
Francisco Alejandro Méndez – Dossier, 31
Completamente Inmaculada es una novela de ritmo trepidante en la que los personajes viven una vorágine de la que participan pero no dominan. Inmerso en las drogas, el alcohol y el sexo el principal protagonista, guatemalteco, emprende la búsqueda de su amante perdida en Europa en un viaje que más parece un naufragio. No solamente él, sino todos, son náufragos y huérfanos en esa historia en la que no hay asideros que les permitan salir a respirar aunque sea por un instante. Ahogándose en sus propias heces, con vocación de suicidas, se aferran a amores sin futuro, truncos y desesperados a los que se entregan con pasión inefable. Puede ser que intuyan que éstos podrían ser una ventana, un resquicio para salir a flote, aunque no para salvarse. Aquí nadie pretende salvarse. Todos están desamparados, dejados a la deriva, pero nadie parece ver otras opciones: están abandonados y ofuscados y a nadie le interesa lo que pueda sucederles. Así, solitarios, desnudos y ciegos, se agrupan en el círculo mínimo de los amigos que comparten entre sí la náusea. Ese es el único refugio aunque, también, el espacio donde se multiplica la ofuscación y la marginalidad. Leer más…