,desde su aparición en los escenarios de la literatura cubana como parte de la Generación de los años 80, cuya obra comenzaría a germinar en toda su madurez a partir de la década del 90 y la primera década de este siglo, se desmarcó del resto de esos autores con una propuesta poética que lo convirtió pronto en uno de los referentes de la más joven poesía en su ciudad, Santa Clara, y a nivel nacional, siendo su sello mayor un distanciamiento muy marcado de las tendencias, modismos y búsquedas grupales que predominaban en esos años, tanto en el terreno de la creación poética como en la narrativa.
Su obra poética, elogiada por muchos de los más importantes críticos y colegas cubanos, está signada por un profundo humanismo, como diría el escritor Edelmis Anoceto: “Poesía de lo humano porque está recorrida por el hombre, porque en ella se trasluce lo intuitivo por encima de la razón y las ideas parecen desprenderse de ese impulso de lo primitivo,como si obedecieran a una lógica de los instintos -o una ilógica de la razón- que deriva irremediablemente en el misterio como sustrato de toda la creación de este poeta“.
Su obra narrativa, corta si se la compara con su prolífica aportación poética, tiene un sello muy particular que también lo distingue de otros narradores cubanos en la isla: un buceo incesante entre las diversas connotaciones de las marcas que talla la historia y la memoria en el individuo y esa introspección en busca del significado más íntimo de la vida, que suele estar en conflicto generalmente con ese otro universo exterior de leyes menos humanas que es la realidad social en la que se desnvuelven sus personajes. De ahí la credibilidad de sus personajes; ahí radica la naturalidad con la que leemos sus tramas noveladas, sin caer en esos tópicos de la “cubanidad”, modismo burdo, que en las últimas tres generaciones de narradores cubanos se ha convertido, más que en recurrencia natural, en una gastada fórmula por fuerza de determinadas circunstancias nacionales.
OtroLunes, que lo ha venido acompañando en sus publicaciones y éxitos en los últimos años, se siente honrada y feliz de poder dedicarle este dossier. Nos complace abrir para nuestros lectores, entonces, la invitación/incitación a la lectura de Arístides Vega Chapú.
Amir Valle
Director General
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- Otras Entrevistas
- “Arístides teje el tiempo dorado por las letras”, por Ricardo Riverón Rojas, Cubaliteraria, 25.11.2015
- “Doy mi palabra, esa noche me vistó María Teresa Vera”, por Ihos Hernández, Diario de Cuba, 18.08.2012
- “A Cuba la suelen dibujar muy a menudo con un estatismo que no es real”, por Ihos Hernández, Diario de Cuba, 08.01.2012
- “Testimoniar el tiempo que nos ha tocado vivir”, por Juan Carlos Romero Mestre, Cubaencuentro, 23.07.2013
- Muestrario de la obra de Arístides Vega Chapú
- Lluvia colorada (Novela, Cuba, 2015).
- Las otras ciudades (Poesía, Estados Unidos, 2014).
- El discreto encanto de los oficios (Poesía, Estados Unidos, 2013).
- Paisaje de occidente (Poesía, Cuba, 2013).
- Doce plantas bajo el sol (Cuentos, Estados Unidos, 2012).
- Un día más allá (Novela, Estados Unidos 2008, Cuba 2010, España 2012).
- Que el gesto de mis manos no alcance (Poesía, Antología personal, Cuba, 2008).
- Sagradas Pasiones (Poesía, Cuba 2005, Estados Unidos 2012.
- Días a la deriva (Poesía, Cuba, 2002).
- Trabajos escogidos sobre la obra de Arístides Vega Chapú
- “El pasado, un día más allá”, por Camilo Venegas
- Dos reseñas, por Edelmis Anoceto
- Prólogo a Sagradas pasiones, por Félix Anesio
- Dos reseñas, por Félix Luis Viera
- “Que el gesto de mis manos no alcance / Arístides Vega Chapú”, por Heriberto Hernández Medina
- “Otras ciudades. Lo que el invierno no puede borrar”, por Juan Carlos Valls
- Tres reseñas, por Laidi Fernández de Juan
- “Steinway & Sons / Aristides Vega Chapú“, por Marta Farreras
- “Un paisaje duro de ver”, por Moisés Mayán Fernández
- Arístides Vega Chapú y la sinceridad a la que obliga la poesía, por Norge Céspedes
- “Pan de verdad (Lluvia colorada)”, por Otilio Carvajal Marrero
- “El sólido encanto de una poética”, por Ricardo Riverón Rojas
- Tres reseñas, por Sergio García Zamora
- “El discreto encanto de un libro sencillo como el devenir” (Prólogo), por Sonia Díaz Corrales
- Galería
