

“hazte un moñito” me dijo.
por ti, le dije
me haría 27 moñitos
Uno en la cima del cráneo
como una erupción volcánica
o el surtidor de una pileta
o el chorro de oro negro del petróleo
Otro en la nuca
como el tubo de escape
largo y malva
de un delfín o de una moto
Y otro par
- uno por cada oreja –
como chapes de colegiala
Y además
me haría el chape
al centro del pubis
larguirucho y caracoleado
como cuerno de unicornio
Y además por supuesto
2 estalactitas
negras y crespas
una por cada axila
Y me haría pequeños moños
uno en cada falange
- de los dedos de la mano
de los dedos de los pies –
con los pelos de gorila
que no tengo.
todos miran descascararse a su mamá
en este caso
esa morena como una uva que tuvo su peak
a los 14 años y ahora es casada y con una casa
en Valparaíso y dos niños y parece más vieja aunque
muchísimo más hermosa que su mamá.
ella contempla muy bien descascararse a su mamá.
su mamá se descascaró definitivamente hace algunos días
aunque hace tiempo que se viene descascarando.
se baja de su citroneta y se descascara
¿y qué es lo que hace?
nos muestra un ciego a la salida del hospital
se le caen los dientes
se queda dormida
en fin, se descascara,
y su novio la deja
le dice te voy a buscar la escobilla de dientes
sale y cierra la puerta detrás de sí
sale con su maletita
y se va silbando
a defraudar confianzas
que callaré.
la susodicha está cada día más rica
y ahora está soltera y eso la hace más rica todavía
y esos anteojos con que maneja el auto
y ese pantalón que se pone
con un doblez rodeando el triángulo
la vuelven más rica todavía.
y su manerita de correr
y su manerita de subir el niño al auto
y su manerita de cerra la puerta
y su manerita de tomar el volante
y su manerita de encender el motor
hundiéndose así en el tablero
y su manera de partir
y su manera de ponerse y sacarse las gafas que ya dije
y de pasar a mi lado sin verme con su veloz guargüero
estirado.
Todo eso la vuelve – si eso fuera posible –
mucho más rica todavía.
(Santiago de Chile, 1946) Poeta y artista visual. Estudió Filosofía en la Universidad de Chile y Música en el Conservatorio Nacional. En 1963 viajó a Estados Unidos, becado por la Organización American Field Service. En 1993 obtiene la Beca Guggenheim en Estados Unidos. Ha realizado importantes exposiciones el año ‘95 y el ’98, en el Museo Nacional de Bellas Artes en Santiago, con muestras colectivas en Nueva York, Alemania, Suiza y Portugal, entre otros. Ha publicado El Cansador Intrabajable, 1973; El Cansador Intrabajable II, 1986; Sentado en la cuneta, 1996; Ni yo, 1996 (Premio nacional de poesía del Consejo Nacional del Libro y la Lectura); De vez en cuando, 1998; Una carta, 1999; Jóvenes buenas mozas, 2005; Harakiri, 2005 (Premio nacional de poesía del Consejo Nacional del Libro y la Lectura); No faltaba más, 2005; Dicho sea de paso, 2006.(Antología); En qué quedamos, 2007; Rápido antes de llorar (Cuadernos 1976-1978 ), 2007; El Cansador Intrabajable (Versión definitiva); 2009; Piden sangre por las puras, 2009; Chilenas (Fotografía), 2009, y Desgarraduras (Intervenciones fotográficas), 2009.