"Me fui de Cuba sabiendo que tiraba 50 años de mi vida
por la ventana"

Entrevista a la escritora cubana Ana Cabrera Vivanco

Por Juan Carlos Romero Mestre

Ana-Cabrera-Vivanco-Entrevista-Otrolunes34

 

Ana Cabrera Vivanco nació en La Habana, el 14 de octubre de 1950. Es licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana, trabajó en el diario Juventud Rebelde, y es autora de los siguientes títulos:  Delmira Agustini, La sacerdotisa de Eros (Ensayo Biográfico) , La Voz del Silencio (biografía de la escritora cubana Dulce María Loynaz, Premio Cervantes 1992. que cuenta con tres ediciones: Editorial Ciencias Sociales, Habana, Cuba, 2000. Premío al mejor libro del año en la Feria Internacional del Libro de La Habana 2001. Segunda edición: Ayuntamiento de la Orotava, Tenerife, Canarias, año 2002 y tercera edición en la editorial Atmósfera Literaria año 2012 Madrid, España).

Actualmente está contratada desde el año 2008 por el sello Grijalbo de la Penguin Random House donde ha publicado los siguientes títulos: Las Horas del Alma, Grijalbo, 2009, y Las Cien Voces del Diablo.

 

¿En qué momento decidió que quería escribir?

Creo que desde que aprendí a leer y escribir a  los siete años he estado leyendo y escribiendo. Probablemente lo traía en los genes. En mi casa, todos leían, Nadie se iba a la cama sin la compañía de un libro. Mi abuelo era médico e historiador y me inoculó desde muy pequeña el germen de la literatura. Mi abuela era maestra y era estricta con la gramática y la ortografía. Pero sumado a todo esto siempre he pensado que el escritor nace dispuesto para el oficio. Un oficio pedregoso, laborioso, donde las palabras se pulen y engarzan como si fueras un orfebre. Un oficio que hay que sentir gestar en tus entrañas.

 

¿Qué le aporta la escritura y la literatura, piensas que vale todo en la literatura?

La escritura es mi vida y como todo en la vida, a veces te regala rosas y otras espinas. Pero vivir es eso, empeño, sacrificio, voluntad, perseverancia y ponerle alma y corazón a lo que haces. Lo importante es que valga para tu conciencia, que nunca te traiciones a ti mismo y escribas con sinceridad, con libertad. 

 

Ana-Cabrera-Vivanco-2-Entrevista-Otrolunes34¿Qué es necesario para que una novela interese a los lectores?

Trasmitir: Creo que es lo principal. Hay que lograr que el lector se identifique con los personajes, que viva y se implique en sus conflictos. Escribir es un arte y el arte es conseguir que quienes te lean descubran en una de tus frases la ternura escondida y la pena sin nombre que cada uno de nosotros llevamos dentro.

 

¿Cuales son sus géneros favoritos en la lectura, sus autores y quiénes le han influido más?

Siempre que me hacen esta pregunta soy incapaz de poner límites a las lecturas que me han influenciado y tampoco a mis autores y lecturas favoritas. Sería una lista interminable. Pero si me dan a escoger género prefiero la novela y también las biografías. No suelo leer por leer. Pero me gusta dar la oportunidad a los escritores nóveles, incluso a los que no conozco y me llegan sin ninguna recomendación previa que fue de la misma manera que llegué yo a este mundillo, en el anonimato total. Eso nunca se me olvida y gracias a ello he descubierto escritores que me han llegado al corazón sorpresivamente y cuando eso ocurre, es casi como volver a creer que existen los milagros.

 

¿A qué se dedica cuando no escribe?

Pues debo reconocer que escribir me resta tanto tiempo, que a veces me limita de dedicarme a otras actividades que igualmente me apasionan. Entre ellas, leer más de lo que leo, nadar varias piscinas o irme a las terracitas del mediterráneo a hacer el vermut con mi marido y contemplar el mar omnipresente en las costas tarraconenses. No sé vivir sin el mar, Lo veo a diario desde mi casa y me digo que soy un ser privilegiado por tener su compañía diariamente. Por último me encanta el cine, soy una cinéfila empedernida y la jardinería es como un vicio, más ahora que he dejado de fumar. ¡UFFF! ¡Cómo cuesta eso!  

 

¿Cuál es su método de escritura?, ¿anota lo que se le ocurre?

Sí, lo anoto en mi mente. Escribo primero con la mente y, cuando lo tengo conformado, me dispongo a teclear. 

 

Sí pudiese ser un libro, ¿cuál sería?

Sería una inmensa biblioteca.

 

Ana-Cabrera-Vivanco-3-Entrevista-Otrolunes34¿En qué proyecto se encuentra sumergido en estos momentos?

Estoy escribiendo una nueva novela para el sello Narrativa Grijalbo que debe estar saliendo para el año que viene. Será mi tercera novela con este sello de la Random House. Las anteriores fueron: Las Horas del Alma que lleva tres ediciones y Las Cien Voces del Diablo que cuenta con dos.

 

¿Dominas los recursos de estilo, las figuras literarias o escribes con estilo propio y sigues experimentando y aprendiendo?

¿Es que alguien piensa que en la vida se termina de aprender?  He impartido clases de técnica narrativa. Pero esa palabra de dominar no va conmigo. Me suena un tanto a egos revueltos y a ego arrogante y dictatorial y no sabría decir cual de los dos egos es peor. Soy una autora muy dúctil. No me cuesta nada reconocer que la empatía entre escritor-editor es algo que cuando se logra es la culminación de tu obra. Detrás de cada novela hay un equipo que te acompaña en el despegue del trasbordador. Nadie es amo y dueño en este oficio. Allá los que se creen un feudo propio. El tiempo es quien reconoce el lugar que corresponde a cada cual y decide quien pasa o no a la posteridad.

 

¿Regalas libros en alguna ocasión?

Por supuesto: Pero sólo a las personas que me consta, aman el arte de escribir y que van a apreciarlo. Regalar un libro a alguien que no le de valor es igual que  tirarlo a la basura. No digo que no lo haya hecho. Si, he cometido el error de regalar libros a personas que no han sabido valorarlos y no sólo me ha pesado sino que me ha dolido profundamente.

 

¿Crees que la literatura cubana esta de moda y que el escritor, en tanto figura pública tiene responsabilidad social?

No me preguntes por modas, porque ni sé que se lleva o no en el vestir. Ya pasó mi época. Quedé detenida en el tiempo de los hippies y los Beatles que nos prohibían a los jóvenes en Cuba y creo que me traumaticé. La única responsabilidad que siento con lo que escribo ya le dije: Ser fiel a mi conciencia y volar con alas propias.

 

¿Cómo le ha cambiado el mundo de la tecnología y el e-book?

No me ha cambiado para nada. Mis libros están en e-books. Pero sigo fiel al libro clásico, normal, el libro de toda la vida. El que hojeas, y te embriaga con su olor el que acaricias y palpas. Ya te dije: pertenezco a los tiempos en que la gente hablaba mirándose a los ojos, se escribían cartas de papel que se ponían amarillas y los dedos… se usaban para acariciar, palpar y…. Mejor no sigo. Esto se sale ya de la pregunta.

 

¿Lamentas que tu vida literaria no se hubiera desarrollado en otro medio más propicio?

No, escribir no depende del medio. Sino de ti. De tu naturaleza. Es una criatura en gestación, que llevas en tus entrañas y va contigo donde quiera que tú vayas.

 

Ana-Cabrera-Vivanco-4-Entrevista-Otrolunes34¿Crees que la literatura cubana a veces tiene serios altibajos?

Cuba ha sido prolífera en excelentes escritores.  Un país donde el periodismo y los diarios y revistas del patio eran de una calidad y un prestigio con mayúsculas. Me cuesta tocar el tema, me cuesta mucho, muchísimo porque lo viví y sufrí en carne propia y la herida aún no cicatriza del todo. Me voy a limitar a decir que los altibajos de la literatura cubana están dados por lo mismos conflictos existenciales que vive toda la isla. La censura, el totalitarismo, el estalinismo monolítico del régimen y una dictadura dinástica que sobrepasa ya el medio siglo.

 

El regreso, la nostalgia, el sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar. ¿Tienes la obsesión del regreso a tenor de los nuevos cambios?

No. Me fui de Cuba sabiendo que tiraba 50 años de mi vida por la ventana. Pero me prometí que partir de cero y emprender una nueva vida con todo lo que eso implica y conlleva no es compatible arrastrando contigo un fardo de nostalgias y sinsabores a tus espaldas. Me prometí simplemente darme la oportunidad que no tuve en mi tierra: Ser feliz. No creo en cambios. Las dictaduras no pueden permitírselos. Saben mejor que ninguno de nosotros, que la más mínima fisura, el más nimio resquicio por donde algo  pueda colarse, y salirse de su cauce, sería su fin. La Cuba de mi infancia ya no existe. Querer traerla de vuelta es como pretender resucitar a mis seres queridos que ya no están. Vive en mi acento, en mi forma de gesticular, en los fantasmas que dictan sus memorias cuando escribo. Vive en mi voz autoral, pero la dejo reposar en paz igual que a mis padres, mis abuelos y mis amigos más queridos.

 

¿Has tenido que esquivar la censura en tus escritos?

La censura fue una constante para mí. Desde que tenía 17 años y comencé a trabajar en Juventud Rebelde. Más que esquivarla, renuncié al periodismo a causa de su estrangulamiento. Aún estando en España, tuve que renunciar a publicar durante tres años y medio temiendo que mi esposo y mi hija que aún permanecían en Cuba, sufrieran represalias por mi causa.

 

¿Sin memoria histórica no hay imaginación?

La memoria histórica es una cosa y la imaginación es otra. La memoria histórica encaja muy bien como telón de fondo, pero hay que ponerle sal y pimienta al asunto. En mi caso, me gusta dejar volar la imaginación y que los lectores conozcan historia y fantasía. A veces en la propia historia se dan anécdotas que superan las más increíbles fantasías y cuando eso ocurre es una ocasión idónea que el novelista no debe jamás desperdiciar.  

 

¿Qué significado tiene para ti la ciudad dónde has vivido la mayor parte de tu vida?

Es el paisaje por donde transitan las diferentes décadas que describo en mis novelas. Incluso  aquellas décadas que no viví y no transité.

 

¿Qué mensaje desea trasmitirle a los cubanos y a sus lectores en el próximo año

Cuando escribo, aparte de trasmitir me gusta hacer reflexionar a los lectores. Tengo lectores en muchos rincones del mundo, así que la tarea resulta un desafío, porque tienes que llegar con esa voz autoral tuya plagada de los llamados cubanismos a lectores de todas partes que ya sabes que te buscan y siguen tus títulos. Es una gran responsabilidad y por eso te decía que aprendes todos los días, cada vez te exiges más y tratas de perfeccionarte porque tanto los cubanos que te leen y que por ser cubanos pueden sentirse identificados con lo que escribes, como los que no lo son y que incluso te leen en otro idioma, a través de una traducción deben recibir  en igualdad de condiciones ese cachito del alma que pusiste en las palabras, porque el lenguaje del alma no necesita traducirse  basta con imprimirle sangre y dejarte la piel en cada cosa que escribes.