

En las últimas semanas del pasado 2009, alguien me hizo llegar las fotocopias de un largo, denso y lejano artículo –ya, tantos miles de textos de uno que duermen en los archivadores polvorientos e irremisiblemente olvidados de las hemerotecas, ahora resucitados y al alcance de cualquiera gracias a Internet- cuya extensión, por cierto, obligó a dividirlo en dos capítulos. “La autonomía leonesa: entre el desconcierto y lo inevitable” (I y II). Se trataba de un minucioso, documentado, firme y muy respetuoso texto a favor de un estatuto de autonomía para León, al margen del ente castellano leonés que finalmente prosperaría y que se publicó como “Tribuna Libre” en la sección de “Nacional” del diario El País, los días 3 y 4 de noviembre de 1979. Es decir, tres décadas atrás, casi toda una vida, los treinta años esplendorosos de la Transición política española que vindicaba el presidente del Gobierno, el leonés José Luis Rodríguez Zapatero, al asumir, el primer semestre de 2010, la presidencia de la Unión Europea.
Los firmantes de aquel largo artículo colectivo, en cuya redacción participé activamente, fueron, por riguroso orden alfabético, Juan Pedro Aparicio, Luis Mateo Díez, Ernesto Escapa, José Luis Gutiérrez y José María Merino. Entonces, tales nombres, mucho menos conocidos de lo que lo son en la actualidad, iban acompañados del membrete “Del Grupo de Estudios Gumersindo de Azcárate”, que recordaba y rendía homenaje a la Institución Libre de Enseñanza en la figura del prócer leonés don Gumersindo, uno de sus fundadores.
Sirva este preámbulo para situar en el espacio y en el tiempo mi larga relación de amistad con José María Merino, que se remonta incluso casi quince años antes de aquel 1979 y a quien leo desde entonces con el admirado interés y la misma renovada consideración; por su condición de persona de buena crianza, de mirada limpia y limpias intenciones que, pienso, han de ser atributos muy necesarios para el afán del escritor a la hora de reflejar en su obra los conflictos, gozos, tribulaciones y desánimos que se suscitan a su alrededor. Recuerdo, como un anecdótico ejemplo entre mil, la afectuosa naturalidad con la que compartía con sus amigos un avatar ciertamente gozoso de su familia. O el amor y el respeto a su tierra leonesa- aunque nacido en La Coruña- a sus tradiciones, leyendas y espectros, tan presentes en sus versos, en sus textos viajeros, en sus novelas. Y por supuesto en sus cuentos, modalidad narrativa en la que ejerce de gran y reconocido virtuoso, acaso el más inspirado autor vivo de relatos del panorama literario español.
Su pluma, tan diestra para describir, desde el confortable calor animal que emana de las nalgas de una mujerona, de una paisana, de la ampulosa y cálida grupa, como de una amorosa res que dormita plácidamente en un extremo del jergón; o las leyendas y mundos fantásticos y fluviales de su tierra, de las xanas o la mujer trucha, la escalofriante oralidad de los filandones, lobos, espectros o sacamantecas que erizaron el vello de mi infancia, oscuras, presentidas bestias que se le aparecen al anciano que las ahuyenta aferrado a su flauta de madera de boj, interpretando lejanas tonadas rurales de su tierra; ese mundo narrativo de muertos y misterio, limítrofe con el terror, tratado con la maestría del gran “padre” del cuento y los relatos de misterio y de terror, como un “Edgar Allan Poe leonés” Su condición de académico de “la Española” –algo que, por cierto, vaticiné que se produciría a un escéptico Merino, muchos años antes de que fuera elegido- no ha hecho otra cosa que reconocer su grande mérito literario. El de José María, buena gente, gente guapa.
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Es escritor y periodista y Editor de la Revista LEER. El escritor y periodista José Luis Gutiérrez es, según todos los sondeos, uno de las dos docenas de líderes de opinión más relevantes e influyentes de la Transición democrática española. Fundador en 1972, junto con Juan Luis Cebrián, de la revista política Gentleman, ya desaparecida, permaneció durante 21 años en el Grupo 16, donde fue subdirector de Cambio 16, Director de Diario 16 y Director General de Publicaciones del Grupo. En la actualidad es Editor y Fundador de la Revista LEER en su Nueva Etapa, iniciada en 1998, tras su cierre, un año antes. Ha obtenido numerosos premios y reconocimientos profesionales y es autor de varios libros, entre ellos, “Los ejércitos, más allá del golpe” (Obra sobre el 23-F del Colectivo Democracia, del que formó parte); la biografía “Miguel Boyer. El hombre que sabía demasiado”; “Veinte años no es nada”( antología de textos de dos décadas de democracia, 1977/1997); “Días de papel” (la Transición democrática en la Prensa y la historia de Diario 16), “En defensa propia” (sobre el “Caso Hassan II”) o “Gente Rara” (conversaciones y semblanzas de medio centenar de personalidades españolas). Desde 1998 publica una columna diaria en el periódico “El Mundo”, que firma con el pseudónimo de ERASMO.