

"Vas a aprender a pensar lo que el otro tipo va a hacer antes de que lo haga”. Ésa es la primera lección que el cuarentón tío Peck da a su sobrina adolescente. Le está enseñando a conducir un auto. La está instruyendo: “Nunca te voy a tocar cuando estés manejando, ¿entendido?”. Y la sobrina entiende perfectamente la lección. “Sé lo que quieres hacer cinco pasos antes de que lo hagas”, dirá la muchacha años más tarde, cuando intente conducir su propia vida y alejarse al fin de la tortuosa relación sentimental con el tío instructor.
La dramaturga y académica norteamericana Paula Vogel (1951) ganó el premio Pulitzer en 1998 con la obra “How I learned to drive” (“Como aprendí a manejar”), estrenada entonces en Nueva York. Se trata de un texto ágil, sugerente, con múltiples juegos metafóricos entre la historia central y los segmentos aledaños que complementan la trama. Una historia que trata de las conductas sexuales, del respeto, de las atracciones, de los límites, de unas normas sociales que regulan nuestras vidas y que a veces no calzan del todo con nuestros deseos. Y también de las reglas del tránsito.
La obra acaba de ser reestrenada en Chile bajo la dirección de Marco Espinoza, en una conmovedora versión. El director sigue el juego sugerido de fragmentar la historia y recorrer los episodios como cuadros casi autónomos que aluden a las lecciones de conducción: “Partir con el cambio en neutral”, “Conducir en primera”, “Pasando de primera a segunda”, “Falla del vehículo”, “El uso de la reversa”, y así. El diseño de vestuario y escenografía de Jorge Chino González apoya el juego de correlación entre las evocaciones y la fantasía. Los recuerdos de la protagonista se van fundiendo, entonces, con las sugerentes instrucciones de manejo, en un paralelo entre las conductas frente al volante y a los afectos. Las escenas van y vienen en el tiempo fraccionado, y avanzan por una carretera que es a la vez metáfora del progreso y del deterioro de las relaciones humanas. Sin perder el humor, el director se cuida en especial de no pisar los lugares comunes y los encasillamientos del abusador y del abusado.
Con este montaje la compañía Detuch ganó hace un par de meses el Festival de Dramaturgia Norteamericana Contemporánea, restablecido este año por el Instituto Chileno Norteamericano de Cultura. La actriz Annie Murath vuelve a cautivar con su talento vocal (cada vez que sube a un escenario lo hace: brilla con su voz melódica). Y la debutante Alejandra Díaz sorprende con la firmeza de su interpretación en el rol protagónico. El resto del elenco es igualmente sólido: Víctor Montero como el seductor tío Peck, Carolina Larenas, Gabriel Urzúa y Francisco Medina.
“Cómo aprendí a manejar” es una obra que toca temas ya vistos en la literatura universal: el incesto, la misoginia, el abuso sexual, la ausencia del padre, los celos. Sin embargo, Paula Vogel sortea las obviedades y se instala en otro lugar. En el lugar de lo que parece no visto. O no visto así. Con imágenes no usadas. Y con escenas fuera de toda convención: arriba de un auto, pasando los cambios, yendo marcha atrás, acelerando a fondo. Un carril más que oportuno para el teatro chileno.
Por
Uriel
Quesada
El aeropuerto Juan Santamaría, en San José de Costa Rica, ha estado en obras por años, y no hay visos de que se concluyan en un plazo razonable. Cuando uno llega al país, una vez hechos los trámites de migración y aduanas, el primer impacto lo produce un tumulto en la calle. Uno sale y se ve rodeado de taxistas legales e informales, personas con cartelitos en busca de zutano o fulano, familias y amigos pendientes de sus seres queridos y hasta malandrines que ofrecen ayuda con el equipaje. [...]
Por
Amir
Valle
Reinaldo Arenas, en su autobiografía novelada Antes que anochezca, llamó Miguel Barniz a quien, según declaraciones que hizo a sus amigos, consideraba “el más cínico de los escribidores cubanos”. Lo llamaba así, “escribidor” porque, haciendo gala de su fino humor: “los escritores, escriben; y los escribidores, perpetran”. [...]
Por
Alejandra
Costamagna
Vas a aprender a pensar lo que el otro tipo va a hacer antes de que lo haga”. Ésa es la primera lección que el cuarentón tío Peck da a su sobrina adolescente. Le está enseñando a conducir un auto. La está instruyendo: “Nunca te voy a tocar cuando estés manejando, ¿entendido?”. Y la sobrina entiende perfectamente la lección. “Sé lo que quieres hacer cinco pasos antes de que lo hagas”, dirá la muchacha años más tarde, cuando intente conducir su propia vida y alejarse al fin de la tortuosa relación sentimental con el tío instructor. [...]
Por
Elidio la torre
lagares
En un país de perennes olvidos, no sorprende encontrarse con un signo negado del imaginario puertorriqueño como lo es En Babia: manuscrito de un braquicéfalo (1940), novela de José De Diego Padró, escritor puertorriqueño vanguardista confinado a notas al calce y a percepciones panorámicas de su obra en los libros de historia literaria. Es En Babia… una novela que se desborda a sí misma, incontenible e inacabable, abrumadora y a la vez accesible sin dejar de ser retadora. [...]
Por
Edmundo
Paz Soldán
El regreso de Iván Thays a la ficción no podía haber sido más auspicioso. Un lugar llamado Oreja de Perro, su nueva novela, ha resultado finalista del premio Herralde. En estos años, muchas cosas han cambiado en el estilo de Iván. La prosa, que solía estar llena de florituras, de metáforas, se ha vuelto despojada, directa. Eso la hace más efectiva: "Pensamos que las fotografías, los recortes de periódico, las cartas, los videos, los testimonios, los recuerdos, sostienen la memoria. Pero no la sostienen, la reemplazan". [...]
Por
Armando
de Armas
Algunos amigos me han preguntado sobre la índole de intelectuales, escritores, científicos y políticos que se reúne religiosamente dos veces al año en el Festival della Modernitá, allá en la imponente Villa San Carlos Borromeo y en las cercanías de la norteña ciudad italiana de Milan, cada ocasión con un tema distinto a debatir, el último desarrollado recientemente bajo el título de La Democrazia, bajo el auspicio de la Universitá Internazionale del Secondo Rinascimento, la Fondazione di Cultura Internazionale Armando Verdiglioni y la Edit. Spirali. [...]
Por
SANTIAGO
GAMBOA
Las raíces de los hombres son los pies", escribió Juan Goytisolo, "y los pies se mueven", y por eso echar raíces en el mundo es también moverse por él, establecerse aquí y allá, rodar, abrir casas y volver a cerrarlas, cruzar océanos con cajas llenas de libros, adaptarse a lugares fríos, ver caer la tarde sobre el Hudson o el Bósforo, desde la ventana de la cocina, mientras se prepara un café y piensa en lo que va a escribir, o en lo que hubiera querido que fuera su libro, o en algo que lo atormenta y que no logrará hacer nunca, por más que llegue al otro extremo del último océano. [...]
Por
León
de la Hoz
Hasta hace muy poco el mejor amigo del hombre era el perro, ahora es Facebook. Yo de momento no tengo ninguno de los dos ni pienso tenerlos. Y no será porque no quiero más amigos de los que tengo y a los que apenas puedo atender como quisiera. No sé a quién se le ocurrió decir que el perro era el mejor amigo, pero eso demuestra lo necia de la humanidad que hasta la llegada de Facebook creía en esa frase a pie juntillas como un axioma, y también qué solo ha estado el hombre desde siempre para que el perro haya llegado a ser su mejor amigo en vez del propio hombre. [...]
Por
Francisco
Balbuena
Se afirma que las novelas pueden clasificarse en cientos de tipos, y que de ellas hay quien extrae miles de aspectos, hasta el punto de hacer del género una manifestación narrativa inexhaurible. Sin embargo, basta despojar a la novela de todo adorno y mistificación para que su médula la veamos compuesta por tan sólo tres características fundamentales: novelas de Personajes (P), novelas de Ambiente (A) o de Situación (S), y novelas de Ideas (I). [...]