Cuando Mark Danielewski publicó dieciséis años atrás su obra maestra Casa de hojas, las disonancias tipográficas y la mímesis mediática suponían más una parodia del mundo cibernético que un mero juego artístico en busca de nuevas potencialidades para el libro. La novela desafía lo normativo tanto en sus modos de grafía como en la manera que destroza constantemente las expectativas del lector. Casa de hojas no solo es un objeto de arte, sino que también es una propuesta de lectura que haría a T.S. Eliot volver a escribir «La tradición y el talento individual». Leer más…
Dos hombres solos
Despierta sudando. No puede recordar su sueño pero sabe que la pesadilla ha aparecido de nuevo. Se levanta y se dirige al baño. Mira en el espejo un rostro pálido. La barba es por lo menos de tres días. Siento que he dormido demasiado, piensa. Se dirige a la cocina y devora los restos refrigerados de una cena informal. Entonces se percata. ¿Y el ruido? Echa de menos los motores de los automóviles que desde tempranas horas fatigan la avenida donde queda su casa. Mira el reloj sólo para confirmar su escándalo. Las once de la mañana y ni un solo ruido. Sale a la calle. Está desierta. Pero no como otras veces. Ahora luce despojada por entero de movimiento. Mira la esquina, el crucero donde su avenida alimenta otra avenida más amplia y vertiginosa. Nada. No hay vehículos raudos ni peatones ni la tienda abierta ni el puesto de periódicos instalado ni el perpetuo movimiento de la fonda. Sólo el semáforo brinda la ilusión de movimiento con el juego de los colores que se alternan. Qué extraño, piensa, esto es como para una fotografía. Avanza hacia el crucero para tener un panorama más abierto. Nadie. Nada se mueve. Silencio. Se inquieta. Regresa a la casa y llama a Julia. Nadie responde. Llama a Cabrera y lo mismo. Llama a la madre al sobrino al cuñado a la amante al terapeuta al videoclub al servicio de lavandería. Agota el directorio. No consigue ni una sola voz. Leer más…
Breve manual para ganar premios de poesía
Advertencia:
Este no es un manual para ganar premios de poesía a partir de la calidad,
así que si usted es un poeta que se considere con un mínimo de calidad,
decencia y honestidad, absténgase de leer el presente manual.
En Iberoamérica, actualmente, existen más de mil premios de poesía anuales (sin contar los segundos lugares, las menciones honoríficas y los accésit, lo cual suma una cantidad desproporcionada), ya que tan sólo en México existen más de 300 premios, siendo España el segundo país con mayor cantidad de premios con más de 100, en todo caso, cada país debería tener al menos 20 o 30 premios anuales de poesía, ya sean nacionales, estatales, regionales o, incluso, municipales. Esto quiere decir que cada año tenemos o deberíamos tener mil poetas laureados nuevos, pero, ante tal cantidad de “poetas laureados”, por qué en la masa crítica, en el grosor de poetas iberoamericanos, la calidad parece ir decreciendo, cada día aparecen poetas nuevos, de todas las edades, estratos sociales, géneros y nacionalidades, sin embargo hace mucho que no se divisa un Vallejo, un Rojas, un Lihn, un Nicanor, un Paz, un Roque, un Asturias, un Borges, un Panero, y hay atisbos en los continuadores como los Zurita, los Cisneros, los Cardenal, los Lêdo, los Mujica, los Mutis, los Pacheco, pero ¿Y de ahí? El panorama no es muy alentador en las nuevas generaciones. Leer más…
El propio refugio moral
«Adquirir el hábito de la lectura y rodearnos de buenos
libros es construirnos un refugio moral que
nos protege de casi todas las miserias de la vida. »
Somerset Maugham
«No leas, como hacen los niños, para divertirse,
o como hacen los ambicioso, con el propósito
de la instrucción. No, lee para vivir»
Gustave Flaubert
¿Cómo y por qué y cuándo empecé a leer, a amar los libros, a buscarlos con ilusión y entusiasmo en librerías y bibliotecas o donde quiera que éstos se encontrasen? Leer más…
Querido y honesto escritor
En el ámbito literario peruano se hace más frecuente encontrar en los últimos años novelas bajo la temática de la violencia de género y de la guerra interna acaecida en décadas anteriores. Obviamente se desarrollan también otras temáticas que son estimulantes para sus autores. Y como suele pasar, hay argumentos –como los primeros que menciono- que llaman la inmediata atención de la crítica y la academia universitaria. Hasta aquí todo va muy bien. Son temas de los cuales conviene discutir, visualizar, proponer estéticas, políticas, etc. Sin embargo veo igualmente que esta crítica y academia van imponiendo estas temáticas como si se trataran de tareas pendientes de los escritores; como si volviéramos a las antiguas consignas de la función de la literatura dentro de nuestras sociedades. En otras palabras, nos quieren hacer volver a las buenas intenciones. De pronto muchos escritores son bendecidos por el canon debido al “tratamiento honesto” a sus temas. ¿Por qué tendría que ser honesta la literatura? ¿Qué significa eso? ¿Desde cuándo la quieren convertir en una ONG o en un colectivo cívico? Fuera de la valoración del libro mismo, por qué tendría que importarme que el escritor sufrió, se desgarró o perdió tres dedos en la redacción de tal o cual novela? Termino este texto con una obviedad: la calidad de la novela no puede medirse en función de los buenos propósitos del autor. Pero lo obvio, señores, qué lejos se agazapa.
Vegetariana fanática del arte y la cultura
Cuando Jenny me confirmó la reunión un viernes a las dos y media de la tarde para tomar jugos y hablar de arte, yo ya presentía, por su puntualidad, que empezaríamos nuestra charla a la hora acordada. Y así fue. Entró al restaurante luciendo una sonrisa, con su look de siempre tan auténtico.
Esta chica amante del jengibre y madre de un gato llamado Twit, es una de las mentes creadoras de la Fundación Roba Morena y de la tan renombrada Feria “Yo Me Reciclo” que como dice Jenny “es un spot para que las personas aparte de reciclar, logren divertirse con actividades cargadas de positivismo y que a su vez impulsen el arte en Panamá, como la música, la danza, la pintura y la literatura. Es un espacio a puertas abiertas para los artistas emergentes” Leer más…
Cuanto el poema puede dar
Punto de ebullición. Antología de la poesía contemporánea en gallego
VV.AA
Selección, traducción y prólogo de Miriam Reyes.
Fondo de Cultura Económica, Madrid, 2016
La historia de la poesía gallega ha sido la de una constante pugna, la de una compleja batalla por la supervivencia, y hoy día, permanece viva, latidora y asentada sobre una sólida estructura. El resurgimiento que vive durante el siglo XIX -con la imprescindible presencia de Rosalía de Castro (1837 – 1885)- se vio truncado tras la Guerra Civil. Entre 1936 y 1946 no hay referencia de un poemario editado en gallego y hasta la mitad del pasado siglo no se inicia un proceso de precisa aclimatación. La crítica especializada suele coincidir en el año de 1976 como punto de inflexión, pues junto con el fin de la dictadura, se editan dos libros fundamentales para comprender la lírica gallega de ayer y de ahora: Con pólvora e magnolias, de Xosé Luis Méndez Ferrín, y Mesteres, de Arcadio López Casanova. Leer más…
La vida a borbotones
Inesperadamente
Jesús Fonseca
Fundación Jorge Guillén. Valladolid, 2016
A Jorge Luis Borges le gustaba presumir de su amor por el cuento y la poesía, y de su poca pasión por el género novelesco: “El cuento, al igual que el poema, me gusta, lo veo de golpe, y esto espolea mi actividad. Hay novelas espléndidas, no digo que no; pero la novela puede fabricarse. Un relato o un poema, no».
Y he recordado la sincera confesión del maestro argentino, tras la lectura de Inesperadamente, el último poemario de Jesús Fonseca. Leer más…
Poesía portuguesa de ayer y de hoy
Escribiré en el piano 101 poemas portugueses (Antología)
VV.AA
Traducción de Jerónimo Pizarro y Nicolás Barbosa López
Pre-Textos. Colección La Cruz del Sur. Valencia, 2016
Amplia sigue siendo la difusión y vigencia de la poesía portuguesa en nuestro país. El meritorio trabajo llevado a cabo desde hace décadas por muy diversas editoriales y traductores, ha hecho que un buen número de nombres destacados de la lírica lusa nos resulten -hoy día- próximos y familiares.
A tan loable y citado empeño, se suma ahora Escribiré en el piano. 101 poemas portugueses, una atractiva y extensa antología que abarca nueve siglos; en concreto, desde Sancho I de Portugal (1154 -1214) hasta Filipa Leal (1979), y que recoge, además, a otros 93 poetas. Leer más…
De una novela en verso
Autobiografía de rojo
Anne Carson
Pre-Textos. Colección La Cruz del Sur. Valencia, 2016
La difusión de la literatura femenina canadiense en España se ha visto gratamente recompensada en la última década con las traducciones de tres de sus máximas exponentes: Margaret Atwood -candidata en varias ocasiones al Premio Nobel-, Anne Michaels y Anne Carson. De esta última, tuvimos ocasión de disfrutar en 2003 con su libro La belleza del marido, -por el cual obtuvo en el año 2001 el premio “T.S.Eliot for Poetry”- y, en 2007, de Hombres en sus horas libres, un extenso poemario que vertió al castellano Jordi Doce. A estos volúmenes ya anotados, se han unido Decreación (2014) y Eros: poética del deseo (2015), lo que da cuenta, al cabo, de la vigencia y admiración que esta escritora sigue suscitando en nuestro país. Leer más…





