Lengua astral y otros poemas

Poesía

Giovanni Astengo M.

Giovanni-Astengo-poesía-OtroLunes39Giovanni Astengo M. (Santigao de Chile, 1972). Poeta, editor. Colabora en Carajo, Revista de Literatura Hispanoamericana. Su obra ha sido recopilada en diferentes revistas y libros, entre los que destacan: Onomatopeya: Lecturas de poesía (2010), Al fin del mundo: Antología del VI Encuentro Internacional de poesía del Valle de Colchagua (2010),  Estafeta del viento (2011) Ohne Lied: Gedichte von Gewalt (Leipzig, Alemania-2013). Ha publicado: Anteayeres (1999), La morada irreal (2006), Cuartos de motel (2008), Puzzles (2011), Sección de objetos perdidos (2014). Actualmente trabaja en el libro Los poemas y los días

 

— * —

 

Lengua astral

–Motel Marín–

 

I

… esa es la figura de la sacerdotisa
la que ya no lee porque lee para dentro
la que tiene el libro en la mano
no la que besa o se deja besar, sino la que espera con el libro
en la sien…

_Es un poco de Tarot_

Otra vez se introyecta en mí

pétalo a pétalo

desordena el cause aleatorio de las cosas

se espuma –estalla como río/ la (Muy) rompiente–

y se vuelve tráfico de influencias

Incienso aroma sándalo y café de granos: Narrar su bitácora

sería

hundirme de mismisidad, besar –valga la repetición–

mis labios

y en el espejo ella en su doble vida de gata

lamiéndose el pelaje, contorsiona el ámbito de intriga

y seduce

citando a Perec, Millán y algo de estallidos, los pistilos

para las flores

como la lengua para nosotros son órganos inoperantes,

trampas en los puzzles

exequias del verbo y del barro/ cartas de desalojo y embargo

 

III

La lengua dista mucho de ser órgano de consumo

–de hecho las prostitutas no besan–

la lengua reviste un bien raíz devaluado

una verdadera lengua entra húmeda a otra boca

y sale verdaderamente seca como un reptil.

Ora/ versifica/ habla en quiebros la pedestre

Lengua viva o muerta.

Pero el beso es otra cosa:

El beso asume un lenguaje de ciegos

 

Palpando apenas la oscuridad que somos.

 

De: Cuartos de Motel (2008)

 

— * —

 

La silla

A quién espera esa silla,

a quién sueñan los libros  ¿a qué manos?

Pasan los días y a los días sólo lo alumbran dos velas.

No vendrá Gougin y a cambio de él

los cuervos sigilentes auguran

algo de eternidad en los fragmentos y detalles,

donde quisiera estar soñando

sentado sobre una espera:

En la visión de las visiones.

 

Nerval Colgado

La noche tan negra

La noche tan blanca

Me habitan desde esta respiración

Saludable a un dobre nudo

con lenguas fuera de sí

Y oscila el péndulo   Nerval resplandeciente

Oscila en el frío

Alguien barre la nieve sucia de París

“No me esperes esta noche amor,

No me esperes”*

 

*Fragmento de Última carta de Gerad de Nerval , antes del suicidio.

 

De: La morada irreal (2006)

 

— * —

 

Conversaciones al atardecer

 

A Simón Astengo.

 

 

Dices que soy tu autor favorito

Incluso más que Wells,

te gusta tu poema en aquel libro,

me preguntas por las mujeres

y la crecida del mar por la luna

te hablo de lo que he perdido

y todo lo que he ganado

solo para llegar a vivir este instante.

 

  

Azules abatidos

Solo ayer oíamos a Bessie Smith

solo ayer lloraba sobre un poema

y tú me contenías con un beso en la mejilla

mirando los cielos falsos de tu alcoba.

 

De: Los poemas y los días (Adelanto de libro a publicarse en 2016)