“… en Cienfuegos, la narrativa femenina puede declararse en franca crisis. Salvo las incursiones de Lourdes Díaz Canto en la cuentística para adultos (doy por sentado su calidad en el cuento para niños) no ha surgida otra figura con una obra narrativa sostenida y de peso, aunque en un fichaje de los cuentos escritos por cienfuegueras o residentes en Cienfuegos, que se publicaron en el suplemento cultural Conceptos, encontremos más de una docena de autoras (generalmente poetas) pero con narraciones de mu baja calidad.
Entonces, veamos la narrativa de Lourdes Díaz Canto. Su cuentística parte de presupuestos muy tradicionales que tienen su raíz en la narrativa de la década del 40 y el 50, y con aristas muy cercanas al tratamiento de la anécdota en el cuento a la obra de Dora Alonso y Loló de la Torriente.
Si tuviera que definir, entonces, las características de la narrativa de Lourdes diría que es una conjunción de todo un universo de experiencias vitales recogidas por su visión femenina (rebelde y sumisa a la vez) de la función como ser social de la mujer en distintas etapas del desarrollo de nuestra historia, sumado a una rápida mirada al mundo exterior e interior de cada uno de sus personajes y a la utilización de la ingenuidad inherente a todo ser humano como un método o un mecanismo de análisis de la realidad, algunas veces mediante su transformación a planos crípticos”.
Del libro: ¿Quiénes narran en Cienfuegos?
Ediciones Mecenas, 1993