Pedro R. Monje Rafuls

Un dramaturgo cubano en Nueva York

Waldo González López

Conocí al creador Pedro R. Monge Rafuls en el recordado Congreso «Teoría y práctica del teatro cubano del exilio: celebrando a Virgilio» que —realizado en la Universidad de Miami (enero, 2012) bajo la organización y dirección del dramaturgo y ensayista cubano Matías Montes Huidobro, y del Instituto Cultural «René Ariza», presidido por el también novelista y poeta— homenajeó en su centenario al gran autor dramático cubano y asimismo valioso narrador y poeta, y en cuya justa conmemoración, participaron escritores y académicos de Francia, Costa Rica y varias ciudades de los Estados Unidos, entre ellas Miami.

Gracias a su carácter de cubano rellollo y su habitual bonhomía, enseguida conectamos Pedro y yo, como me sucedió con el resto de los dramaturgos cubanos del exilio allí presentes, con los que amisté y nos hicimos fotos-recuerdos del importante evento, primero en el que participaba este crítico (llegado a Miami solo meses atrás, en julio del 2011) y en el que, gracias a la invitación del mejor conocedor del teatro de las dos orillas: Montes Huidobro, di lectura a mi ensayo sobre la dramaturgia de la también actriz y cantante Cristina Rebull, de la que yo había incluido su luego exitosa pieza El último bolero, en mi volumen Cinco obras en un acto. Teatro cubano de fin de siglo (Editorial Letras Cubanas, 2001)

Justamente, en el 2011, el dramaturgo había sido homenajeado en la Feria del Libro de New York, inaugurada con una charla del cubano sobre su trayectoria y dedicación al estudio y la difusión del teatro latino en los Estados Unidos, y al día siguiente la presentación de todos sus libros.

Mas, ya poseía otras distinciones el creador. En 1994, su obra Nadie se va del todo (1991) inauguraría el programa «El autor y su obra» en el Festival de Cádiz, en España, antes traducida al alemán. Y es que, como dramaturgo, su valiosa creación escénica incluye varios estilos que, en amplio haz, reúne comedia, humor negro y drama, con los que ha tratado numerosos temas, aunque su preocupación especial ha sido la situación generada por la inmigración de latinoamericanos y la de los marginados en una urbe como New York.

Sobre su dramaturgia, se ha subrayado la búsqueda del autor de la relación directa entre las técnicas tradicionales y las nuevas prácticas que circunscriben la imagen y los efectos visuales, tanto como una experimentación de escritura cinematográfica-teatral.

Sus piezas han sido traducidas a varios idiomas y su monólogo Trash, escrito originalmente en inglés, integra el repertorio del grupo londinense Escape Artists, en Cambridge, Inglaterra.

Monge Rafuls, quien también ha sido productor de obras Off-Broadway, integró en 1999 el reducido grupo de personalidades de todo el mundo, seleccionadas por la madrileña Casa de Américas, para analizar la situación del teatro universal.

Asimismo, en 2008, recibiría el Premio «René Ariza», en Miami, y el Premio «Candilejas» durante el Festival del mismo nombre, en New York, ambos reconocimientos por su trayectoria en el teatro.

En una entrevista (publicada en Cubaencuentro, 2012) por mi colegamigo, el poeta y narrador cubano Félix Luis Viera, residente en Miami), Pedro confesaría que, nacido en el Central Zaza, Placetas, Villa Clara, en 1961 escaparía de Cuba en un bote y, tras vivir en Tegucigalpa, Honduras, y en Medellín, Colombia, se radicaría en los Estados Unidos.

Ya aquí, en Chicago, cofundó el Círculo Teatral de esa ciudad, el primer grupo escénico en español del Medio Oeste norteamericano. En 1977 creó OLLANTAY Center for the Arts, en New York y, en 1993, OLLANTAY Theater Magazine, revista bilingüe dedicada al estudio y la difusión del teatro latino en los Estados Unidos.

Mas, en 1991 devendría el primer creador latino en obtener el Very Special Arts Award, en la categoría «Artist of New York», otorgado por el Kennedy Arts Center de Washington, en colaboración con el entonces alcalde de New York, Premio que recibió por su comedia Noche de ronda, presentada Off-Broadway en tres producciones distintas en menos de un año y repuesta en 2003.

Monge Rafuls ha creado importantes seminarios de teatro, ciclos de conferencias, exposiciones, recitales, etc. En 1994, su obra Nadie se va del todo (1991) inauguró el programa «El autor y su obra» en el prestigioso festival de Cádiz, España; fue estrenada en París, el 27 de junio de 2009. Varias de sus piezas han sido producidas Off-Broadway o en teatros regionales de los Estados Unidos.

Su vida artística —que constituye una apasionante, extensa e intensa historia— sería reconstruida en el importante volumen Identidad y diáspora: El teatro de Pedro R. Monge Rafuls, coordinado y editado por Elena M. Martínez y Francisco Soto, e impreso por Aduana Vieja Editorial (Valencia, 2014). «La dramaturgia surgió en mí como una atracción en los Estados Unidos, sobre todo después de ver muchas obras en Brodway y Off Brodway. De pronto me vi escribiendo porque deseaba decir algo con la aspiración de verlo vivo en el escenario», declararía Monge en una extensa entrevista que cierra este importante libro.

Su teatro, además, se estudia en cuatro universidades de los Estados Unidos, en la Universidad Central de Caracas y en la de Valencia, España, como en la Escuela Superior de Estudios Teatrales de Envigado, Colombia. Sus textos han aparecido en varias antologías latinoamericanas, en dos alemanas y en la segunda de teatro latino de los Estados Unidos, por TCG, la editorial teatral más importante de la Unión Americana.

 

Aventuras y desventuras de un exiliado cubano

De familia furibunda antibatistiana, asimismo le confesaría a Viera que su padre, abuelo y tíos tuvieron muchas esperanzas en la lucha armada de Fidel Castro, pero, como tantos, pensaban que era un proceso revolucionario humanista-cubano, por lo que ambos trabajaron para ello.

En 1959, el futuro teatrista tenía dieciséis años y había vivido la beligerancia contra Batista plenamente, pues residía en Placetas, al pie de la Sierra del Escambray. Dos años después, a los dieciocho, se percata de que «aquello» era una dictadura peor que la anterior, pues al pueblo le estaba limitando las libertades y se vivía con miedo porque dividían y convertían en enemigos a los cubanos.

Realmente, le agobiaba todo lo que veía y experimentaba. Quizás no estaba muy consciente de lo que significaba dejar Cuba, pero no podía vivir en aquel sistema agobiador. Había leído y oído del comunismo; sabía que ningún país que estaba bajo las garras de ese sistema se había liberado. Pronto decidiría salir de Cuba.

Desde su partida, viviría en varias ciudades y países, pues ya en Miami, se iría a estudiar a Honduras y de Tegucigalpa pasaría a Medellín, Colombia, permanencia que considera importante en su vida, pues llegó casi de muchacho y saldría como un adulto joven hacia Chicago, toda vez que su padre había logrado salir de Cuba —su madre murió sin conseguirlo— y en la década de 1970 se mudó a New York, a la que, por el amplio y complicado periplo de su trayectoria, no le fue difícil adaptarse a vivir en la capital del mundo, a la que considera su ciudad.

Así las cosas, allí comenzaría a presentar su trabajo, cuando ya había cumplido cuarenta años, sin previa experiencia, ya que en su pubertad y juventud había leído novelas y cuentos, y a partir de los veinticinco comenzó a leer mucha dramaturgia, y a ver magníficas puestas en escenas estadounidenses.

Se iniciaría con dos comedias, que nunca mostró a nadie, hasta que, en una ocasión, bastante cohibido, se las mostró al dramaturgo mexicano Hugo Argüelles, el maestro del teatro de humor negro, quien quedó entusiasmado con su manejo de los temas y el diálogo. Argüelles, pues, fue quien lo guio en la técnica de la escritura teatral. Desde entonces, ha concebido más de veinte obras, entre breves, de dos actos y algunos monólogos, uno de ellos en inglés, Trash, por cuyo amplio reconocimiento, como antes dije, lleva años en el repertorio del acreditado grupo londinense Escape Artists, en Cambridge.

También le confesaría a Viera que ha tenido la suerte de que mucho de su teatro se ha estrenado y ha sido traducido. Todas sus obras han sido publicadas en libros y revistas especializadas, incluyendo importantes antologías y varias de sus piezas se enseñan en distintas universidades de los Estados Unidos y de América Latina, e incluso en un par de España.

 

Reencuentro con la patria

En Trinidad, Cuba.

En Trinidad, Cuba.

En febrero de 2013 se produjo, en la Sala Teatro «Adolfo Llauradó», de La Habana, una lectura de la pieza Las vidas del gato, bajo la dirección del también dramaturgo David Camps. Pero ya en el 2012, otra de sus obras, Nadie se va del todo, había sido incluida en el volumen III de la antología Dramaturgia de la Revolución (1959-2008). 30 obras en 50 años, al cuidado de Omar Valiño y Ernesto Fundora (Casa Editorial Tablas-Alarcos).

 

El jubileo del dramaturgo

Justamente, en New York, el pasado marzo de 2016, Teatro TEBA programó la reposición de dos de sus piezas breves dirigidas por el propio autor.

A finales de octubre, Proyecto Cultural El Paso, un grupo independiente de jóvenes, bajo la dirección artística de Harold Vergara, representaron en La Habana, Cuba, cuatro obras breves del autor: Una cordial discrepancia, Recordando a mamá, En este apartamento hay fuego todos los días y Consejo de un muchacho que está empezando a vivir.

Como fue reconocido, este constituyó un logro para el teatro cubano del exterior, ya que por primera vez un grupo escénico produce obras de un dramaturgo exiliado, de manera no oficial, ya que antes se habían representado en Cuba Coser y cantar de Dolores Prida, por la Asamblea de Mujeres Cubanas, y Repertorio Español llevó Revoltillo, de Eduardo Machado, pero en el caso de Monge Rafuls fue un grupo independiente. El autor, ofreció en el Instituto Superior de Artes Escénicas, una charla sobre el teatro cubano fuera de la Isla.

En Venezuela, bajo la dirección de José Ramón Castillo, el Grupo Experimental de Teatro UNET y de la Compañía El Incinerador Teatro de Venezuela, se presentó www.soluciondecuervos.

El propio Castillo propuso producir la pieza en un concurso realizado en la Embajada Norteamericana, del que fue seleccionada por el jurado la de Monge Rafuls.

Asimismo, en Miami, el 19 de noviembre, la compañía Artefactus celebró el teatro de Pedro y sus setenta y dos años, con lecturas, conferencias y vídeos de su teatro.

Igualmente, en la New York de marzo, del 2016, Teatro TEBA programaría la reposición de dos de sus piezas breves dirigidas por el propio autor.

El OLLANTAY Center for the Arts alcanza en este 2017 cuatro décadas de fructífera existencia en New York, ofreciendo arte y literatura, en distintos géneros, y la excelente publicación creada por él en 1993: OLLANTAY Theater Magazine, revista bilingüe dedicada al estudio y la difusión del teatro latino en los Estados Unidos, en forma de libro, cumple su veinticuatro aniversario este año.

Del Autor

Waldo González López

Waldo González López
(Puerto Padre, Las Tunas, Cuba. 1946) Poeta cubano, ensayista, crítico literario y teatral, antólogo y periodista cultural. Graduado de Teatro en la Escuela Nacional de Arte (1971) y Licenciado en Literatura Hispanoamericana, Universidad de La Habana (1979). Hasta el 2011, cuando abandonó la Isla para venir a residir a Miami, integró la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en sus Asociaciones de Poesía, Literatura para Niños y Teatro.

Laboró en la Escuela Nacional de Arte (donde impartió clases de Historia de la Literatura para Niños y Jóvenes, en la Cátedra de Teatro para niños fundada por él y la actriz y directora escénica María Elena Espinosa, y de Historia del Teatro Universal y del Teatro Cubano, también creó el Archivo de Dramaturgia).

Entre 1990 y 2010, fue periodista cultural de las revistas Bohemia, Mujeres y Muchacha y colaboró con las especializadas Casa de las Américas, Unión, La Gaceta de Cuba, Universidad de La Habana y Biblioteca Nacional José Martí. Recibió importantes reconocimientos por su labor escrituraria y periodística, como, entre otros: Mención del Concurso Plural (México, 1990) por su poemario Salvaje nostalgia; Premio “13 de Marzo” (1976), de la Universidad de La Habana, por su poemario para niños Poemas y canciones y varias Menciones en los Concursos «Ismaelillo», de la UNEAC y «La Edad de Oro», de la Editorial Gente Nueva. En la Isla, publicó una quincena de poemarios, un volumen de ensayo, dos de crítica literaria y otro de crónicas, así como diversas antologías de poesía y poesía para niños, décima y décima para niños, cuento y teatro. Colaboró con publicaciones extranjeras con ensayos, artículos, crónicas y poemas. Sus versos han sido traducidos al inglés y francés y publicados en revistas de EUA y Francia, así como ha publicado poemarios en México y Colombia, y un volumen de ensayos sobre lectura y literatura en Ecuador.