Otro lunes. Revista Hispanoamericana de Cultura. Septiembre 2008. Antilde;o dos. Número cuatro

Logotipo de La revista Otro lunes
Datos de la revista, mayo 2007, año 1, número 01
otrolunes.com >> Sumario >> Unos Escriben

La honda

 

Ricardo Piglia
Cuento

No me dejo engañar por los chicos. Sé que mienten, que siempre están poniendo cara de inocentes y por atrás se ríen de todo el mundo.

Lo que pasó ese día fue que ellos no imaginaban que mi patrón y yo habíamos decidido trabajar, a pesar del domingo.

Por eso cruzamos el camino de tierra hacia el depósi­to del fondo.

Me acuerdo que por la calle andaba un coche de propaganda con los altoparlantes en el techo; y que yo escuché la música hasta que doblamos y el paredón apa­gó el ruido, de golpe.

Entonces el viento nos arrimó las voces y las risas. Cuando los descubrimos se acurrucaron, tratando de disimularse entre los fierros, pero ya era tarde.

Ninguno de los cuatro pasaba de los doce años. Se metían a robar pedazos de plomo para tirarlos con la honda.

Dijeron que estaban allí porque Nacho les aseguró que era amigo del patrón y que el patrón le daba per­miso para juntar el plomo entre los desechos.

Mi patrón les quitó las hondas que les colgaban del cuello v las tiró al foso de cemento en el que antes, cuan­do el taller estaba allí y no sobre la avenida, engrasaban ¡os coches desde abajo.

Los pibes empezaron a barrer, como les ordenó el patrón en escarmiento.
Mientras barrían les preguntó si sabían leer. Los cuatro sabían y los cuatro habían leído el cartel:

PROHIBIDA LA ENTRADA

Pero se metieron por culpa de Nacho que les dijo, repitieron, que era amigo del patrón.
Nacho, flaco y morocho, barría en silencio.

Teníamos que desarmar unas puertas de chapa para poder arreglar el techo del galpón de lavado. El más alto de los cuatro chicos me ayudaba por orden del pa­trón. Trabajaba concentrado y me trataba de “señor”.

Ablandamos los clavos y los arrancamos con la ba­rreta “cocodrilo”. Después sacamos las chapas y las amon­tonamos en un costado. Cortamos los tirantes, dos lar­gos y dos cortos, y empezamos a preparar el soporte.

Trabajamos la madera al borde del foso para poder serruchar hacia abajo sin peligro de tocar el suelo y mellar el serrucho. El pibe sostenía fuerte el tirante y me miraba de reojo.

Al rato pareció animarse y me dijo, muy serio: —  ¿Señor, me deja agarrar la honda?

— Yo no tengo nada que ver. Si fuera por mí estaríamos durmiendo la siesta. Preguntale al patrón, si él te la da — le contesté.

Siguió ayudando, serio y concentrado. Daba risa con su cara de preocupación. Parecía el jefe de la barra y de vez en cuando miraba a los otros, como para tran­quilizarlos.

Seguimos trabajando bajo el sol. Armamos el sopor­te y nos pusimos a clavar las chapas. Cada tanto levan­taba la cabeza y me miraba sin hablar, serio, con la frente brillante de sudor. Me molestaba ese modo que tenía de mirarme, como si yo tuviera la culpa y él me exigiera la honda trenzada, de horqueta de palo, que veíamos abajo, en el antiguo foso de engrase.

Por fin le dije:

— Cuando tire el martillo bajás a buscarlo y agarrás la honda.

Sonrió y siguió sosteniendo el tirante sobre el que yo martillaba cansado.

El martillo golpeó contra el piso con un ruido sordo.

— Ché pibe, bajá a buscar el martillo — le grité.

Bajó corriendo la escalera manchada por el sol. Des­de arriba parecía muy fuerte.

Se le veían los hombros y la cabeza despeinada.

Me pareció que el patrón había dejado de trabajar.

El chico se agachó buscando la honda.

Esperé que se la guardara, apurado, entre la camisa y el pecho; entonces me dí

vuelta y le grité a mi patrón:— Patrón, el chico se escondió la honda en la camisa.

 

Del libro La invasión (1967)

Otra Opinión

Visiones

Por
Uriel
Quesada

Locas criminales

Con el tiempo y la experiencia he desarrollado cierta habilidad para percibir el momento en que asuntos de género se intersecan con formas de poder, especialmente si en ese cruce saltan chispas de discriminación u homofobia.

Palabras de revés

Por
Amir
Valle

Cara a cara con Nuremberg y Ernesto Cardenal

Me mira y me dice que su padre murió creyendo que los tiempos de Hitler fueron mejores. Un disparate, piensa ella, y yo me digo, sin comentárselo, que es mucho más que un disparate, casi como una blasfemia, o un crimen. Su padre, confiesa, es uno de esos muchos alemanes y personas de otras partes del mundo que pretenden desconocer el holocausto nazi.

Sin embargo

Por
Alejandra
Costamagna

Las muertes de Bolaño

La compañía catalana del Teatro Lliure acaba de estrenar en Chile 2666, basada en la monumental novela póstuma de Roberto Bolaño. ¿Qué hacer con las 1125 páginas del libro? ¿Cómo resumir las cientos de microhistorias contenidas en las cinco partes de la novela? ¿Cómo trasmitir la perfección que a ratos alcanzan los fragmentos [...]

Resistencias

Por
Elidio la torre
lagares

Los muertos de Marta

Esta novela celebra la muerte y los muertos —y un cadáver es un cadáver es un cadáver— como una inevitabilidad de la vida. Aquí todo caduca: los sueños, la realidad, el amor, el sexo, la vida y los actos.

Carta desde el norte

Por
Edmundo
Paz Soldán

Clarice Lispector

La filósofa Hélène Cixious intentó capturar la esencia de Lispector a través de comparaciones: "Si Kafka fuera una mujer; si Rilke fuera una escritora brasileña judía nacida en Ucrania; si Rimbaud hubiera sido una madre, y hubiera llegado a cumplir cincuenta años, si Heidegger hubiera sido capaz de dejar de ser alemán… En este ambiente escribe Lispector".

Paperback writer

Por
Ladislao
Aguado

Polvo en el viento

Mi país no existe. Existe, eso sí, una isla llamada Cuba y avecindada en las aguas poco clementes del Mar Caribe. Por lo demás, cualquier trámite no pasa de ser un asunto más entre la geografía y yo.

leche cortá

Por
León
de la Hoz

El mundo de cabeza

Sí, el mundo está de cabeza y en tiempos de crisis —¡santa palabra!— los gobiernos, ya sean de izquierda o derecha, amparan su incapacidad en lo políticamente correcto y demagógico que es "lo social". Sin ir más lejos y salvando las distancias Franco lo hizo en España. En Cuba eso es un dogma y también todo está de cabeza, sólo que desde hace tiempo...

Volver arriba
Google Custom Search
Tamaño de letra:

Este Lunes

El mulato en la literatura cubana post-revolucionaria.

Luis PéREZ-Simón

En busca de la esperanza perdida

MANUEL GAYOL MECíAS

Reconocernos en las diferencias

Eduardo A. Parra

Europa Centro-Oriental y Cuba: Experiencias intelectuales y sociales mutuas de la época socialista 1959-1989

Andrzej Dembicz

La herencia del castrismo

Rolando Morelli

De un librero y de unos autores

álvaro Castillo Granada

Reconciliación y perdón son urgencias imprescindibles

Félix Sautié Mederos

Otro lunes Conversa

Con Héctor Abad Faciolince

Hemos respirado violencia desde que nacimos

Con Juan Antonio Sánchez

Saber esperar es una forma de triunfar

Con Uriel Quesada

La soledad del exilio

Punto de mira

Desnudar la condición humana. Voces de la nueva novela negra hispanoamericana.

Leonardo Padura

Rolando Hinojosa Smith

Antonio Lozano

Jorge Franco Ramos

Ernesto Mallo

Elidio La Torre Lagares

Juan Hernández Luna

Cuarto de visita

Poetas escoceses de la Generación del Cordero

Carlos López Beltrán y Pedro Serrano

Una piel normal

John Burnside

La llegada

Robert Crawford

Corresponsales

Carol Ann Duffy

Una oda temporal

W. N. Herbert

Lluvia torrencial

Jackie Kay

Unos escriben

Ricardo Piglia

Otros miran

Bernardo Fernández - BEF

Algunos escuchan

A Love Supreme y John Coltrane: La historia de un album emblematico

En la misma orilla

Carta a Rodrigo de Escobedo sobre las sirenas

Relato

Patricia Suárez

La Salida

Relato

Emerio Medina

Niebla en la mente

Relato

Juana Vázquez

Poemas

Kepa Murua

Del primer objeto de su lujuria

Relato

Teresa Dovalpage

Cultura musical y videojuegos

Comentario

Daniel prieto

Recycle

Notas sobre (hacia) el boom: I

Emir Rodríguez Monegal

De lunes a lunes

Gana escritora chilena Alejandra Costamagna el premio Anna Seghers

A propósito de una convocatoria. Carta abierta del cineasta Rolando Díaz a Alfredo Guevara

Otorgan en Cuba los premios de la crítica literaria

Viajero por gusto, librero de vocación y escritor por necesidad

Editorial IDUNA en FIL Miami

Biblioteca de Otro lunes

Otras voces Hispanas

A CARGO DE LUIS RAFAEL

Jorge Franco Ramos: Una Colombia universal, triste y violenta

Senel Paz: Entre la fresa y el chocolate

José Carlos Somoza: Un escritor de géneros

José Kozer: Abanderado de la literatura “neomodernista”

Librario

La lengua y otros dialectos

Luis Saldaña

Río Quibú

Ronaldo Menéndez

La vida privada de los árboles

Alejandro Zambra

Dile que no estoy

Alejandra Costamagna

La Tabla

Armando de Armas

Muerte de un murciano en La Habana

Teresa Dovalpage

27 Paraguas

Estelle Talavera Baudet

 

Skype MeT!
Otro lunes. Revista Digital. Tlf: +34 644 469 467. info@otrolunes.com