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"Cuando leí La flaqueza del bolchevique, que Lorenzo había presentado al premio Nadal del que yo era jurado, me di cuenta inmediatamente de que estábamos ante un escritor que no había hecho sino comenzar un largo y poderoso camino. Aquel vaticinio que desgraciadamente no se acompañó con el Premio en aquella ocasión por más que yo hice todo lo que estaba en mi mano para que lo consiguiera, se ha cumplido, y hoy tenemos ante nosotros un autor, cargado de premios, pero sobre todo con una obra de amplio espectro sobresaliente en cada uno de los haces de un arco que va desde la novela histórica hasta la que profundiza en el análisis de los personajes como si con ello quisiera configurar el argumento, la historia. Un escritor que ha sabido alcanzar y mantener el prestigio y al mismo tiempo convencer al gran público de que lo que escribe, responda o no a la realidad, es cierto, y por lo tanto creíble. Uno de los grandes talentos de los mejores novelistas”.
Escritora (Barcelona, 1933) Antes de dedicarse a escribir fundó la Editorial La Gaya Ciencia y fue traductora en las Naciones Unidas. Ha ganado los premios Nadal, Ciutat de Barcelona, Planeta y Grandes Viajeros, y ha sido Directora de la Biblioteca Nacional. Por su trayectoria ha recibido la Creu de Sant Jordi y la República Francesa la nombró Chevalier de la Legión d’Honnneur.
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Uriel
Quesada
Con el tiempo y la experiencia he desarrollado cierta habilidad para percibir el momento en que asuntos de género se intersecan con formas de poder, especialmente si en ese cruce saltan chispas de discriminación u homofobia.
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Amir
Valle
Me mira y me dice que su padre murió creyendo que los tiempos de Hitler fueron mejores. Un disparate, piensa ella, y yo me digo, sin comentárselo, que es mucho más que un disparate, casi como una blasfemia, o un crimen. Su padre, confiesa, es uno de esos muchos alemanes y personas de otras partes del mundo que pretenden desconocer el holocausto nazi.
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Alejandra
Costamagna
La compañía catalana del Teatro Lliure acaba de estrenar en Chile 2666, basada en la monumental novela póstuma de Roberto Bolaño. ¿Qué hacer con las 1125 páginas del libro? ¿Cómo resumir las cientos de microhistorias contenidas en las cinco partes de la novela? ¿Cómo trasmitir la perfección que a ratos alcanzan los fragmentos [...]
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Elidio la torre
lagares
Esta novela celebra la muerte y los muertos —y un cadáver es un cadáver es un cadáver— como una inevitabilidad de la vida. Aquí todo caduca: los sueños, la realidad, el amor, el sexo, la vida y los actos.
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Edmundo
Paz Soldán
La filósofa Hélène Cixious intentó capturar la esencia de Lispector a través de comparaciones: "Si Kafka fuera una mujer; si Rilke fuera una escritora brasileña judía nacida en Ucrania; si Rimbaud hubiera sido una madre, y hubiera llegado a cumplir cincuenta años, si Heidegger hubiera sido capaz de dejar de ser alemán… En este ambiente escribe Lispector".
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Ladislao
Aguado
Mi país no existe. Existe, eso sí, una isla llamada Cuba y avecindada en las aguas poco clementes del Mar Caribe. Por lo demás, cualquier trámite no pasa de ser un asunto más entre la geografía y yo.
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León
de la Hoz
Sí, el mundo está de cabeza y en tiempos de crisis —¡santa palabra!— los gobiernos, ya sean de izquierda o derecha, amparan su incapacidad en lo políticamente correcto y demagógico que es "lo social". Sin ir más lejos y salvando las distancias Franco lo hizo en España. En Cuba eso es un dogma y también todo está de cabeza, sólo que desde hace tiempo...