

Pienso que los diarios debieran incluir más caricaturas y "humor editorial", no sólo en la página editorial, sino acompañando noticias y temas. Creo que es una gran manera de poner valor agregado en la cobertura, y ofrecer otro punto de entrada adicional a los contenidos. Esto es muy común en los diarios ingleses, que además tienen un pool de varios caricaturistas por diario, cada uno con una identidad muy definida.
Incluso cuando es fome, Hernán Vidal (Hervi) me parece divertido. Lejos mi favorito. Imposible olvidar su genial talento para ridiculizar a Pinochet cada día en La Época. De sólo recordar la clásica situación del dictador -de quien sólo vemos sus piernas cruzadas- escuchando las sandeces de un colaborador incompetente, me vuelve a hacer sonreír.
Debieran abrirse más espacios para nuevas plumas (o scriptos). Hervi y Jimmi Scott son muy buenos, pero a la vez son muy pocos para tanto surrealismo en nuestro mundo noticioso cotidiano.