"No he perdido bríos para discutir"

Dossier
Por Nora Amalia Vargas León

Pero quién iba a suponer que a esa hora alguien viola a una mujer como aquella, puta, le dice, y entonces vuelve a estrujar unos dedos gruesos, muy rudos, un dedo como un pene que la penetra, una boca babeante que la chupa con un sonido salvaje…

Guillermo Vidal
El amo de las tumbas.

DSC00015Este era un libro que quería escribir, dice este señor escritor, tunero por causalidad geográfica, con una mente cosmopolita y una madurez narrativa, que lo coloca en primera fila en su natal Cuba.

“Me atreví con algo que quería hacer, escribir un libro de vampiros, de policías, de un violador, de un necrófilo, de alguien que va por los mundos más turbios. Cómo sabe una mujer después de muerta, eran cosas que me estaba preguntando, y ya que en uno de mis libros he sido un pervertido sexual, en otros un homosexual o un contrarrevolucionario.

“Esta es la historia de un bibliotecario, que de repente recibe la noticia de que su mujer y su hijo han muerto en un accidente. Entonces se llena de odio y comienza a buscar una mujer, no para tenerla, sino para violarla, y luego disfruta más si la mata y la viola después de muerta.”

Esta es más o menos la historia, dice Guillermo, quería escribir una novela de horror, no una novela horrorosa, quería que a las 11:00 de la noche cuando alguien la estuviera leyendo, sintiera miedo, y mirara de reojo hacia ventanas y puertas.

“Me he sentido muy bien con esta novela, me divertí desde el punto de vista del goce, pero no me burlé para nada del asunto, traté el tema del vampiro con el mayor respeto. Me parece que los principales lectores de esta novela serán jóvenes.”

Desde el año 1995 Guillermo Vidal ha publicado cinco novelas, todas ellas premios, ya sea en Cuba o en el extranjero; aunque también se dedica a los relatos cortos como el cuento, parece ser la novela el género con el cual se siente más cómodo….

“Tengo un poco de paz, me he comprado una computadora y eso hace menos difícil el momento creativo. Las novelas con bastante frecuencia se escriben mejor cuando uno tiene un poco más de años, de lucidez, y creo que estoy en el mejor momento de mi carrera. He ido cambiando algunas cosas, el ritmo de las prosas, el tono, las novelas son más reflexivas, estoy meditando, aún cuando cuento historias, espero seguir apareciendo con novelas.”

No solo porque lo diga este cincuentenario narrador, el 2003 ha sido un año de reconocimientos. En este período recibió uno de los premios literarios más importantes del país, el Alejo Carpentier, en novela, por La saga del perseguido, que verá la luz a finales de noviembre, También en su ciudad se le reconoce como uno de los premios a las creación artística por la obra de toda una vida.

No siempre fue así, desde que comenzara a escribir y recibiera sus primeros lauros en la lejana década del ochenta del pasado siglo, Guillermo Vidal ha sido uno de los escritores más cuestionados del país. Los temas inusitados que aborda, el lenguaje irreverente, directo que lo caracterizan, le trajeron malas consecuencias con algunas autoridades culturales y hasta con la crítica especializada de la isla.

Pasó años en una pugna agotadora entre la imperiosa necesidad de escribir y la polémica en torno a su obra y personalidad. Hoy se impuso el talento de este escritor, que sienta pautas, escribe como él solo sabe hacerlo, y a nivel del país lo respetan detractores y amigos.

“Eso no significa que haya perdido bríos para discutir, solo que me han dejado un poco en paz, me han molestado menos, normalmente prefiero que me ignoren y que me dejen trabajar. Espero seguir haciendo mis novelas.

“Estoy pensando en otras, quisiera escribir del terrorista, no como un discurso político, sino sobre su personalidad y sobre otros seres que perturban a la sociedad como los torturadores.

Mis ropas comenzaron a caer y sentí que un frío terrorífico se apoderaba de mí, me propuse soportar aquello con tal de que terminara de una vez, los vampiros, se decía, existían allá lejos donde asesinaban y vivían eternamente, los vampiros eran hijos de Satanás…pero allí estaban GAL para desmentir a los que dudaron, GAL que comenzó a lamer la piel afectada como un perrillo mientras desaparecían las marcas…

En la presentación de El Amo de las tumbas, realizada en el contexto de la Semana de la Cultura Tunera, estuvo César López, distinguido escritor cubano, poeta, ensayista, crítico, miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua y miembro correspondiente de la Real Academia Española de la Lengua, Premio Nacional de literatura en 1999, y amigo personal de Guillermo Vidal.

Acerca de la obra de Guillermo refirió, que después de los primeros años de establecido el premio David, como una forma de promover la literatura creada por jóvenes, se dieron cuenta de que las obras laureadas en muchos casos no tenían calidad. Pero en la edición de 1986, recuerda como le invitaron a subir al podio de premiaciones a otorgar premio en cuento a Los iniciados, de Guillermo Vidal. Éste le demostró la valía del premio y con su escritura sesuda, concienzuda y segura lo ha venido confirmando siempre. Además Guillermo tiene la honradez de escribir desde su ciudad, desde su patria y ser ese escritor universal que es.

Guillermo Vidal, dice Eduardo Heras León en los textos de referencia que muestra el volumen, editado hace poco por la editorial tunera Sanlope, posee un talento narrativo de primer orden, sus cuentos y novelas raigalmente insertados en la mejor tradición literaria del país, nos muestran una realidad cruda, sin afeites, ni complacencias…

Acerca de la novela y del autor, refirió Jesús David Curbelo, editor de Unión, Letras Cubanas: El amo de las tumbas añade un matiz particular a nuestra casi siempre sociologizante narrativa de los últimos tiempos.

Amir Valle, escritor cubano, profesor del primer curso de Universidad para todos, trasmitido por la televisión, se pregunta sobre la obra de Guillermo, ¿Novela policíaca?¿Novela gótica?¿Un policial de vampiros? Eso y más es esta novela.

El amo de las tumbas se editó por primera vez en España, el pasado año. Ahora la editorial tunera Sanlope ha hecho igual tirada, 500 ejemplares, con un diseño de portada bien cuidado, y una edición a cargo del joven y talentoso Frank Castell, quien en las palabras de presentación del libro, nos alertaba sobre este hombre que hoy vemos cotidiano, que anda por nuestras calles, y a veces no lo percibimos. Él nos eternizará un día, no es un hombre común, tenemos suerte de conocerlo, porque es un paradigma de la literatura cubana actual.

Guillermo Vidal nació en el año 1952 en esta ciudad oriental. Sus premios son numerosos. En 1985, Premio 13 de marzo por Los iniciados, Premio David 1986, Se permuta esta casa, Premio UNEAC, Premio Hermanos Loynaz , Premio Casa Teatro República Dominicana en 1998, Premio novela breve Dulce María Loynaz 2001, Premio Alejo Carpentier, novela La saga del perseguido, 2003.

Este escritor de apariencia medieval, tranquila, a quien es difícil asociarlo con un lenguaje tan audaz, y el ritmo impresionante de sus narraciones, lo inspiran las primeras horas del día… “si puedo me levanto temprano, oro, leo la biblia, leo novelas, caliento el brazo y me pongo a trabajar rápido, un promedio de 7 y hasta 10 cuartillas por día, luego reviso.

Así nacieron Matarile, Las manzanas del Paraíso, Confabulación de la araña, y Ella es tan sucia como sus ojos, novelas que desaparecen de bibliotecas, pues en las librerías no se encuentran. Los libros de Guillermo convierten a sus lectores en melómanos, por demás quien los tenga debe cuidarlos, para no correr la misma suerte.

Y es que leerlo es siempre un reto, es entregarse a la selva y al peligro de sus habitantes. Al peligro de verse arrastrado a una serie de sucesos que van cerrando el círculo, atrapándonos, convirtiéndonos en víctima de sus protagonistas criminales, asesinos, endiablados.

Vi las muertes, el pánico ante los accidentes y las catástrofes, vi las traiciones más viles y los fusilamientos… vi un hombre envuelto en una capa oscura … y supe que era yo que había regresado de entre la muerte para encontrarme nuevamente con aquellos…