España en peligro

Un nervio sensible

En 2013 viajé a Madrid a presentar mi última novela publicada, Caballeros en el tiempo. En entrevista con una importante radio metropolitana -ante la pregunta inevitable de por qué un cubano (en verdad un español de la provincia de Cuba, como suelo definirme) se atrevía en una novela con el tema de la Guerra Civil de 1936- explicaba que la contienda ibérica se vivió en el país antillano casi como un asunto doméstico, al punto que mil isleños, la cifra más alta de participación extranjera en dicha contienda en relación con la cantidad de población, y que lo más significativo no sería la elevada cifra, sino que en esa cifra estaba mucho de lo más granado de la joven intelectualidad cubana del momento, entre otros Carlos Montenegro, Pablo de la Torriente Brau, muerto en Majadahonda, Lino Novás Calvo, y Rolando Masferrer, herido en combate, y que además todos ellos habían ido a combatir no a favor de los franquistas sino del bando republicano, reclutados por el Partido Comunista. Como anécdota irónica es saludable recordar que Novás Calvo (aparte de excelente escritor probablemente el mejor traductor del Viejo y el mar, de Hemingway, al castellano) estuvo a punto de ser fusilado por los mismos rojos que ingenuamente había ido a defender. Leer más…

Fabulaciones en torno al género cuento

 

A Mila, mi milagro

 

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EL mejor de los cuentos posible es aquél  que nos envuelve  con su rítmico y sonoro oleaje como una agua benéfica como un magma nutricio y nos deja plenamente fertilizados como las aguas del Nilo lo hacen cada año con  las amplias tierras de sus márgenes. Leer más…

Los cisnes cuello blanco

Nunca me tragué el final del cuento de Hansel y Gretel. Que los dos niños se fueron volando a lomo de cisne hasta casa y todos fueron muy felices, había sido siempre para mí un final demasiado tirado de los pelos. Cuando era aún pequeña y no había visto un cisne en mi vida, yo creía —por categorización mental, o inercia cognitiva— que esas hermosas aves eran solo poco más grandes que un pato. Siendo así, no imaginaba que dos cisnes pudieran lo que se dice ‘volar’ alto —como los patos grandes y regordetes que había visto alzar vuelo con muchísimo esfuerzo en tierras iqueñas—, si encima tuvieran que llevar dos niños a cuestas. Hasta que un día, cuando ya era joven y no hacía mucho que acababa de instalarme en Múnich, experimenté una visión casi de cuento. Mientras estaba con la mirada perdida en dirección al tráfico de la avenida que se veía desde la ventana de mi piso, me distrajeron de ese ensimismamiento dos cisnes blancos que atravesaban el firmamento dando la impresión de que solo raspando irían a superar el edificio de cuatro pisos en el que me encontraba, o que se estrellarían contra él. Nada de eso ocurrió. Entonces me convencí, de la noche a la mañana, de que los cisnes sí podían ser tranquilamente héroes de historias imposibles. Leer más…

Camino del olvido

Empezamos cambiando los cuentos infantiles, endulzándolos con princesitas y príncipes bobos y empalagosos,  y terminamos pervirtiendo la Historia. Si bien es cierto que cada uno cuenta la feria según le va en ella y que son los vencedores los que escriben la historia, no lo es menos que son los que se niegan a contar la feria y los ociosos vencidos los que muchas veces contribuyen con su silencio a perpetuar la desmemoria y permiten el olvido. Leer más…

La muerte en la era virtual

Ayer mi amigo Federico estaba en línea. Tuve el impulso de decirle algo en el chat. No lo hice. Estaba su cuerpo de gigante que me recuerda a Cortázar, estaban sus ojos tristes y profundos, su gesto irreverente y su gato gris como la noche. Yo quería hablar con Federico otra vez. Solo había un problema: Federico ya no está en el mundo de los vivos. Leer más…

La resaca

En Costa Rica y El Salvador se le llama “goma”; en México, “cruda”,  los colombianos dicen “guayabo” y es probable que haya más localismos, pero ahora se me escapan. En fin, me gustaría hablar de la resaca,  pero no aquella que el diccionario define como “malestar que padece al despertar quien ha bebido alcohol en exceso”, sino más bien “situación o estado que sigue a un acontecimiento importante”.   No, tal vez sería más justo mezclar ambas definiciones de la siguiente manera: “malestar que padece al despertar quien ha vivido un acontecimiento importante”.  Así nos hemos sentido muchísimos desde el 8 de noviembre, y lo peor es que la resaca ha aumentado su perversa intensidad desde el 20 de enero, cuando Donald Trump asumió finalmente la función de presidente de los Estados Unidos. Leer más…

Reflexiones en mi aniversario de bodas

Las ideas que voy a compartir aquí salieron a la luz en la cena con la que mi esposa y yo celebramos hace unas pocas fechas nuestro aniversario de bodas, un aniversario que representa, dicho sea de paso, un número muy importante de años. Con esto quiero decir que ambos estábamos influidos por el ambiente mágico de la noche y, desde luego, por la botella de cava que abrimos para acompañar la cena y la velada. Y esta circunstancia, como se comprenderá, provoca siempre estados de ánimo propensos a las reflexiones y al recuento de tantos años de vida en común.  Leer más…

Perdedores

Foto: Juan O. Madrazo.

Foto: Juan O. Madrazo.

Por cada envase de cristal le dan veinte centavos. Y por las latas de cerveza, cuando lleva un saco, se gana algo para comer, o un pulóver de la empresa española que los recicla y que él vende luego sentado en algún portal junto a otras cosas que la gente tira y que siempre alguien necesita. Hasta eso ha descubierto: es increíble cómo en aquella ciudad la gente compra cosas que otros han desechado. Leer más…

Cristina Rivera Garza

Todos los escritores tenemos un lugar sagrado especial para el escritor que nos ha cambiado la vida pero pocos somos capaces de escribirle una carta de amor tan elocuente como la de Cristina Rivera Garza a Juan Rulfo: Había mucha neblina o humo o no sé qué (Random) –título excepcional donde los haya— es una confesión completa, un asedio incesante que entrega un Rulfo a veces conocido y otras muy nuevo, pero siempre complejo y fascinante. Había mucha neblina es historia y crítica cultural, biografía a medias y crónica autobiográfica con momentos sublimes; es un gran modelo de crítica literaria híbrida, que indaga tanto en el texto como en las condiciones materiales que lo permiten y que de paso se convierte ella misma en literatura. Leer más…