Lourdes Ortiz

Dossier

 

Lourdes Ortiz es, curiosamente, un nombre que no suena mucho en esos escenarios de falsos oropeles en los que se ha convertido — por obra y gracia de ese “Poderoso Caballero Don Dinero” — buena parte de la literatura española actual. Sin embargo, para quienes seguimos las letras españolas más allá de los modismos y las falsas glorias que crea el mercado del libro, decir Lourdes Ortiz es hablar de una autora cuya repercusión pública e intelectual es considerable en el terreno de la narrativa, la ensayística, el periodismo e, injustamente en menor medida, el teatro. Su nombre, en simples y llanas palabras, es sinónimo de calidad, de consagración a ese sacerdocio que es la literatura, de respeto a la creación y al sencillo pero siempre difícil arte de escribir.

Alguien más conocedor del aporte de Lourdes, el también escritor Daniel Sarasola, ha escrito sobre ella:

Cuando pienso en la obra de Lourdes Ortiz se me antoja como un edificio multiforme y laberíntico, plagado de estancias cinceladas en todas las texturas, de los tamaños más variados: desde las más angostas de sencillez calculada, que ventilación al mundo reclaman, hasta las más espaciosas y francas de abiertos ventanales por las que la realidad avasalla a raudales. Todas ellas habitadas por criaturas – hombres y mujeres- en combate sin tregua con las sombras, más o menos contentos con su cárcel, según consigan sacudirse la angostura de la piel, alejar más o menos los tabiques de convenciones y reglas impuestas que oprimen su cuerpo o esclavizan su espíritu, para ganar poco a poco prestancia y gallardía hasta enseñorearse serenamente de su prisión (física o mental), iluminándola al fin en diferentes grados de incandescencia.

Más adelante, haciendo referencia a esa siempre rara conexión entre el escritor y sus criaturas, es decir, en este caso entre Lourdes Ortiz y esa fauna que habita sus historias, agrega Sarasola:

Criaturas de todo pelaje y condición habitan estos textos -que invierten moldes de escritura y juegan con el mestizaje- y otros que me dejo en el tintero. Pero todas ellas transitan buscando luz por este laberinto con un hilo de Ariadna común, trenzado en los tejemanejes del poder político, (que se sirve de sus aliados tradicionales: la religión mal entendida para aherrojar voluntades y el poder económico, que alienta “guerras convenientes” y pulveriza derechos fundamentales), en el amor y el erotismo como fuerzas duales que pueden crear o destruir, en la búsqueda de la belleza o en la lucha por la igualdad real entre hombre y mujer y el respeto a todas las opciones sexuales.

OtroLunes se siente honrada de poder publicar este breve dossier dedicado a Lourdes Ortiz, una escritora sin dudas imprescindible en el panorama literario español. Agradecemos la propuesta que nos hiciera el escritor y periodista  Lorenzo Rodríguez Garrido de mostrar a nuestros lectores este acercamiento a la obra de esta creadora  pero, especialmente, la invaluable implicación de Daniel Sarasola en esta locura de honrar a quien honra merece. Sin él, este dossier no existiría.

Amir Valle
Director General

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