Los vínculos entre cine y literatura en Luz de la memoria de Lourdes Ortiz

Sobre la narrativa de Lourdes Ortiz

Claire Laffaille
Doctora de Pau (Uppa) bajo la dirección de Dolores Thion Soriano-Mollá.

Claire Laffaille, Doctora de Pau (Uppa).

Claire Laffaille, Doctora de Pau (Uppa).

En un congreso en Jaca en 2011, Lourdes Ortiz insiste en la importancia que tuvo el cine en su vida. Subraya incluso su carácter formador para una generación como la suya que vivió bajo el yugo del franquismo1. Este enriquecimiento cultural de la escritora madrileña se plasma en sus novelas. El estudio detenido de Luz de la memoria, permite desvelar la influencia del cine en su primera obra publicada y da indicios de cómo se comunican cine y literatura.  Con ese fin, el estudio se centrará en los elementos textuales relativos al cine (citas, alusiones, imágenes), mencionados en Luz de la memoria entre los cuales destacaremos las referencias al mundo cinematográfico y el empleo de una terminología cinematográfica. Este estudio pretende mostrar en qué medida el mundo cinematográfico permite enriquecer la trama narrativa de Luz de la memoria.

Antes de adentrarnos en la novela Luz de la memoria, es necesario entender el porqué de la aparición del cine en la literatura. En la literatura europea, la influencia del cine, como dice Bloch-Michel2, se plasma en el nouveau roman francés. Bloch-Michel explica que el fenómeno consiste en que “ciertos escritores se han puesto a pensar sus obras en términos de cine.” De ese modo, asistimos a un cambio consustancial: “el cine impuso a la novela, en lugar de la tradicional visión novelesca, una visión cinematográfica”3. El cine enriquece la novela.

En su libro Literatura y cine, Francisco Gutiérrez Carbajo habla de la lengua del cine: “la lengua del cine es un instrumento de comunicación doblemente articulado y dotado de una manifestación consistente en la reproducción audiovisual de la realidad.”4 Lourdes Ortiz quiere dar una impresión de realidad en Luz de la memoria a la hora de restablecer una historia distinta a la historia oficial. Así pues, en Luz de la memoria, la escritora ofrece un testimonio histórico de una generación frustrada por la Transición. La autora consigue añadir al tema referencias cinematográficas del periodo que ayudan a contextualizar los acontecimientos y son elementos indisociables de la historia, de la identidad misma de los personajes.

En Luz de la memoria, es interesante analizar el texto para ver en qué medida los términos cinematográficos introducen la lengua del cine, proponen una visión cinematográfica, basada en imágenes, y producen una impresión de realidad.

A continuación empezaremos el estudio del texto de Luz de la memoria.  Ante todo, al principio de la novela chocamos con una alusión directa a la película de los años 60 de Peter Brook, en la que uno de los personajes lleva un tricornio napoleónico. La mención de un traje de este periodo y la acción imaginada por el narrador sumerge al lector en una escena surrealista: “esperas ver las damas escoltadas revoloteando sobre las mesas”5. En este caso, la influencia del cine permite al narrador, Enrique, crear un desfase. Enrique yuxtapone los personajes de la vida real con los personajes del cine. Aquí es el enfermero, de la clínica donde ha ingresado el protagonista, que acaba convirtiéndose en personaje de una película. Enrique lo considera como un verdadero verdugo y por eso la imagen del enfermero es sustituida por la de un personaje con traje napoleónico, un personaje despiadado que obedece órdenes. Vemos cómo los sentimientos del narrador se expresan de manera implícita en forma de alusiones cinematográficas. La visión cinematográfica propuesta por el narrador permite al lector imaginarse al personaje y, al mismo tiempo, entender los sentimientos que le mueven.

Enrique tiene una vida, como la autora, que gira en torno al cine y eso le lleva a mezclar realidad y ficción pero también a inventar guiones: “De todas formas, chocamos de nuevo con la indecisión al llegar al The End” “(…) demasiado simple, a lo Godard, pero a la española, que siempre es más cutre, que así no se pueden acabar las novelas”6. En estas frases se nota el vínculo establecido por el narrador entre la literatura y el cine. Las producciones novelísticas y el cine de Godard forman parte de un conjunto más grande, el de la creación artística en general. También se intuye una apertura a nivel internacional, ya que los personajes no solo conocen a  Godard, director franco-suizo, perteneciente a La Nouvelle Vague, sino que también utilizan la expresión The End marcando así la importancia del cine anglófono en España.

En Luz de la memoria, los personajes citan también réplicas cultas del cine. De ese modo, el texto reproduce las secuencias cinematográficas: « te gustaría decir como en las películas americanas, como en los telefilmes, « no tengo nada que alegar, entiéndase con mi abogado ».7 Las películas, para el protagonista, parecen construir su identidad y una falsa realidad que no hará sino adelantar su caída final. El narrador se ve a sí mismo con el distanciamiento que impone la pantalla. Algunas veces, parece abrumado por la ficción que las películas crearon en su espíritu. De hecho, piensa que la realidad fue inspirada por las películas, que la ficción y la realidad se confunden: «Nunca pensaste que la realidad imitara a las películas. »8 Esta confusión e inversión es debida a la influencia que cobró el séptimo arte para toda una generación que, como dice la escritora madrileña, se construyó gracias al cine, único refugio durante la dictadura.

En Luz de la memoria, vemos que el mundo del cine permite vincular los personajes a una realidad concreta (Godard), dar una impresión de realismo. Además, las referencias cinematográficas proporcionan al lector un acercamiento a la psicología de los personajes. Este estudio evidencia la interdependencia que existe, para Lourdes Ortiz, entre lo novelesco y lo cinematográfico y también entre los personajes y el cine.

Si continuamos el estudio, nos percatamos de que la novela no cuenta solo con referencias cinematográficas sino que se suman a ella los códigos del desarrollo fílmico. A menudo Lourdes Ortiz, en otras novelas como La fuente de la vida, recurre al fenómeno de la ekphrasis y en Luz de la memoria presenta una visión cinematográfica. En esta novela, la autora privilegia una descripción visual (economía descriptiva) y acude a los conocimientos cinematográficos de un lector coetáneo. Ahora bien, en Luz de la memoria, recurrir al cine como elemento interartístico9 permite a la autora dirigirse a un público quizás más joven.

La visión presentada mediante los términos relacionados con el cine añade detalles a nivel narrativo. Esos detalles se plasman en lo relativo al lugar, al encuadre de los personajes (plano medio, plano corto, primerísimo plano…), a la puesta en escena, al montaje (narrativo con flash-back) y a los movimientos de cámara. Son elementos que pueden resultar familiares para el lector aficionado al cine y que permiten visualizar rápidamente la escena. Este estudio presentará a continuación algunos ejemplos relevantes sacados del texto.

Tomemos el ejemplo de la clínica, en la que teníamos antes al enfermero protagonista de una película. Las paredes de la clínica se parecen a un decorado de cartón piedra10 según el narrador. La expresión “cartón piedra” traduce al mismo tiempo la artificialidad del lugar (limpio, aséptico) y lo relaciona directamente con el mundo cinematográfico. En Luz de la memoria, vemos cómo el contacto asiduo del protagonista con el cine influye en su manera de describir el mundo que lo rodea.

Si seguimos con el análisis, la clínica y los otros lugares permiten distinguir el pasado y el presente del narrador11, son referentes espacio-temporales y su aparición puede estar vinculada a la técnica del fundido encadenado. Es una técnica que consiste en hacer desaparecer paulatinamente una imagen mientras otra se yuxtapone: « las paredes blancas disolviéndose se reconstruyen ahora en otro contexto ya no blanco sino beige. »12

El mecanismo de la memoria, eje central de la novela anunciado en el título, funciona de la misma manera. Según Francisco Gutiérrez Carbajo: “la literatura que cuenta con los procedimientos para expresar los diversos matices temporales, recurre al flash-back porque le interesa plasmar lo más fiel posible un mundo fragmentario y discontinuo.”13 Y añade: “La sintaxis del cine no utiliza más que un tiempo y uno modo: el presente y el indicativo. Por eso, el relato cinematográfico se ha visto obligado a recurrir al procedimiento del flash-back para expresar el pasado.”14 En Luz de la memoria, Lourdes Ortiz utiliza el flash-back porque son hechos pasados remitidos al presente.

Vemos que Lourdes Ortiz en Luz de la memoria, intenta describir el mecanismo de la memoria. Para ello, recurre a la cultura cinematográfica, una cultura de imágenes y movimiento.

Junto a la técnica del fundido encadenado, Lourdes Ortiz hace referencia a los planos, para guiar al lector e imitar el cine:

Es de noche (…) A la derecha, tras el campo en barbecho que aparece en primer plano, puede distinguirse un pueblecito. (…) Fundido y cambio de plano. Ahora primer plano de los soldados (…). (…) la cámara les sigue: pasean por el pueblo y fuman.15

La abundancia de términos técnicos convierte al lector en espectador y favorece el paso de la literatura al cine. Relacionada con los planos, surge a menudo la palabra “cámara”.16 Además cuando se añade el adjetivo « lenta » a la palabra cámara se alude a un efecto visual que traduce una disminución de velocidad, y aumenta, de ese modo, el impacto visual o emocional de la secuencia fílmica. En este caso, no puede ser un efecto visual sino una voluntad por parte de la autora de recurrir a la participación del lector. En Luz de la memoria, la autora impone el ritmo de la trama narrativa gracias a su anclaje fílmico.

Lourdes Ortiz en Luz de la memoria intenta imitar los movimientos de cámara con el cambio de punto de vista en la narración (interno/externo), el empleo de la segunda persona del singular y de la primera como lo demuestra este ejemplo: « Atraviesas el patio. Enrique ha atravesado el patio sin mirar a los lados, (…) Entra en el almacén de vinos (…) »17 La descripción se centra en el lugar en el que se mueve el protagonista. El punto de vista permite el encuadre del personaje, picado o contra picado, travelling. El empleo del punto de vista externo favorece la posición de dominación del espectador y sirve para mostrar un plano de conjunto colocando al personaje en el decorado.

Respecto al decorado, el narrador concede mucha importancia a la puesta en escena, todos los detalles cuentan: « las luces, tan agudas, la música, la cara placida de Pilar, el gesto de Eduardo (…) »18. Los detalles visuales pero también auditivos permiten al lector-espectador disfrutar e impregnarse del ambiente.

Aunque a veces implícitas, estas referencias al cine, como el montaje, los movimientos de cámara, los planos y la puesta en escena aparecen en la escritura de Lourdes Ortiz. Este tipo de literatura, producto de la influencia del cine, muestra una voluntad de mimetismo (de enriquecimiento literario). Las características como la economía descriptiva, la integración de la pantalla en la literatura gracias a referencias o alusiones, crean una complejidad a nivel estructural y requiere de una lectura altamente participativa.

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Bibliografía

Bloch-Michel, J. La « nueva novela ». Madrid : Guadarrama. 1967, p.104.

Calvo Carilla, José Luis. El relato de la Transición. La Transición como relato. Ed Prensas de la Universidad de Zaragoza, Zaragoza, 2013, p. 286.

Guillén, Claudio. Entre lo uno y lo diverso. Introducción a la literatura comparada. Barcelona, 1985, pp. 129-130.

Gutiérrez, Carbajo, Francisco. Literatura y cine. Ed : UNED, Madrid, 1993, pp.23-129.

Ortiz, Lourdes. Luz de la memoria. Ed Akal, Madrid, 1986, pp.11-182.

Notas del artículo

  1. Calvo Carilla, José Luis. El relato de la Transición. La Transición como relato. Ed Prensas de la Universidad de Zaragoza, Zaragoza, 2013, p.286«  Aguna vez escribí que mi generación estaba hecha por el cine. Modelada por él. (…) Y el cine nos traía imágenes e ideas de otros mundos, otras formas de ver, el cine nos educaba »
  2. Bloch-Michel, J. La « nueva novela ». Madrid : Guadarrama. 1967, p.104
  3. Ibid., p. 104
  4. Gutiérrez, Carbajo, Francisco. Literatura y cine. Ed : UNED, Madrid, 1993, p.23.
  5. Ortiz, Lourdes. Luz de la memoria. Ed Akal, Madrid, 1986, p. 13
  6. Ortiz, Lourdes. Luz de la memoria, op.cit., p.182
  7. Ibid.,  p.75
  8. Ibid.,  p.13
  9. Guillén, Claudio. Entre lo uno y lo diverso. Introducción a la literatura comparada. Barcelona, 1985, pp. 129-130.
  10. Ortiz, Lourdes. Luz de la memoria, op.cit., p .65 « Los ojos vendados y el muro blanco al fondo, preparado y encalado como un decorado de cartón piedra »
  11. Ibid., p. 42 « las paredes de baldosín blanco vuelven a adquirir sus propios contornos »
  12. Ibid., p. 36 « las paredes blancas disolviéndose se reconstruyen ahora en otro contexto ya no blanco sino beige »
  13. Gutiérrez, Carbajo, Francisco. Literatura y cine. op.cit., p.129
  14. Ibid., p .129
  15. Ortiz, Lourdes. Luz de la memoria, op.cit., p. 11 « las formas se suceden ante tus ojos con una rapidez de película en cámara lenta »
  16. Ibid., p. 69
  17. Ibid., pp.60-140 “el Enrique amoroso como para el Enrique juez que puede contemplarles desde arriba”.
  18. Ibid., p.171