

Página 1
Después de leer las estupendas novelas protagonizadas por Bevilaqcua y Chamorro volví a creer que el género negro en España podía distinguirse. Confundido a menudo con la fácil anécdota policial, ha recibido de Lorenzo una inyección de frescura que, sin embargo, no oculta en absoluto la hondura y la grandeza que da haber leído a los clásicos. Yo escucho a Hammett en los diálogos francos y directos; o a Chandler en los vericuetos emocionales que complican a los personajes. Hay un aire de moderna fatalidad en todas sus novelas, incluso en las más cómicas, como ocurre con el buen género negro, que hace que desde la lectura de la primera página uno advierta el Destino aguardando a cada uno de los personajes que las pueblan.
(Madrid, 1970) Licenciada en Sociología. Es escritora y actualmente ejerce como coordinadora de varios cursos de narrativa corta y novela en los talleres de escritura creativa Fuentetaja.Entre otros, ha recibido los premios NH de relato 2002, Casa de América de Narrativa 2003, Cajamadrid de Narrativa 2004, Ateneo Joven de Sevilla de novela 2005, Lengua de trapo de novela 2008. Es autora de los libros Noctámbulos (Lengua de Trapo, 2003), IV Premio Casa de América; Compañía (Lengua de Trapo, 2004), II Premio Caja Madrid; Calor de Hogar, S.A. (Algaida, 2005),X Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla; Alianzas duraderas (Lengua de Trapo, 2007). La mujer calva (Lengua de Trapo, 2008) XIV Premio de novela Lengua de Trapo.
Por
Uriel
Quesada
Con el tiempo y la experiencia he desarrollado cierta habilidad para percibir el momento en que asuntos de género se intersecan con formas de poder, especialmente si en ese cruce saltan chispas de discriminación u homofobia.
Por
Amir
Valle
Me mira y me dice que su padre murió creyendo que los tiempos de Hitler fueron mejores. Un disparate, piensa ella, y yo me digo, sin comentárselo, que es mucho más que un disparate, casi como una blasfemia, o un crimen. Su padre, confiesa, es uno de esos muchos alemanes y personas de otras partes del mundo que pretenden desconocer el holocausto nazi.
Por
Alejandra
Costamagna
La compañía catalana del Teatro Lliure acaba de estrenar en Chile 2666, basada en la monumental novela póstuma de Roberto Bolaño. ¿Qué hacer con las 1125 páginas del libro? ¿Cómo resumir las cientos de microhistorias contenidas en las cinco partes de la novela? ¿Cómo trasmitir la perfección que a ratos alcanzan los fragmentos [...]
Por
Elidio la torre
lagares
Esta novela celebra la muerte y los muertos —y un cadáver es un cadáver es un cadáver— como una inevitabilidad de la vida. Aquí todo caduca: los sueños, la realidad, el amor, el sexo, la vida y los actos.
Por
Edmundo
Paz Soldán
La filósofa Hélène Cixious intentó capturar la esencia de Lispector a través de comparaciones: "Si Kafka fuera una mujer; si Rilke fuera una escritora brasileña judía nacida en Ucrania; si Rimbaud hubiera sido una madre, y hubiera llegado a cumplir cincuenta años, si Heidegger hubiera sido capaz de dejar de ser alemán… En este ambiente escribe Lispector".
Por
Ladislao
Aguado
Mi país no existe. Existe, eso sí, una isla llamada Cuba y avecindada en las aguas poco clementes del Mar Caribe. Por lo demás, cualquier trámite no pasa de ser un asunto más entre la geografía y yo.
Por
León
de la Hoz
Sí, el mundo está de cabeza y en tiempos de crisis —¡santa palabra!— los gobiernos, ya sean de izquierda o derecha, amparan su incapacidad en lo políticamente correcto y demagógico que es "lo social". Sin ir más lejos y salvando las distancias Franco lo hizo en España. En Cuba eso es un dogma y también todo está de cabeza, sólo que desde hace tiempo...