
Cuentan que un resignado Rimski-Kórsakov, obligado a viajar a París luego de interminables negativas y ya resignado, escribe una postal a su empresario donde le dice “si vamos, pues vayamos, le dice el loro al gato que le arrastra por la cola escaleras abajo”.
En “El ruido del tiempo”, breve, fascinante y terrible novela de Julian Barnes (Anagrama, Mayo 2016), donde el autor reconstruye la vida del gran compositor ruso Dmitri Shostakóvich, sostiene que el músico había llegado al ocaso de su vida sintiéndose como el loro de Kórsakov, permanentemente arrastrado golpeando la cabeza contra los escalones, por parte de un gato todopoderoso, vesánico, omnipotente y omnipresente, dispuesto a someter a todos los loros nacidos y por nacer. Por las buenas si fuere posible, o por las malas aún mejor. Afanado en el delirio de hacer que los loros se arrancaran las plumas y caminaran a cuatro patas para parecerse al Gato mayor. Leer más…