
Según Primera Plana, de Nueva York, «Rigo Peralta es uno de los pintores que cuenta mayor reconocimiento y notoriedad en la comunidad artística latina de los Estados Unidos. Emigró a la ciudad de Nueva York, en 1989 y desde entonces ha venido acumulando éxitos en una fecunda trayectoria que lo ha llevado a exponer sus obras en prestigiosas galerías y museos de la Unión Americana y otros países. Su prolífica producción pictórica le ha abierto los espacios de quince exposiciones individuales en los Estados de Pensilvania, Nueva York y New Jersey. Además de la República Dominicana y Costa Rica, entre los años 2004 y 2015. También ha realizado veinticuatro colectivas que incluyen galerías de España, La Florida y Georgia, desde 1997 hasta el 2015. Ha recibido muchos premios y honores entre los que se destacan; Orden al Mérito Ciudadano, Primer Premio de la Sociedad Internacional de Artistas Experimentales, y en el 2003 tuvo el honor de ser el primer artista dominicano invitado a la Casa Blanca por el Presidente George Busch. La legislatura del condado Nassau le otorgó un reconocimiento y el alcalde de Miami, Joe Carollo le reconoció con el Certificado al Mérito.(…) Recién la revista Art Business News, lo incluyó en la lista de los 40 artistas más sobresalientes de los Estados Unidos en el 2015. “Esto me hace cada día más orgulloso de ser de San José de las Matas, un pueblo pequeño que ha parido un gigante”, dijo Peralta».
¿Dirías que tu obra es como una nueva constelación mitológica?
Sí trato de crear mi propia ruta, de inventarme un mundo muy adaptado a mis creencias caribeñas salpicadas con mis conocimientos generales de la vida y mis vivencias.
¿Tu origen dominicano en qué medida te influyó en tu concepción creativa?
En todo básicamente, porque tengo mis raíces muy plantadas en mi terruño y de ahí nacen muchas fantasías que se convierten en un lenguaje pictórico, al igual que mi variada paleta de colores.
¿Hay como una traslación de imaginarios de ciencia ficción o tus trabajos no tienen esa vocación?
Bueno desde niño siempre me ha fascinado las películas de la ciencia ficción, pero creo que en mi trabajo tiene una genética tan extraña que trasciende la ciencia ficción, creo que en el viaje visual que yo ofrezco a través de mi discurso visual se va más allá de la ciencia ficción.
¿Tu propósito es formular una nueva opción estilística o es un hallazgo en el que tienes que profundizar ramificándolo en otras alternativas posteriores?
Mi propósito, y creo que el de cualquier artista, es construir un nuevo código dentro del arte, que ese A. D. N se convierta en un sello que garantice el éxito de mi carrera, pues si no traigo algo nuevo al mundo del arte, ¿entonces cuál es la razón de existir?
¿Este cúmulo de inspiraciones en qué medida es simbólico?
En la medida en que el espectador comienza su recorrido visual empiezan a surgir los cuestionamientos. Y estos se convierten en símbolos descifrables no a simple vista, sino cuando usted empieza a explorar mis piezas desde un punto de vista más profundo.
Por último, ¿pesimismo u optimismo?
Gottfriend Wilhelm, en su ensayo de teodicea sobre la bondad de Dios, citaba esta frase, según la cual el mundo en que vivimos es el mejor de los mundos posibles (lo que pasa es que no son muchos los que lo saben). «