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Entre los autores de los que he aprendido más de técnicas de narración se encuentra Lorenzo Silva. Después de conocerle, se encuentra también entre las personas que respeto más, por su criterio, su nobleza y su generosidad a la hora de compartir sus ideas y sus conocimientos.
Publicamos primer libro en el mismo año, y desde entonces he seguido sus ensayos y sus artículos, quizás más que sus novelas, con auténtico interés. Estoy convencida de que su crecimiento como autor continuará sin pausa, y es fascinante presenciarlo en tiempo real.
(Bilbao, 1974) Debuta como escritora con Irlanda (Planeta, 1998). La novela fue galardonada con el premio francés Millepage (Seix Barral, 1999). Seis meses más tarde consiguió el Premio Planeta por su obra Melocotones helados (1999). Se convertía con veinticinco años en la ganadora de menor edad en la historia del galardón. Soria Moria, su última novela, (Algaida, 2007), obtuvo el premio Ateneo del Sevilla 2007. Nuevamente se convirtió en la ganadora más joven que posee este galardón. Colabora con varios medios de prensa nacionales, como Público, ADN, El Mundo, Onda Cero, (Julia en la Onda), así como en revistas como Yo Dona, Jano, o Psychologies. También ha trabajado como traductora literaria. Desde octubre del 2006 dirige su propia empresa E+F de nuevos conceptos culturales.
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Uriel
Quesada
Con el tiempo y la experiencia he desarrollado cierta habilidad para percibir el momento en que asuntos de género se intersecan con formas de poder, especialmente si en ese cruce saltan chispas de discriminación u homofobia.
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Amir
Valle
Me mira y me dice que su padre murió creyendo que los tiempos de Hitler fueron mejores. Un disparate, piensa ella, y yo me digo, sin comentárselo, que es mucho más que un disparate, casi como una blasfemia, o un crimen. Su padre, confiesa, es uno de esos muchos alemanes y personas de otras partes del mundo que pretenden desconocer el holocausto nazi.
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Alejandra
Costamagna
La compañía catalana del Teatro Lliure acaba de estrenar en Chile 2666, basada en la monumental novela póstuma de Roberto Bolaño. ¿Qué hacer con las 1125 páginas del libro? ¿Cómo resumir las cientos de microhistorias contenidas en las cinco partes de la novela? ¿Cómo trasmitir la perfección que a ratos alcanzan los fragmentos [...]
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Elidio la torre
lagares
Esta novela celebra la muerte y los muertos —y un cadáver es un cadáver es un cadáver— como una inevitabilidad de la vida. Aquí todo caduca: los sueños, la realidad, el amor, el sexo, la vida y los actos.
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Edmundo
Paz Soldán
La filósofa Hélène Cixious intentó capturar la esencia de Lispector a través de comparaciones: "Si Kafka fuera una mujer; si Rilke fuera una escritora brasileña judía nacida en Ucrania; si Rimbaud hubiera sido una madre, y hubiera llegado a cumplir cincuenta años, si Heidegger hubiera sido capaz de dejar de ser alemán… En este ambiente escribe Lispector".
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Ladislao
Aguado
Mi país no existe. Existe, eso sí, una isla llamada Cuba y avecindada en las aguas poco clementes del Mar Caribe. Por lo demás, cualquier trámite no pasa de ser un asunto más entre la geografía y yo.
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León
de la Hoz
Sí, el mundo está de cabeza y en tiempos de crisis —¡santa palabra!— los gobiernos, ya sean de izquierda o derecha, amparan su incapacidad en lo políticamente correcto y demagógico que es "lo social". Sin ir más lejos y salvando las distancias Franco lo hizo en España. En Cuba eso es un dogma y también todo está de cabeza, sólo que desde hace tiempo...