Jorge Volpi y la ley de investigación para una novela

Luis de Fuentes

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La literatura hispánica en América Latina se sigue desenvolviendo en una cultura consumista, en donde se asiste a una masificación que exige más volumenes de libros que reporten rentabilidad, propiciando inmediatez, y al éxito mediático como regla para determinar la calidad literaria, que se relativiza al momento de juzgar y seleccionar una obra.  Situaciones que también han ayudado al fenómeno sobreviviente del realismo mágico, e incidido en esa literatura light que peca con esnobismo gracioso, facilidad o formaciones enclenques.  Por fortuna hay y ha habido, un desarrollo de signos contestatarios a esa moda fácil e insistente, los cuales han producido expresiones de ruptura, pero que rescatan tendencias antes concebidas casi subrepticia y hasta marginal.

Para agosto de 1996 en la Ciudad de México aparece la llamada generación del “Crack” -palabra que nada alude a los influjos de una droga sintética-, que formula una ruptura con el realismo mágico light y con ese devenir literario fácil.  Allí se encuentra a Jorge Volpi, nacido el 10 de julio de 1968. Por supuesto que a la par, otras latitudes tuvo expresiones parecidas y con singularidades, donde algunos escritores nacidos desde mediado de la década 1960 en adelante, lanzan voces y propuestas, delineando coordenadas de lo que es o puede ser la narrativa actual, dentro de la cual destaca la obra volpiana, sobre todo con la novela En Busca de Klingsor premiada en 1999 por el Premio Biblioteca Breve, donde patentiza, primero: el instrumento de la investigación para el proceso creativo novelesco y segundo: el instrumento de la investigación como eje temático dentro de la misma.

 

1. Observación de las claves baconianas

jorge-volpi-EsteLunes-3-OtroLunes34La novela actual encuadra en la ruptura con ese realismo mágico light; encuadra en la revitalización de géneros o subgéneros (novela policial, ciencia ficción, la novela rosa) que se fusionan en una textualidad; encuadra en la revaloración de algunos recursos ya experimentados como la intertextualidad; en la consideración del lector inteligente; en la conjunción de la ficción y no ficción; en la presencia del ensayo dentro del texto novelesco.  Son rasgos que desfilan en la obra de Volpi, la cual quiero agrupar tomando como base su novela En Busca de Klingsor.

Un primer grupo: aquellas obras que se dieron antes de la premiación y publicación de dicha novela y que abarca los libros siguientes: A Pesar del Oscuro Silencio (1993), La Paz de los Sepulcros (1995), El Temperamento Melancólico (1996), Sanar Tu Piel Amarga (1997), La Imaginación y el Poder.  Una Historia Intelectual de 1968 (1998).

Un segundo grupo: aquellas obras que se dieron después y que incluye por ejemplo: La Guerra y Las Palabras (2004), Mentiras Contagiosas (2008), El Insomnio de Bolívar (2009),  Leer La Mente (2011), Tejedora de Sombras (2012), Memorial del Engaño (2014).

En un tercer grupo: aludo a las obras que forman parte de La Trilogía del Siglo XX, o sea, En Busca de Klingsor (1999), El Fin de la Locura (2003), y No Será la Tierra (2006).  En este grupo, el discurso narrativo se desarrolla como proceso de investigación y se abordan historias relacionadas a una Alemania de la Segunda Guerra Mundial mediante una especie de tratado científico como ocurre En Busca de Klingsor; a escenarios de esa izquierda revolucionaria con sus utopías y fracasos por medio de una proyección polifónica en El Fin de la Locura; y a los últimos años de la antigua URSS desenvolviendo un símil de obra teatral en No Será la Tierra.

Los personajes tienden al arquetipo, como pasa con el simbólico Francis P. Bacon.  Y es que dicho Francis Bacon es un nombre plurisignificativo: alude al Vizconde inglés, científico y ensayista, padre del empirismo e impulsor del método científico; alude al investigador en la trama, que aplicando una investigación de campo, longitudinal, transversal e histórica, corrobora en el concepto de novela como búsqueda de conocimiento mediante la investigación, siendo clave en el apuntamiento de la investigación para el proceso creativo de esa novela y siendo clave, porque a base de la investigación, sirve para sumergirse en la historia, en sus sesgos, en sus ocultamientos, para saciar dudas o impulsar curiosidades como hace Jorge Volpi.

 

2.  Hipótesis sobre el investigador novelista

jorge-volpi-EsteLunes-2-OtroLunes34Un investigador lleva adelante un proyecto que se orienta a la búsqueda del conocimiento, esclareciendo hechos, develando.  El Francis Bacon inglés fue un destacado investigador, el Francis Bacon de la obra volpiana, es otro investigador, e igual en otras obras del escritor mexicano, el arquetipo del investigador se percibe. Existe todo un mundo de personajes que investigan o de personajes que se investigan u ofrecen pistas investigativas entre ellos.

La importancia de la investigación es palpable en la novela En Busca de Klingsor, merodea en el Aníbal Quevedo en El Fin de la Locura y merodea en los secretos de la genética en No Será La Tierra.  Tal importancia se muestra medular como método aplicable para la creación de una obra o de una novela.  El escritor investiga: recopila informaciones, documentos, consulta fuentes primarias y secundarias, aplica técnicas de investigación de campo, analiza, selecciona, deduce e induce planteamientos, puntualiza premisas, contrasta, descarta, busca nuevamente como Francis Bacon, y desarrolla su obra en una conjunción de la ficción y otras modalidades no fictivas.  En resumen: la novela puede servir para investigar, para abordar temas, personas, vidas, situaciones, hechos, historias; una premisa que escritores, críticos, han concebido, y que Jorge Volpi también ha querido validarla.

 

3.  Experimentación de un método científico en la novela

jorge-volpi-EsteLunes-4-OtroLunes34El método científico representa un procedimiento que puede ser implícito en la investigación, para descubrir formas y contenidos, para profundizar conocimientos ya adquiridos, para llegar a demostrarlos y comprobarlos en el experimento, por lo que suele ser aplicable a todos los campos del saber.  Desde esta premisa también se desenvuelve La Trilogía del Siglo XX, en donde ciencia y literatura se entremezclan.

Sobre todo el método científico late en el desarrollo argumentativo de la novela En Busca de Klingsor, en su desarrollo estructural, en el modus y tempo en los que se desenvuelven algunos de los personajes, y donde Francis Bacon -el personaje-, si bien no devela al pleno la identidad de Klingsor, el referente del método cientíco no deja de ser funcional para el todo de la novela: una novela de investigación con adecuaciones del género o subgénero de la novela policial, de flash back, del destacamiento de un narrador base en una primera persona enriquecida con intertextualidad, modos de ensayos y otros recursos técnicos, llevando a cabo una experimentación literaria que yo admiro, y que como bien dijera Pere Gimferrer, tiene “el sello de las obras perdurables que encarnan las incógnitas del mundo contemporáneo”.

 

4. Teoría de fuentes sobre la visión investigativa

jorge-volpi-EsteLunes-5-OtroLunes34Jorge Volpi ha hecho uso de la investigación en procesos creativos literarios que traspasan el lindero de lo novelesco.  Antes, durante y después de La Trilogía del Siglo XX, su vena de analista, crítico, ha ido de la mano con su concepción de la novela, interpretando, haciendo revaloraciones, polemizando y confirmándose con sus libros de ensayos, sus artículos en revistas, blog, periódicos, una de las voces intelectuales destacadas de América Latina en los actuales momentos, por lo que reafirma la trascendencia del rol de la investigación, que parece conducirlo hacia ese mundo de fuentes que dan ideas de situaciones o hechos que fueron, de pasajes pasados, fenómenos, de informaciones que coadyuvan a examinar, aclarar, rectificar, sea a modo directo o indirecto; un mundo de fuentes que genera razonamiento, vía procesos de deducción, inductivos o en contrastes y que convierte al investigador y escritor en ciudadano del universo informativo, sumergidos en la patria de los libros y del conocimiento.

Jorge Volpi se ha sumergido en ese mundo de fuentes.  Esta aseveración indudablemente tiene un doble sentido, refiere al investigador innato que deduzco y que sobrepasa su formación académica, sus estudios en Derecho y Letras en Universidad Nacional Autónoma de México, su doctorado en Filología Hispánica en la Universidad de Salamanca, y su ejecutoria docente como profesor en las universidades de Emory, Cornell y Las Américas de Puebla.  El otro sentido, es que siendo ese investigador innato que deduzco, ha querido investigar, analizar, valorar y revalorar, temas de interés, por ejemplo: el mundo de uno de los escritores más importantes para México, América Latina y la literatura contemporánea.  Su obra “Un país llamado Carlos Fuentes”, dice bastante y en positivo, de todo aquello que Jorge Volpi ha aportado y puede aportar desde su visión investigativa y analítica sobre el autor de La Región Más Transparente, Aura y otras obras.  Concluyendo, aquí, igualmente se aplica la ley de investigación en la esfera de lo literario.

Señores: hoy vamos a escuchar a un novelista representativo de la narrativa hispánica de América Latina, a un escritor cuya faceta ensayista tiene reconocimiento internacional, a un intelectual con autoridad para hablarnos sobre Carlos Fuentes.  Sin más, en nombre de Panamá, bienvenido Jorge Volpi.

 

 

 

 

Del Autor

Luis de Fuentes
Escritor y abogado panameño. Ha sido catedrático en la Universidad de Panamá y en la Universidad Católica Santa María La Antigua. Se ha desempeñado como columnista en diarios nacionales y extranjeros. Es autor del libro Derecho sobre blanqueo de capitales en Panamá.