“Retozones y tiernos, su poder de seducción poética, su original atrape de una ambientación amorosa, pero principalmente, la habilidad técnica para trascender instrumentalmente una temática largamente transitada hacen de Francisco Alejandro Méndez, insisto, un narrador de lectura imprescindible”
Rafael Gutiérrez, poeta
“Francisco Alejandro Méndez atrapa en su discurso narrativo la violencia en tensión, que cuando rompe amarres, adquiere brutal. De lo contrario, el tono sostenido a lo largo de los relatos es el de un humor sordo, rumiado entre dientes”.
Lucrecia Méndez de Penedo, crítica literaria
“Una obra llena de detalles de vida que no se ven porque la misma cotidianidad los enmascara y que funcionan más allá de las metáforas y de las simples connotaciones sociales. Sus relatos dan inesperadas vueltas en donde es imposible no ser alcanzado por la sutil fuerza y drama que marcan y además poseen la fuerza que nos invita a reflexionar, a cuestionar, a pensar. A agudizar nuestros sentidos de modo de aprehender almo las de los que otros no perciben, desplegando ante nosotros mismos un nuevo y fascinante mundo”
Frida Morales Barco, doctora en literatura
“Francisco Alejandro Méndez utiliza el ingenio, se burla, es irónico y enérgico, narra la violencia con formas nuevas, sin estridencia, utiliza maneras diversas y todo lo pasa por el tamiz de la literatura y eso le proporciona a su obra perfil de representante imprescindible en la joven narrativa guatemalteca”
José Chamalé, músico
“Francisco Alejandro Méndez escribe para sacudir y despertar, así lo confirman sus primeros libros publicados. Quienes aborden sus páginas podrán reconfirmarlo y obtener la certidumbre de que ahora saben algo vital que antes desconocían”.
José Luis Perdomo, periodista
