La función no ha terminado y otros poemas

Poesía

Eduardo Escalante Gómez

3-Eduardo-Escalante-Poesia-OtroLunes43Eduardo Escalante Gómez (Antofagasta, Chile, 1942) Licenciado en Lingüística y Literatura, Universidad de Chile, Magister en Ciencias Sociales, Universidad de Gales, Gran Bretaña. Es investigador, académico, ensayista y poeta. Ha publicado diversos artículos científicos en revista con referato en Chile, Argentina, Perú, Colombia, México, Nicaragua, España, también varios libros sobre investigación y estadística en Chile y Argentina. Ha sido incorporado a los sitios Arte Poética, Proyecto patrimonio cultural, escritores y poetas en español, letras.s5, Letras de Chile,  Poetas del siglo XXI, en los que se han publicado varios de sus poemas. Ha escrito cientos de poemas inéditos. Ha sido finalista en los concursos de Letras como espada (Toledo, España): II Certamen de Poesía “San Isidro Labrador” (2016), II Certamen Poesía “Tiempo Nuevo” (2016), I Certamen de Haikus Jorge L. Borges (2016).

–***–

 

Di

Di rendición. Di océano. Ciprés.
Cuadro de plata. Dicen verano.
Dicen verano a pesar de
tus ojos negros. Hermosura a pesar
de la oscuridad. Di que entenderías incluso aquello.
El día amanece sin disfraz. Escena sin tormento.
La calma en ti
como una gaviota extasiada en su mirada
preparando su zambullida.
Di silencio, el de las flores,
no sabemos si hablan con el cielo.
Mi interior se mantiene alerta
a ese otro camino opcional.
Cuidado, la sombra se esconde detrás
de las piedras. En esta época
los niños no conocen el cuco.

Anochece: un silbido armonioso ingresa por las rendijas de la casa.

 

–***–

:Evolución

Mientras ordeno las plantas del jardín,
en mis manos varias semillas.

Escucho el gemido de la tierra,
carraspea, le falta agua.

Con cada giro avanzo
invocando un nuevo movimiento,
a veces con un impulso algo musical,
otras, hacia adelante agotando algún
hilo emocional. Surgen fragancias en el aire.

Como en todo jardín al ojo de
las generaciones, prevalece un modo,
está allí como testigo de una especie de sí.

Observo aquello que se produce, nace y muere.
Un conjunto reluciente de una maravillosa
conversión de cosas me rodea.
En la tarde una mariposa de luz juega en el suelo,
sus diagonales están desgastadas en armonía con las líneas plisadas
del techo. Los patrones de la tierra y el cielo se combinan.

Una misma espiral de conjunción de cuán viejo pasado
muestra su renovación.

 

–***–

Estudios sociológicos

Ella abre su ventana,
respira aire natural, siente

con referencia a sus días
donde tanta muchedumbre
y su interior inquieto

recuerda bien la espera,
el turno no tenía explicación,

la indiferencia en los pasos,
no era necesaria una excusa
ni dedos compasivos,
no se altera el honor,

(es cuestión de historia:
imposible la ribera sin ribereña)

 

–***–

Los niños y el árbol de Saussure

Los hijos del desierto juegan alrededor de un árbol solo
no alcanza para un arco y meter goles
Los hijos de las inclemencias del tiempo juegan en medio de un bosque
la pelota se pierde, todos corren a buscarla.

Los hijos hablan, escriben enuncia algo desde su propio lenguaje.

Hoy lunes fue el examen.
Tema: los árboles

Un loro apoyado en las ramas de un árbol dice:
“un árbol es más que un árbol; las palabras no calzan con las cosas”

Se trata de cómo leo
a punta de cuchillo en una maleza ignorante de palabras
escucho viendo
las palabras nos envejecen o nos hacen brotar,
deshilachan nuestras soledades hasta vernos
juntos en una esquina

Leo desde el lenguaje la sucesión de amaneceres

Si no hallan el sol le llaman noche
Si no hallan la luna le llaman día

Ese fósil se dice perfecto, simétrico, dos en uno por los tiempos de los tiempos
aburre a mi ojo, aprieto los párpados y me divierto en lo oscuro
el signo no es suficiente para comprender lo visto
se lee para reinventar una vida humana

En el examen sinónimos y antónimos no fueron suficientes.

 

–***–

La función no ha terminado

Aquí, ahora con mi antorcha,

una pulsación, no en un momento oscuro,
como todos: suposiciones, dudas, misterios.

[TODO DENTRO]

Tal vez cansancio,

cada fragmento de piel repleto, lo visto,
lo que la espalda ha sostenido.

Todavía mirar más imperfectos,

tantos objetos de deseo con distinta textura y espesura,
no se abren sobre sí mismos sin nosotros.

No quiero apartar mi vista, quiero atravesar mi

falso para comprender mi real (eso que no es todo),
seguir cautivo de lo frágil,
así sea con entusiasmo o aburrimiento.

Por el momento, con los obstáculos del viento,

el frenesí de los insectos,
amar sin giros equivocados,
el silencio que apaga el silencio.

Esperar el finito se anuncie

y las metáforas se disuelvan.

[TODO DENTRO]