

Todos lo recordamos de nuestra infancia: el que no sabe escribir, dibuja. Pero cuando el primer libro de un niño no es un tebeo sino un diccionario, entonces es posible que aprenda a dibujar con palabras.
Este es el caso de José María Merino, que buceó de niño en los diccionarios de su padre y emergió enamorado de las letras y de los paisajes que podía construir con ellas. Y se nota.
Se nota porque Merino conoce el peso, la textura y la luminosidad de cada vocablo; domina a la perfección la mezcla que compone cada matiz y enhebra cada hilo argumental en un ambiente que forma parte de la trama hasta convertirse a veces en el centro de la historia, relegando los sucesos a la categoría de anécdotas.
Los cuentos de Merino no giran en torno a unos personajes que hacen unas u otras cosas, se enfrentan a estos o aquellos conflictos y salen victoriosos o derrotados según las circunstancias. En sus relatos, el ambiente genera la psicología, la psicología al personaje y el personaje, finalmente, acaba desenvolviéndose del único modo posible: el de su destino.
Convertir un hombre en destino es propio de héroes. Convertir un personaje literario en un ser humano es sólo patrimonio de los escritores más grandes.
Por lo demás, ¿qué otro escritor conocéis que sepa pintar el silencio?
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(Zamora, 1970) es un escritor español. Autor de diversas obras, periodísticas y de ficción, ganó en 2006 el Premio Azorín de novela por su obra La crin de Damocles. Como autor de relatos cortos ha recibido numerosos premios, entre los que se cuentan el Ánxel Fole, Tierra de Monegros, Ateneo de León, Villa de Muel, Lasarte Oria, Álvarez Tendero, y Castillo Puche, entre otros. Ha publicado una veintena de relatos en diversas antologías. Profesionalmente, se especializó en marketing y economía agraria. Fue director durante diez años de la Revista Campus, en la Universidad de León. Comenzó a escribir a los catorce años en periódicos y revistas, concretamente en Bedunia, de La Bañeza como autor satírico, y en el diario La Crónica-El Mundo, donde realizó un suplemento dominical sobre historia militar leonesa. Sus principales trabajos pertenecen al campo de la novela, especialmente en los géneros histórico y policiaco, que suele fundir en sus obras, casi siempre de un tono vagamente romántico o tenebroso que recuerdan a veces las ambientaciones del género gótico.