
Una historia de la primera acumulación capitalista:
feminismo y marxismo en el estudio de la explotación de las mujeres
Explicaba Althusser en Para leer El Capital que las preguntas que se pueden plantear dentro de un discurso, que siempre es social, determinan el tipo de realidades que son visibles en tal discurso, que todo lo que puede verse en un discurso (aquellas cuestiones de las que se puede hablar), su haz, implica también de manera inevitable, para quien quiere leer la ideología de dicho discurso, es decir, para quien quiere estudiar científicamente una formación social, implica, decimos, descubrir su envés, hablar bien a las claras de sus cuartos traseros, esto es, de aquel cúmulo de preguntas y problemas que no se pueden no ya formular sino ni siquiera imaginar que puedan llegar a pensarse. Lo más significativo de una realidad histórica, muchas veces, es precisamente su ausencia dentro del discurso (ideología) que pretende explicar dicha realidad. Como ocurre en El perro de los Baskerville, de Conan Doyle: si se llega a desentrañar el secreto de los asesinatos es gracias no a lo que se oye, sino simplemente a lo que se deja de oír; en este caso, no son los ladridos del mefistofélico perro sino la ausencia de tales ladridos lo verdaderamente sintomático; si el perro debió ladrar, ¿cómo es posible que no se oiga nada? Leer más…