

Iván Thays: Un lugar llamado Oreja de perro (Anagrama, 2008)
El regreso de Iván Thays a la ficción no podía haber sido más auspicioso. Un lugar llamado Oreja de Perro, su nueva novela, ha resultado finalista del premio Herralde. En estos años, muchas cosas han cambiado en el estilo de Iván. La prosa, que solía estar llena de florituras, de metáforas, se ha vuelto despojada, directa. Eso la hace más efectiva: "Pensamos que las fotografías, los recortes de periódico, las cartas, los videos, los testimonios, los recuerdos, sostienen la memoria. Pero no la sostienen, la reemplazan".
El narrador arrastra las heridas producidas por el fallecimiento de su hijo y el hecho de que su esposa lo haya abandonado; con el panorama personal de una crisis devastadora, acepta el encargo de su periódico, de visitar un caserío en los andes peruanos llamado Oreja de Perro, golpeado por el terrorismo en los años ochenta y donde los militares han sido causantes de violaciones a los derechos humanos. Con gran acierto, Thays convierte a Oreja de Perro, lugar de supuesta reconciliación nacional (el presidente debe lanzar allí un programa asistencialista), en una metáfora de la violencia, de la pérdida, de la descomposición, social y personal: "Imagínate, todos los días descuartizaban perros en Ayacucho. Y si lo ves en un mapa, este sitio parece un pedazo enorme cercenado de alguno de esos perros, o de todos".
En Oreja de Perro, el narrador se verá involucrado con Jazmín (una muchacha que padece las secuelas de la violencia) y sabrá de los deseos de venganza de gente del pueblo contra los militares. Descubrirá, también, que hay ciertas tragedias que no se superan, pero que eso no implica el desaliento: hay que aprender a vivir con la armonía perdida. Los que se sorprendieron al ver que este escritor de la intimidad publicaba una novela política, descubrirán que en esta novela la política importa, pero que, como siempre en un libro de Iván Thays, el viaje que de veras cuenta es el interior (El viaje interior es el título de mi novela favorita de Iván). A los que no les haya convencido la inacción del narrador, su autismo, su incapacidad para preocuparse de veras por ese entorno desolador de injusticia social en su país, habrá que decirles que, a pesar del cambio de estilo, Thays es siempre Thays. Aunque esta vez se da incluso el lujo de un final esperanzador.
Sergio Galarza: Paseador de perros (Alfaguara-Perú, 2008)
Una vez Alberto Fuguet se quejó de los escritores solipsistas; estaba cansado de cuentos y novelas con otros escritores como protagonistas. Me dijo que eso no pasaba en el cine, no había muchas películas sobre escritores de cine, y que quería leer novelas con pilotos de avión, plomeros o vendedoras de perfumerías en los papeles principales. Se me ocurrió pensar en los pilotos de avión, que siempre me habían fascinado, quizás porque lo que hacían era lo más opuesto a lo que yo podía hacer. Ahí había una novela. Pero yo no la escribiría.
Cuando leí Paseador de perros (Alfaguara-Perú), la primera novela de Sergio Galarza, se me vino a la mente la charla que tuve con Fuguet. Porque Sergio ha escrito sobre un paseador de perros en Madrid. Si buena parte del éxito de una novela se decide a partir de la elección de un punto de visto original, Sergio lo ha encontrado: "Trabajo paseando perros, también cuido gatos y limpio la jaula de un mapache, ese mamífero gris plata que lleva un antifaz negro como los osos panda. He realizado toda clase de trabajos desde que iniciara este peregrinaje por la ruta incierta de los anhelos, pero nunca imaginé que me haría cargo hasta de un mapache. Al comienzo pensé que pasear perros me alejaría de la gente y sus taras".
El narrador nos descubre la cara de Madrid que los turistas no suelen visitar-todas esas ciudades en el área metropolitana de la capital española: Alcorcón, Coslada, Pozuelo - a que lo lleva su trabajo. Es un duro en sus opiniones, no le caen bien los inmigrantes (y eso que él es un inmigrante), es un sufrido hincha del Atleti, pero tiene, como canta Charly García, "calambres en el alma" por su relación desencontrada con su novia, Laura Song. Está encariñado de Odo, el mapache, y sabe mucho de música: Baxter Dury, el señor Chinarro y Nick Drake se encuentran entre sus obsesiones. Y eso lo lleva a decir cosas que Fuguet hubiera suscrito: "estoy harto de aquellos escritores que siempre fungen de conciencias ciudadanas, acomodados a la izquierda de las ideologías. Defienden los derechos humanos y creen que por ello les está perdonado publicar sus novelas contaminadas de buenas intenciones y respuestas a los problemas del mundo... ¿Por qué no escriben sobre Nick Dake, Epic Soundtracks o Johnny Thunders?"
La novela de Sergio me transporta a mis días por Chueca y Malasaña, cuando salíamos a lugares como el Garaje Sónico, la Vía Láctea, el Tupperware, La Vaca Austera. Una noche, Sergio me habló en uno de esos bares de sus planes de escribir su segunda novela basado en un personaje de Paseador de perros (el jefe del narrador). Yo la espero. Y ojalá que, Alfaguara mediante, este libro pueda circular fuera del Perú.
Visite el blog de Edmundo Paz Soldán en:
http://www.elboomeran.com/blog/117/edmundo-paz-soldan/
Por
Uriel
Quesada
El aeropuerto Juan Santamaría, en San José de Costa Rica, ha estado en obras por años, y no hay visos de que se concluyan en un plazo razonable. Cuando uno llega al país, una vez hechos los trámites de migración y aduanas, el primer impacto lo produce un tumulto en la calle. Uno sale y se ve rodeado de taxistas legales e informales, personas con cartelitos en busca de zutano o fulano, familias y amigos pendientes de sus seres queridos y hasta malandrines que ofrecen ayuda con el equipaje. [...]
Por
Amir
Valle
Reinaldo Arenas, en su autobiografía novelada Antes que anochezca, llamó Miguel Barniz a quien, según declaraciones que hizo a sus amigos, consideraba “el más cínico de los escribidores cubanos”. Lo llamaba así, “escribidor” porque, haciendo gala de su fino humor: “los escritores, escriben; y los escribidores, perpetran”. [...]
Por
Alejandra
Costamagna
Vas a aprender a pensar lo que el otro tipo va a hacer antes de que lo haga”. Ésa es la primera lección que el cuarentón tío Peck da a su sobrina adolescente. Le está enseñando a conducir un auto. La está instruyendo: “Nunca te voy a tocar cuando estés manejando, ¿entendido?”. Y la sobrina entiende perfectamente la lección. “Sé lo que quieres hacer cinco pasos antes de que lo hagas”, dirá la muchacha años más tarde, cuando intente conducir su propia vida y alejarse al fin de la tortuosa relación sentimental con el tío instructor. [...]
Por
Elidio la torre
lagares
En un país de perennes olvidos, no sorprende encontrarse con un signo negado del imaginario puertorriqueño como lo es En Babia: manuscrito de un braquicéfalo (1940), novela de José De Diego Padró, escritor puertorriqueño vanguardista confinado a notas al calce y a percepciones panorámicas de su obra en los libros de historia literaria. Es En Babia… una novela que se desborda a sí misma, incontenible e inacabable, abrumadora y a la vez accesible sin dejar de ser retadora. [...]
Por
Edmundo
Paz Soldán
El regreso de Iván Thays a la ficción no podía haber sido más auspicioso. Un lugar llamado Oreja de Perro, su nueva novela, ha resultado finalista del premio Herralde. En estos años, muchas cosas han cambiado en el estilo de Iván. La prosa, que solía estar llena de florituras, de metáforas, se ha vuelto despojada, directa. Eso la hace más efectiva: "Pensamos que las fotografías, los recortes de periódico, las cartas, los videos, los testimonios, los recuerdos, sostienen la memoria. Pero no la sostienen, la reemplazan". [...]
Por
Armando
de Armas
Algunos amigos me han preguntado sobre la índole de intelectuales, escritores, científicos y políticos que se reúne religiosamente dos veces al año en el Festival della Modernitá, allá en la imponente Villa San Carlos Borromeo y en las cercanías de la norteña ciudad italiana de Milan, cada ocasión con un tema distinto a debatir, el último desarrollado recientemente bajo el título de La Democrazia, bajo el auspicio de la Universitá Internazionale del Secondo Rinascimento, la Fondazione di Cultura Internazionale Armando Verdiglioni y la Edit. Spirali. [...]
Por
SANTIAGO
GAMBOA
Las raíces de los hombres son los pies", escribió Juan Goytisolo, "y los pies se mueven", y por eso echar raíces en el mundo es también moverse por él, establecerse aquí y allá, rodar, abrir casas y volver a cerrarlas, cruzar océanos con cajas llenas de libros, adaptarse a lugares fríos, ver caer la tarde sobre el Hudson o el Bósforo, desde la ventana de la cocina, mientras se prepara un café y piensa en lo que va a escribir, o en lo que hubiera querido que fuera su libro, o en algo que lo atormenta y que no logrará hacer nunca, por más que llegue al otro extremo del último océano. [...]
Por
León
de la Hoz
Hasta hace muy poco el mejor amigo del hombre era el perro, ahora es Facebook. Yo de momento no tengo ninguno de los dos ni pienso tenerlos. Y no será porque no quiero más amigos de los que tengo y a los que apenas puedo atender como quisiera. No sé a quién se le ocurrió decir que el perro era el mejor amigo, pero eso demuestra lo necia de la humanidad que hasta la llegada de Facebook creía en esa frase a pie juntillas como un axioma, y también qué solo ha estado el hombre desde siempre para que el perro haya llegado a ser su mejor amigo en vez del propio hombre. [...]
Por
Francisco
Balbuena
Se afirma que las novelas pueden clasificarse en cientos de tipos, y que de ellas hay quien extrae miles de aspectos, hasta el punto de hacer del género una manifestación narrativa inexhaurible. Sin embargo, basta despojar a la novela de todo adorno y mistificación para que su médula la veamos compuesta por tan sólo tres características fundamentales: novelas de Personajes (P), novelas de Ambiente (A) o de Situación (S), y novelas de Ideas (I). [...]