La gruta y otros poemas

Poesía

Rafael-José Díaz

Rafael-Jose-Diaz-Poesia-OtroLunes_38OtroLunes se alegra de anunciar con estos poemas de nuestro colega y amigo, el español Rafael-José Díaz, la aparición de su más reciente poemario: Un sudario, publicado por la editorial Pre-Textos, de Valencia. Como lo ha ido demostrando en sus publicaciones anteriores, estamos en presencia de un autor que siempre nos sorprende por la calidad de sus textos.

Quien se sienta animado con este adelanto, puede acceder al libro aquí: Un sudario

 

Con Al Berto en un Taxi, atravieso Lisboa

Como tú sabes bien,
aún guardo
la memoria de un día
–o de una noche–
sin rumbo, tu mirada perdida
y a la vez resguardada
mientras un taxi cruza la ciudad de una vida
y nos lleva en el tiempo
–o lleva nuestros tiempos–
de un extremo a otro extremo
de la conversación y de las calles.

Confabulamos juntos
despedidas y asombros,
nombres que para ti lo fueron todo
y para mí eran apenas el comienzo de algo,
la ganancia y la pérdida
de una misma ciudad,
de un mismo instante
que habría de quedar resguardado algún día
en la vida intermedia,
no ya tuya, no aún mía,
de unas pocas palabras.

Y así, mientras mirábamos
la ciudad cuyo aroma
ninguno de los dos podía disfrutar,
las fachadas suntuosas
o ya desportilladas,
el principio de alguna correría invernal entre extraños
o las huellas de pálidos semblantes olvidados,
sentados en un taxi de Lisboa,
decíamos adiós a lo desconocido
y seguía asombrándonos lo vivido mil veces.
Y, hablando, intercambiábamos los rostros.

 

La gruta

Queríamos nadar hasta meternos en la gruta
ya que el mar parecía estar en calma.
Negociamos, benévolos, con los abruptos
laberintos de lava de la costa
el punto en que nos lanzaríamos.
Desde allí hasta la gruta
unas pocas brazadas
en el mar centelleante, pero oscuro,
llevarían los cuerpos casi en abandono.
Gritos como los que daríamos
habría repetido ya la gruta otras veces,
gritos como los de quienes
ya no estarían allí porque un día estuvieron o porque
no estuvieron nunca y fueron engañados.
El mar era la herida
y el agua oscura era
la sangre que brotaba sin descanso.
Jadeantes nadaríamos hasta donde los otros niños
para gritarle al techo de la gruta
un revuelo de sílabas,
nuestra forma de dar
las gracias desde el fondo
como peces aún vivos.

 

La intimidad

Y ahora,
atrapados como estamos
en estos terraplenes de jugosa luz última,
¿vas a decirme que no tiene sentido
ni siquiera atreverse a respirar
a medida que el viaje de las nubes
se adentra en las montañas,
respirar en el límite
y pensar que detrás de lo que respiramos
está la imposibilidad de respirar,
la extática tiniebla?

Te escribo porque apenas
lo he hecho últimamente,
arconte o diosecillo,
ángel faunesco
o serpentino mordedor
de tantas horas que el tiempo no quiso devolver.

Conozco tus caprichos,
pero soy más paciente que al principio.

Estoy sentado, mírame,
al borde de la oscuridad.

La luz se filtra desde inmemorables
gradas por las que no podríamos
descender o subir.

La memoria se engaña
creyendo que conoce el asiento de la sombra.

¿Vendrás
a hacerme compañía
en este umbral donde te conocí
para jugar de nuevo
al escondite que inventamos?

Ya sé que no vendrás.

Los árboles me miran
una vez más, materia absorta
que dibujara un día los rostros de la descomposición.

Ahora soy yo quien los dibujo
para que, sin necesidad de respirar,
pueda volver aquí
siempre que lo deseen las montañas.

Del Autor

Rafael-José Díaz
Nació en Tenerife en 1971. En 1994 se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de La Laguna. Entre 1995 y 2000 fue lector de español en las universidades de Jena y Leipzig (Alemania). Posteriormente vivió en Agüimes (Gran Canaria) y en Madrid. Es autor de los libros de poemas El canto en el umbral (1997), Llamada en la primera nieve (2000), Los párpados cautivos (2003), Moradas del insomne (2005), Antes del eclipse (Pre-Textos, 2007) y Detrás de tu nombre (2009). En 2012 reunió su poesía publicada hasta entonces en un volumen titulado La crepitación. Ha publicado también tres entregas de su diario (La otra tierra, 2002; Las laderas del rostro, 2002 y La nieve, los sepulcros, 2005), el libro de ensayos Rutas y rituales (2007), el conjunto de relatos Algunas de mis tumbas (2009), la novela El interior del párpado (2014) y la recopilación de textos en prosa, de ese mismo año, Las transmisiones. Veinticuatro lugares y una carta. Igualmente, ha dado a conocer traducciones al español de autores como Arthur Schopenhauer, Philippe Jaccottet, Hermann Broch, Pierre Klossowski, Gustave Roud, William Cliff, Ramon Xirau, Jacques Ancet o Fabio Pusterla. En su blog “Travesías”, inaugurado hace cinco años, publica relatos, apuntes, aforismos y ensayos. En la actualidad reside en Tenerife.