Mary Luz Serrano Pérez conoció al escritor cubano Guillermo Vidal Ortiz en la filial del pedagógico de Holguín en las Tunas. Su visión de Guille es extremadamente sincera: “Humano, humilde, apegado al terruño, tierno, amoroso, picante al hablar, decía las cosas como las sentía, sin tapujos. Lo que sus ojitos brillantes veían, lo convertía en palabras tal y cual se agolpaban en su loca cabeza”.
Un “culo” espectacular
“Antes de ser profesor del grupo de nosotros, nos acercábamos a él a pedirle que nos explicara algún contenido de literatura; ahí comenzamos nuestra relación alumno-profesor. El hecho que nos fue uniendo más es que se enamoró de mi amiga Clarisbel, ella tenía un “culo” espectacular; creo que ese era el motivo fundamental. A primera vista el amor entró por sus ojos”.
Amigo y hombre
“Era de esos profesores que no puedes olvidar, sus clases eran magníficas, no te aburrías. Hablaba de cualquier tema; incluso si algún alumno estaba despistado, lo atendía sin problema. Recuerdo que eran después de almuerzo. Cuando aquello el hotel Tunas estaba súper bueno; imagínate, nosotros éramos del municipio Puerto Padre y siempre estábamos locas porque llegara la hora de almuerzo. Con él no teníamos problemas si llegábamos tarde; si por casualidad sabíamos que no íbamos a regresar, se lo informábamos de antemano. Guille no voy a tu clase. Ok, cópiala y ponte al día, nos decía.
Ante todo era amigo y hombre. En la prueba final de literatura fui a exponer mi tema, recuerdo eran 3 profesores de Holguín en la mesa y el Guille; mis pies quedaban debajo de ellos. Recuerdo que al exponer, nadie de Holguín hizo preguntas, pero el Guille de jodedor hizo una, se la respondí, y cuando creí que iba a hacerme otra le metí una patada ahí mismo; se quedó tranquilo. Ya fuera del aula se moría de la risa y yo le decía: ¿cómo te quedó la canilla? Me dio un beso por respuesta. El era un flaco bello por fuera y por dentro”.
Pasiones
“Escribir. Leer. Las mujeres”.
A los que no lo conocieron
“Si quieren saber algo bueno de las Tunas, lean sus libros, investiguen su vida. A los que prefieren ignorarlo les diría: fue mejor ser humano que escritor”.
Muerte
“Me enteré bastante tarde. Un día, husmeando en mi computadora, comencé a leer en el periódico 26 de las Tunas. El “Flaco”, como yo le decía, se había ido. Cerré los ojos y lo visualicé en la memoria.
Su desgracia era el maldito cigarro.
Un amigo cercano me contó que fue un gran jodedor hasta en su propio entierro; ese día llovió mucho y el carro fúnebre se rompió a medio camino; ya en el cementerio, el micrófono dejó de funcionar. La gente decía: es Guille, es Guille, desde el más allá sigue con sus bromas.
Lo doloroso es que se fue sin despedirse”.
Permanencia
Ya Mary Luz no vive en Puerto Padre, no estudia en el pedagógico de Las Tunas; hace años reside en Estados Unidos, pero conserva todavía el recuerdo de un hombre enamorado a primera vista de su amiga Clarisbel.
