolor a la intemperie?
Aunque me arrastren, cuando escribo soy la inmensidad, el viento y el amor, la sílaba final de la batalla.
País, qué triste ver la huella de la fe y no vivirla.
Cuando leo a Ángel Escobar miro mis pies de fantasma, el espacio absurdo de un pueblo que pierde el mar.
Me creen tonto por no esconder mis árboles sin rumbo. Pienso en la fragilidad, en la torpeza de no asir mi nombre al lado refulgente.
Cuando leo a Ángel Escobar soy el ruido, desnudo golpe de fe en una puerta apenas perceptible.
Muero y resucito sobre la altura con la imagen de un país flotante.
Cuando leo a Ángel Escobar lo demás no existe.
Me falta la razón para llegar a cualquier sitio, la música, el secreto de la libertad y un poema que me haga imprescindible.
Me falta el niño que fui, la sombra para ser eterno como Borges, el gozo de vivir lejos de las premoniciones.
Me faltan los amigos, las manos, la fuente donde beber y no arrojar los sueños.
Tantas cosas me faltan hoy.
A R. M.
Me quitas el aire y respiro.
Me quitas la música y canto.
Me quitas la fe y veo a Dios.
(Puerto Padre, Las Tunas, 1976). Narrador y poeta. Ha publicado Oración del suicida (décimas, 1998) y Autorretrato del silencio desde la pupila oscura (décimas, 1999). Su obra poética ha sido incluida en las más importantes antologías sobre la actual poesía cubana y publicada en numerosas revistas de Cuba, México, España y Estados Unidos.