Buñuel in memoriam (XI):
Diario de una camarera y El fantasma de la libertad

Alfredo Antonio Fernández

Salvador Dalí: Retrato de Luis Buñuel.

Salvador Dalí: Retrato de Luis Buñuel.

 

Con Diario de una camarera  y El  fantasma de la libertad casi llegamos al final de la larga cuesta creativa del cine de Luis Buñuel.

Como en otras oportunidades, no será el orden en el que fueron facturados los filmes o la cronología lo que contará sino la “manipulación” de las ideas y la experiencia del quehacer cinematográfico los que determinarán el orden del análisis.

“Diario de una camarera” es uno de los pocos filmes de Buñuel en los cuales el autor se apegará al argumento y contará una historia sin pausas ni alteraciones de principio a fin.1

En el otro lado del espectro, El fantasma de la libertad es un filme de tesis como también lo fueron en su momento La vía láctea y Simón del desierto, pero de tan exagerada discontinuidad en la narrativa visual de las catorce anécdotas que se cuentan que se hace imprescindible la exégesis  para desentrañar qué dijo, o qué no dijo, o qué quiso decir Buñuel con esa atropellada sucesión de escenarios, situaciones y personajes.

 

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Diario de una camarera

La película realizada en Francia en 1964  tiene una duración de cien minutos  y guarda con relación a la literatura y el cine una entrañable conexión y deuda intertextual2.

Primero  fue una novela del  francés Octave  Mirbeau, Journal d’ une femme de chambre (1900),  y después objeto de una adaptación al cine por el clásico de la cinematografía francesa Jean Renoir en Diary of  a chambermaid (1946).

Es uno de los pocos filmes de Buñuel -con Susana y Tristana– en los que la historia se cuenta linealmente de principio a fin.

Pero con el añadido de que se trata probablemente del único de sus filmes libre de imágenes oníricas y/ o surrealistas, pero sí, como en sus restantes películas, con abundantes detalles fetichistas y sado-masoquistas.

Si caben las analogías entre la música clásica y el cine, diríamos que Viridiana y El ángel exterminador operan dentro del conjunto de la obra de Buñuel como sinfonías con empleo de todo tipo de instrumentos de viento, de cuerdas  y de percusión  mientras  que Diario de una camarera funciona más como música de cámara compuesta exclusivamente para cuerdas.

¿Cómo se resume la historia de Diario de una camarera?

Alfredo-Antonio-Fernandez-3-Este_Lunes-OtroLunes-38Probablemente acuciada por la crisis económica de fines de 1920’s,  Cèlestine (actriz  Jeanne Moreau) viaja de París a Normandía  y entra al servicio de los Monteil,  una familia burguesa de provincias.

Los Monteil  y sus vecinos son una galería de personajes resentidos y acomplejados en los que se manifiestan  las más raras fobias y manías que lindan con las figuras estereotípicas de las “sicopatologías sexuales” descritas por Freud  y Kraft-Ebing en sus estudios.

Mme. Monteil (actriz  Francoise  Lugagne) es una personalidad manipuladora, frígida sexualmente, casada con M. Monteil (actor Michel Piccoli) que dedica todo el tiempo que no puede compartir el lecho con su esposa a cazar animales y a seducir a todas las criadas que le pasan por delante.

Entre los vecinos figura el capitán retirado Mauzer (actor Daniel Invernel)  que se divierte arrojando basura y lanzando piedras contra el techo de vidrio del invernadero de los Monteil.

Y también  sobresale la figura del guardabosques Joseph, cuyo pensamiento y acción encajan perfectamente en las actitudes de los que a fines de 1930’s  y principios de 1940’s serían sus émulos fascistas  y xenófobos miembros de las tropas de asalto (SS) hitlerianas o de la gendarmería de la República de Vichy en Francia.

Cèlestine  se adapta a las circunstancias de vivir en comunidad con la familia disfuncional de los Monteil  y el vecindario de atorrantes  que la rodean.

El hecho se presta a interpretaciones y  nos hace dudar de la verticalidad de su  moralidad: ¿carece de escrúpulos o es que desde que abandonara a París y llegara a provincias como el personaje de Julián  Sorel en la novela “El rojo y el negro” se ha hecho a la idea de triunfar o perecer en la lid?

Esa aceptación “a priori” del “orden establecido” está  llena de cosas nimias, estrafalarias,  repulsivas muchas veces  y algunas de excepción como el crimen.

Pero  todas son vistas a través del ojo ¿cómplice por momentos?, ¿acusador en otros?,  de Cèlestine.

Para comenzar, el detalle fetichista que no podía  faltar en un filme de Buñuel: el viejo M. Rabour (actor Jean Ozenne), padre de  Mme. Monteil,  obliga cada noche a Cèlestine  a que le lea libros de su preferencia calzada con unos botines negros  que guarda en un armario mientras  le acaricia la pierna.

Y en la orilla opuesta de la picaresca sexual está el sadismo practicado con los animales por el guarda bosques, que atormenta a los gansos antes de matarlos porque así la carne, después de guisada, tendrá mejor sabor.

O el trío compuesto por el cura (actor Jean-Claude Carrière), el sacristán (actor Bernard Musson)  y el guarda bosques Joseph (actor Georges Géret)  que se dedican a golpear en pandilla a los que consideran comunistas, judíos o extranjeros inmigrantes3.

Alfredo-Antonio-Fernandez-4-Este_Lunes-OtroLunes-38La crítica ha coincidido unánimemente en proclamar a este filme como uno que, retrospectivamente -filmado en 1964-, profundiza en las raíces del fascismo europeo de fines de 1930’s  y principios de 1940’s.

Y  también la crítica ha coincidido en elogiar el trabajo de la actriz Jeanne Moreau4, que le imprime a su figura un tono de ambigüedad que nos hace dudar si es culpable o inocente, víctima o cómplice de la sucesión carnavalesca de vicios, perversiones y obsesiones que se resuelven en la práctica ora secreta u ora desenfadada del “voyeurismo”,  el fetichismo, la pedofilia y el sadismo.

Si tuviéramos que elegir el momento más logrado de su interpretación –difícil porque todos son notables-, es probable que se sitúe en las secuencias finales cuando Cèlestine,  la amante de Joseph, el fascista y cruel guarda bosques le pregunta si fue el asesino de una niña –remedo francés de la Caperucita Roja de los cuentos infantiles-  que ha aparecido en el bosque muerta tras ser violada.

Joseph, por supuesto, evade la respuesta.

Célestine,  inexplicablemente, sigue la relación amorosa con él.

Más tarde, cuando se han distanciado y  se ha casado con el ex capitán Mauzer, de nuevo inexplicablemente debido al tiempo transcurrido de la separación, en un arrebato de buena fe, conciencia culpable o cálculo político, delata a la policía el crimen cometido y señala a Joseph, su ex amante, como el pedófilo homicida.

Todo el tiempo que hemos visto en pantalla a Cèlestine practicando una moral de supervivencia, albergando la duda si el hombre que se acuesta con ella es o no el culpable del crimen y su posterior “toma de conciencia” de que debe delatarlo a la policía, puede contarse como el pináculo de una brillantísima actuación de principio a fin5

 

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El fantasma de la libertad

La película fue filmada en 1974 y tiene una duración de ciento cuatro minutos.

Para muchos críticos y espectadores es la más arbitraria y disparatada película de Buñuel, para otros es una especie de resumen de su ideología artística y de su militancia en el surrealismo.

Pongamos las cosas en contexto: El fantasma… sigue al otorgamiento del Oscar por la Academia de Hollywood por El discreto encanto de la burguesía (1972).

Es también “bajo cuerda” un premio a un cineasta por una  trayectoria de casi medio siglo en el cine y de militancia ortodoxa en las filas del movimiento surrealista.

Ergo, Buñuel se siente más seguro que nunca con su bien ganada reputación y muy lejos de los días (1950’s) en los que filmaba en México bajo el “imperio de la dictadura de las tres semanas” con bajos presupuestos.

Entonces, diríamos, “el maestro” puede permitirse algunas “libertades” y filma una película en la que el tema de “la libertad” es el sujeto de la discusión.

Pero se trata de una libertad problemática, el título del filme proviene de una frase sacada de El Manifiesto Comunista de Carlos Marx: “Un fantasma recorre Europa… el fantasma del comunismo”6.

Y como el filme tiene de protagonista a un fantasma modélico  -los fantasmas aparecen cuando no se los espera ni se les llama-  y en el mundo de los “invisibles” gobiernan el azar y la casualidad, la película estará gobernada por el inconsciente que es la piedra angular de la estética de los surrealistas y se cerrará el círculo no sólo del contenido ideológico sino  también formal  porque, dicho sea de paso, la estructura de El fantasma… tiene un diseño circular.

Alfredo-Antonio-Fernandez-6-Este_Lunes-OtroLunes-38Visto como “una rueda que gira en el espacio”, El fantasma… se conecta con el principio de la cinematografía de Buñuel  -“los años locos de 1920’s- cuando irrumpió escandalosamente en las pantallas con Un perro andaluz (1928)  y La edad de oro (1930).

Pero a su vez  conforma otra trilogía fílmica con La vía láctea –por el uso de la discontinuidad narrativa visual- y con El discreto encanto de la burguesía  -por la crítica de las costumbres y de la moralidad burguesa.

En resumen, El fantasma… funciona como “un filme comodín” dentro de la vasta filmografía de Buñuel.

“El fantasma…” se divide en catorce episodios o viñetas cinematográficas que guardan parecido formal con los “fabliaux” de la literatura clásica francesa pero que en el filme se desentienden de una lógica moralizadora o pedagógica  que pudiera influir en la conciencia de los espectadores7.

Estas microhistorias en cuyo contenido prima el azar se conectan entre sí a través de un personaje o de una situación.

Del grupo de historias  sobresalen por la ingeniosidad de elaboración las siguientes:

Durante la invasión de la ciudad de Toledo por las fuerzas de ocupación napoleónicas,  un capitán francés (actor Bernard Verley)  besa la estatua de una mujer arrodillada y es abatido de un puñetazo por otra estatua, la de un caballero.  La realización del episodio está inspirado en la historia “El beso”, de Gustavo Adolfo Bécquer  y como sonido de fondo se escuchan los populares gritos “¡Vivan las caenas!” con los que el pueblo español glorificaba el regreso de la monarquía hispana a la vez que despreciaba al invasor francés.

Un hombre sospechoso de pedofilia (actor Philippe Brigaud) entrega unas postales –que los espectadores nunca ven-  supuestamente pornográficas a una niña en el parque.  La niña se las muestra a sus padres (actores Jean-Claude Brialy  y  Monica Vitti)  que se complacen en mirar mientras comentan las formas en apariencia sexuales de los principales monumentos de obligada visita turística en París: la Madelaine,  el Arc de Triomphe, la  Tour Eiffel, etc.

El padre de la niña en una noche de insomnio ve desfilar por su habitación a un gallo, a un avestruz, a una mujer con una vela y un reloj  y a un cartero que le entrega una carta. Al día siguiente cuenta la experiencia al médico que lo atiende y como muestra de qué es la realidad y no un sueño le muestra la carta que, la noche anterior, dentro de su habitación, le entregó el cartero.

En una posada del camino se reúnen una partida de estrafalarios personajes, entre los que se cuentan unos monjes carmelitas que juegan a las cartas empleando figuras religiosas en las apuestas,  una pareja sado-masoquista en la que la mujer le azota las nalgas desnudas al hombre a la vista de todos con un látigo.

En una clase ofrecida a futuros oficiales de la policía, el profesor se deleita en ofrecer detalles contradictorios de lo que considera las costumbres privadas y públicas de la gente. Y toma como modelo a un grupo de distinguidas personas que se ocultan para comer mientras que se complacen en defecar en público valiéndose de unos singulares asientos con agujeros en el centro por donde millares evacúan  los excrementos.

Una familia angustiada denuncia a la policía la desaparición de una niña y mientras la policía inicia una búsqueda afanosa la niña está presente al lado de ellos, pero no parecen verla.

Alfredo-Antonio-Fernandez-7-Este_Lunes-OtroLunes-38Un extraño individuo que se presenta como asesino-poeta (actor Pierre Lary) se atrinchera con un fusil de mira telescópica en lo alto de un edificio, desde allí dispara y mata a dieciocho personas, es capturado, juzgado como criminal, condenado a muerte pero, inexplicablemente, al final es dejado en libertad y se dedica a la salida de la corte a firmar autógrafos para el público que lo asedia.

El prefecto de la policía (actor Julien  Bertheau) cuenta sus recuerdos de la vida en común con su hermana -ya muerta- y recibe sorpresivamente de ella  una llamada a través de un teléfono cerca de su tumba en el cementerio.

Este mismo oficial de la policía al final dirige una carga contra una multitud enfurecida que pretende asaltar el zoológico repleto de animales  al  grito pro-monárquico de  ¡Vivan las caenas! el mismo con el que abre y cierra el filme.

¿Qué lógica subyace –si es que hay una- debajo de esta secuencia de episodios humorísticos y absurdos encadenados  por personajes y situaciones  y el tratamiento del tema de la libertad?

Para encontrar una respuesta diríamos que lo increíble de esta película es que nos hace creer lógico lo que no lo es y nos hace sentir como reales  y verdaderas las más inverosímiles cosas.

Del conjunto de apariciones, desapariciones y  cacerías por parte de los espectadores  y de la crítica del  fantasma de la libertad, es posible aislar algunos subtemas.

La búsqueda de la verdad como conciencia de la necesidad (episodio del capitán francés que besa a una estatua en Toledo y recibe en pago un bofetón de una estatua vecina).

La búsqueda de la  verdad y la necesidad de abandonarla cuando se le encuentra (episodio de la niña desaparecida buscada por la familia y la policía sin darse cuenta que está presente).

El azar y la coincidencia como propiciadores de búsquedas y de hallazgos de la verdad y de la libertad (episodio del grupo de aristócratas que comen en solitario y defecan en público).

El misterio que subyace detrás de las búsquedas de la verdad y de la libertad tan pronto puede resolverse en frustración o en felicidad (episodio del poeta-asesino que sacia su apetito criminal liquidando  a más de una docena de transeúntes, es juzgado, condenado a muerte y tras ser liberado complace su ego firmando autógrafos de sus admiradores).

Esta lista de explicaciones un tanto esotéricas y/o surrealistas nacidas de la libertad y el deseo pero también de las represiones y del miedo de los humanos  es tentativa e incompleta y cada crítico y/o espectador tras  ver el filme puede suprimir, añadir o proponer otras.

Y al final nos quedaría como respuesta la percepción de que la libertad como la verdad -con la cual muchas veces se confunde-, es volátil, efímera, aparece y desaparece, se disfraza de mil formas, nos seduce, nos engaña y cuando intentamos capturarla se torna en nada, una ilusión8.

El fantasma de la libertad, como el título del penúltimo filme de Buñuel, resume como en un epitafio su labor creativa de medio siglo.

O como el propio autor se ha encargado de hacernos saber:

“En esta película el azar todo lo gobierna: la necesidad, que lejos está de tener la misma pureza, solo viene más tarde. Si tengo debilidad por alguna de mis películas, sería por “el fantasma de la libertad…”

Notas del artículo

  1. En una entrevista sobre este hecho inusual en su carrera en el cine, Buñuel justifica su elección: “Sí, había que contar una historia. A veces, dentro de esa historia yo podía introducir elementos inquietantes que sugirieran una dimensión distinta de las cosas. Hay una mezcla de intenciones. Por un lado el intento de hacer un cine industrial honrado, que interese al público, que no lo haga salir de la sala. Porque yo estoy muy consciente de que se ha invertido dinero en la película, hay el trabajo de mucha gente y eso da responsabilidad. Por otra parte el imperativo subconsciente, que trata de salir a la luz. Trato de establecer un balance: filmo para el público habitual y también para los amigos…”
  2. En el libro de entrevistas Prohibido asomarse al anterior Buñuel profundiza en el carácter intertextual de su película. Con relación a la novela de Mirbeau dice: “La novela es sólo un punto de partida. En ella, Cèlestine sirve en muchas casas consecutivas. Preferí concentrar los episodios que me interesaban en una sola casa. Añadí un elemento de otro episodio: un viejo fetichista”. Y con relación al filme de Renoir aclara: “Me propusieron ver primero la versión de Renoir hecha en Hollywood, pero no acepté. Preferí ignorar esa versión mientras no hiciera la mía”.
  3. Refiriéndose elogiosamente a Jeanne Moreau, afirma que “es una actriz maravillosa, yo me limitaba a seguirla sin apenas corregirla. Ella me enseñó sobre el personaje cosas que yo no sospechaba”.
  4. La secuencia final de Diario de una camarera resume al personaje a la vez que ideológicamente a la película. Una manifestación fascista recorre las calles en apoyo a Chiappe, el prefecto de la policía parisina que disolvía a golpes las manifestaciones de la izquierda política. Junto a los gritos a favor de Chiappe se escuchan consignas: ¡Abajo la República! y ¡Mueran los judíos!
  5. Buñuel se encarga de echar aún más leña al fuego de las interpretaciones de la conducta del personaje de Cèlestine. En el libro de memorias Prohibido asomarse al interior, primero asegura: “Aspira a convertirse en burguesa y no le importan los medios a los que tenga que recurrir. Delata a su amante y se casa con el viejo capitán de al lado para vivir “como una reina”. Pero enseguida reconsidera el comentario y se contradice: “Ella quiere que sea castigado el asesino de la niña. Se acuesta con Joseph para saber si es el asesino de la niña”.
  6. De la elección del título Buñuel da una interpretación poética en extremo irónica, afirma que se trata de “una colaboración entre Marx y yo. La primera línea del Manifiesto Comunista dice: “Un fantasma recorre Europa..” etcétera. Por mi parte, veo la libertad como un fantasma que tratamos de asir… y abrazamos una figura de niebla que solo nos deja un poco de humedad en las manos”.
  7. Buñuel da la pauta a seguir cuando, refiriéndose al carácter caótico de El fantasma… declara “Creo que el azar, la casualidad, gobiernan nuestras vidas”… “Cada episodio de El fantasma… da a otro episodio, sí, cada personaje a otro, y así podríamos seguir ad infinitum. La película, si nos atuviéramos a su espíritu, no debería terminar nunca”.
  8. A la pregunta del crítico José de la Colina, ¿Es usted escéptico acerca de la libertad?, Buñuel responde: Sí, incluso en ciertos momentos históricos el pueblo ha rechazado totalmente la idea de libertad. El grito que se oye al comienzo de la película, “¡Vivan las ca’enas!”, es decir: “¡Vivan las cadenas!”, lo lanzó realmente el pueblo español durante la invasión napoleónica al país. Preferían las cadenas monárquicas a los derechos humanos y a la cierta libertad que les ofrecía la Revolución Francesa.

Del Autor

Alfredo Antonio Fernández
(La Habana, Cuba) Licenciado en Historia por la Universidad de La Habana, Master en Estudios Latinoamericanos en la UNAM, México y Doctorado en Español de la University of Houston, Estados Unidos. Ha publicado: El Candidato (Premio de la Unión de Escritores de Cuba, 1978), Crónicas de medio mundo (relatos, 1982), La última frontera, 1898 (novela, primera finalista Premio de la Crítica, Cuba, 1985), Del otro lado del recuerdo (novela, 1988), Los profetas de Estelí (novela, Feria Internacional del Libro, Guadalajara,1990), Lances de amor, vida y muerte del Caballero Narciso (Premio Razon de Ser de novela, 1989 y Premio Alejo Carpentier de Novela 1993, de la Fundación Alejo Carpentier), Amor de mis amores ( novela, Planeta, México, 1996) y Adrift: The Cuban raft people (Rockfeller Foundation Grant, 1996; Arte Publico Press, Estados Unidos, 2001), Bye, camaradas (novela, 1era finalista Premio Internacional Novela Marcio Veloz Maggiolo, New York, 2002 y finalista Premio Novela La ciudad y los perros, Madrid, 2003, publicada en la Editorial El barco Ebrio, España, 2012) y A traves del espejo. El cine hispanoamericano contemporaneo. Volumen I (ensayo, Editorial El Barco Ebrio, España, 2013). Sus libros más recientes son la novela Aló, marciano y Buñuel in memoriam, ambos publicados durante el 2015 por la editorial española El barco ebrio. Reside en los Estados Unidos.